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EL “RENACIMIENTO SUMERIO” (ca. 2150 – ca. 2004)
La época de la Tercera Dinastía de Ur fue testigo de una expansión en tamaño y un aumento en la sofisticación de las jerarquías administrativas vinculadas a los palacios y templos. Los trabajadores de todo tipo de proyectos recibían su paga en raciones, y los funcionarios registraban sus nombres y las cantidades que recibían en tablillas de arcilla que posteriormente eran archivadas.

GUDEA DE LAGASH (ca. 2141 – ca. 2122)
Uno de los pocos reinos estables que surgieron en esta epoca fue el de Lagash. Su principal rey domino un breve periodo de renovacion para Lagash se llamaba Gudea
Gudea, que gobernó en Lagash en el siglo XXI a. C., continuó la práctica de Sargón de importar bienes de lujo de Magan (Omán) y Dilmun (Bahréin). Su rostro resulta familiar a los visitantes del Louvre, del Museo Británico, del Museo Metropolitano y de otros muchos museos gracias a las numerosas estatuas de diorita que el mismo Gudea dedicó a los dioses, y que ahora se encuentran en las colecciones de esos museos. Pero el reino de Gudea era minúsculo en comparación con el tamaño e influencia del de la Tercera Dinastía de Ur, creado por un rey llamado Ur-Namma.
UTU-HEGAL Y LA EXPULSIÓN DE LOS GUTI (ca. 2120)
La desorganizacion fue sin duda mayor en la parte septentrional de la llanura,, y pronto Lagash experimentó un «renacimiento» sumerio bajo Gudea y su dinastía; por desgracia, por el momento, no hay forma de adivinar si existió un solapamiento con el final de la dinastía de Akkad. Finalmente se logró acabar con el dominio de los guti por obra de un tal Utu-hegal, gobernante de Uruk, quien nos ha dejado un relato de una
campaña decisiva en la que los expulsó del país.
Sin duda una vez que se disipó la amenaza de los guti otros antiguos centros, además de Lagash, aspiraron a la independencia, pero si la lograron no fue por mucho tiempo. Utu-hegal murió siete años después de la derrota de Tirigan y la dominación pasó a Ur-Nammu, probablemente uno de sus gobernadores, fundador de la III dinastía de Ur.

LA III DINASTÍA DE UR (ca. 2112 – ca. 2004)
Estella de Ur-Nammu
UR-NAMMU (c.2112-c.2095)
.Ur-Namma comenzó su vida como súbdito del rey de " Uruk, pero hacia el 2112 a. C. consiguió hacerse con el poder en Ur y unificó bajo su mando gran parte del actual territorio de Iraq, aunque no consiguió extender sus conquistas tan al norte como había hecho Sargón. Pero más que describir sus conquistas como asuntos violentos, Ur-Namma se refería a «liberar» las tierras de sus anteriores dominadores. Se presentaba a sí mismo como un rey cuyo principal pensamiento era el bienestar de su pueblo,
No se conoce el curso de sus conquistas, no necesita haber sido especialmente arduo, pero al finalizar su reinado había obtenido el control de la mayor parte, si no la totalidad, de Súmer y Akkad, adoptando por primera vez el título de «Rey de Ki-engi y Ki-uri».
Ur-Namma fue también el primer rey del que se sabe que puso leyes por escrito. Probablemente, las leyes se escribieron originariamente sobre una estela de piedra, pero todo lo que se ha conservado de ellas son copias en tres tablillas de arcilla rotas. Por desgracia, en estos fragmentos de tablillas solo aparecen 37 leyes; debieron de ser muchas más.
El prólogo a estas leyes describe a Ur-Namma como un rey amable, piadoso y devoto del orden y la justicia. Comienza con los epítetos del rey: «Ur-Namma, el poderoso guerrero, rey de la ciudad de Ur, rey de los países de Sumer y Acad». Aunque no podía proclamar que hubiese heredado el trono, el rey se refiere a sí mismo como «Ur-Namma, hijo nacido de la diosa Ninsun», como si su madre hubiera sido una diosa.
Construcción del zigurat
Ur-Namma intentó también ganarse el favor de sus nuevos súbditos (y de los dioses) patrocinando enormes proyectos constructivos por todo el reino. Al menos cuatro ciudades, incluidas Ur y Uruk, contemplaron la construcción de gigantescas torres escalonadas sólidas, llamadas zigurats, que estaban dedicadas a sus dioses locales. Cada una de estas estructuras necesitaría para su construcción cientos, quizás miles, de hombres.
ŠULGI (c.2094-c.2047)
Bajo su hijo Sulgi, que gobernó durante cuarenta y ocho años y es la figura central de la dinastía, el área administrada directamente por Ur se amplió a los límites orientales del país, hasta Susa y Ássur, pero aunque adoptó el título utilizado por Naram-Sin, «rey de los cuatro confines [del mundo]», no se llegó a alcanzar la extensión del imperio acadio.
AMAR-SIN (c.2046-c.2038) SHU-SIN (2037-202
Hay muy pocos textos históricos de este reinado o de lós de sus dos hijos, Amar-Suen y Su-Sin, pero los nombres de los años revelan una política en relación con los territorios problemáticos del norte y el nordeste que combinaba el apaciguamiento y el castigo, alternando las campañas militares con alianzas consolidadas por medio de matrimonios internacionales
Cualquiera que haya sido el motivo, la caída de la dinastía de Ur II fue tan completa como la de Akkad, sólo que en este caso podemos observar el proceso en mayor detalle. Con el paso del tiempo se produjo un aumento de la presión de los nómadas amorritas que se encontraban más allá de las fronteras de las tierras ocupadas por la población sedentaria. El año 35 de Sulgi recibió ya su nombre de la construcción de una muralla, y la finalidad de ésta queda clara por otra murala que dio nombre al cuarto año de Su-Sin, «El año en el que Su-Sin,
IBBI-SIN (2028-2004)
Los burócratas no registran lo excepcional, y en los documentos administrativos el contacto con los amorritas se limita generalmente a las relaciones pacíficas con individuos, trátese de enviados del exterior o de inmigrantes en busca de empleo, Sin embargo, se ha conservado cierta correspondencia entre un preocupado IbbiSin y sus gobernadores, ya que fue incluida en los textos escolares, y entre estas cartas algunas se refieren a la amenaza amorrita.
Escribe al gobernador de Isin solicitando el envío de trigo a la capital, y recibe la contestación de que no hay barcos disponibles y que los amorritas han invadido el territorio y capturado algunas fortificaciones, La desesperada necesidad de suministros que experimentaba la capital para evitar el hambre se refleja en los textos de carácter administrativo procedentes de Ur, que reflejan vivamente la fuerte inflación existente, que hacía que los precios de productos básicos como la cebada, el pescado y el aceite se multiplicaran por sesenta, veinticuatro y cinco, respectivamente.
Al mismo tiempo las listas de ofrendas al templo de Nanna apuntan a la reducción del área geográfica controlada por la dinastía, y el proceso de desintegración también queda ilustrado por la distribución de los documentos administrativos que sobreviven: si bien la última aparición de tablillas de Ur III se da en diversos yacimientos, está claro que durante el reinado de Ibbi-Sin la extensión de Ur se estaba reduciendo rápidamente.
fin
Como ocurrió con todos los reinos anteriores, también llegó a su fin el dominio de la Tercera Dinastía de Ur, y las ciudades mesopotámicas sobre las que había gobernado regresaron a su estado más habitual de control local. Para muchas personas de aquella época, el cambio en sus vidas diarias debió de ser mínimo. Unos gobernantes diferentes dieron nombre a los años, y los impuestos se quedaron más cerca de sus hogares que cuando eran enviados a Ur, pero los gobernantes y los impuestos continuaron existiendo, igual que la necesidad de plantar y cosechar, de mantener los canales de irrigación y de trabajar en los proyectos para los que fuesen llamados.

EL IMPERIO DE LA III DINASTÍA DE UR
Ur-Namma y su hijo y sucesor Shulgi realizaron varios esfuerzos para unir el país, reconociendo de este modo que las gentes a las que gobernaban seguían considerándose a sí mismas más como ciudadanos de una ciudad concreta que súbditos de un reino mayor. El prólogo a las leyes menciona la estandarización de todos los tipos de pesas y medidas; el rey tipificó incluso los tamaños de los ladrillos. La idea era que las parcelas de tierra, los impuestos y los precios se midieran en todo el reino de la misma manera y no hubiera necesidad de hacer conversiones para llevar a cabo un negocio o una imposición tributaria.
Un cambio aún más radical, al menos por lo que se refiere a las fuentes escritas de la época, fue la creación de un sistema tributario y de redistribución de recursos a lo largo y ancho de todo el reino, un sistema llamativo por su complejidad y, al parecer, por su eficacia. Se han descubierto unas 120.000 tablillas cuneiformes escritas durante la Tercera Dinastía de Ur, y la inmensa mayoría de ellas recogen detalles de algún componente del enorme sistema creado por los reyes para tratar los pagos, las ofrendas y las compensaciones.

Himno real de Sulgi
Entre los investigadores modernos la dinastía de Ur II es sinónimo de una sola cosa: el corpus de miles y miles de documentos administrativos dispersos por los museos y colecciones privadas de todo el mundo.
Se han publicado más de 25.000 textos, hay muchos más en los museos, y es evidente que deben de existir archivos similares en otros centros provinciales bajo el suelo del sur de Irak. Estas tablillas
son el resultado tangible de un programa masivo de control burocrático emprendido bajo Sulgi.
Los himnos en adulación del monarca conservados en los textos escolares hacen referencia a la introducción, por su parte, de un sistema de mensajeros y de establecimientos en las carteteras”,
Facilitó la administración, y quizá también el comercio, mediante la uniformización de pesas y medidas y la introducción de un nuevo calendario, y siguiendo el precedente acadio designó a quienes habían de ocupar el tradicional puesto de ensi, convirtiendo a las antiguas ciudades independientes en capitales provinciales.
CRISIS DE LAS CULTURAS URBANAS DEL BRONCE ANTIGUO
Golpe de gracia: elamitas destruyen Ur y capturan al rey ↓ Lamento por la destrucción de Ur: “fue llevado con cadenas al país de Elam” “los perros de Ur ya no olisquean las murallas de la ciudad
Que en las riberas del Tigris y del Éufrates crecen malas hierbas, Que nadie se pone en camino, nadie busca las vías públicas, Que la ciudad y sus alrededores están devastados y en ruinas […] Que la azada no surca los campos fértiles, la semilla no se planta en el suelo […] Que el Tigris y el Éufrates (de nuevo) llevan agua -que An no lo cambie […] Que el agua corre en los cauces y hay grano en los campos -que An no lo cambie […] Que las ciudades están reconstruidas, la población es numerosa - que An no lo cambie […] Que un buen reino de abundancia tenga larga vida en Ur. Que sus gentes dormiten en prados seguros, ¡que copulen! […] O Nannar -¡oh, tu ciudad! ¡Oh, tu templo! ¡Oh, tu pueblo! Lamento por la destrucción de Ur
La tradición posterior atribuye la derrota final de la dinastía de Ur a una invasión desde el este, y ciertamente durante un breve período hubo una guarnición elamita en la capital, pero quienes heredaron el poder fueron los amorritas. Probablemente nunca se conozca el curso exacto de los acontecimientos, pero antes de que transcurrieran cincuenta años de la caída de Ur, Súmer y Akkad estaban divididos en numerosos estados de pequeñas dimensiones, con una familia gobernante amorrita al frente de la mayoría de ellos.
A menudo se alude a esta época como período de «Isin-Larsa», e Ísin fue una de las primeras ciudades que formó un estado independiente, bajo ISbi-Erra, el mismo gobernador con el que Ibbi-Sin había mantenido correspondencia.
Ciertamente, los documentos de Isin comienzan a ser datados con sus propios nombres de anos bastante antes de los ultimos anos de Ibbi-Sin.
De forma similar, otras ciudades habrian pasado a ser dominados por dinastias locales al debilitarse el poder de Ibbi-Sin y su capacidad de hacer respetar su autoridad, asi como de proteger a sus subditos
Al menos, la dinastia de Isin se presentaba como la heredara de Ur III, e Ibsi-Erra senala que expulso a la guarnicion elamita de la devastada capital.
Acadios - Sargon
El período acadio se puede categorizar brevemente como cinco gobernantes seguidos por un período de anarquía. Es indudable que el período acadio comenzó con la llegada al trono del rey Sargón alrededor del 2334 a.C.
Sargón fue el fundador de la dinastía y su destreza en la conquista sentó un modelo para quienes lo sucederían. A través de su colonización de las ciudades-estado circundantes desde un lugar central de poder, se le atribuye en gran medida la creación del primer imperio.
Antes de esto fue gobernante de una pequeña ciudad-estado en el norte de Mesopotamia desde donde dirigió una rebelión contra los gobernantes más poderosos, Ur-Zababa, rey de Kis y Lugalzagesi, rey de Uruk.
Hay poca información sobre los orígenes de Sargón, salvo una leyenda ciertamente falsificada que le atribuye un nacimiento y ascenso al poder altamente mitológico. La mayoría de las inscripciones dedicadas a él comienzan con él al frente de un ejército y no ofrecen una justificación detrás de la decisión de conquistar "tanto el norte acadio como el sur sumerio".
Pondy sugiere que se inspiró en uno de los reyes a los que venció, Lugalzagesi. Este rey de Uruk, tras conquistar con éxito gran parte del sur de Mesopotamia, se auto proclamo “rey de la tierra”. Aunque su reino era mucho más modesto de lo que llegaría a ser el de Sargón, abarcando sólo seis ciudades-estado, se puede argumentar que su conquista anterior allanó el camino para Sargón y sus sucesores.
M. Liverandi defiende este caso, afirmando que” ya se ha llamado imperio a civilizaciones anteriores como el Uruk de época tardía”.
Sin embargo, la conquista de Sargón fue un episodio significativo en la historia debida a la magnitud de su expansión. De las listas reales se desprende que conquistó todas las ciudades en Mesopotamia desde el Meditaren hasta los Zagros.
De aquí surge la idea del ’sar kissatim’, que se traduce como el rey de la totalidad, y un nuevo título real, el título del "rey de las cuatro regiones". Siendo las regiones, Subartu (en el norte), Elam (en el este), Sumer (en el sur), y Martu (en el oeste) con Acad en el centro como punto localizado de control
Sargón también es notable por ser el primer rey en ser reconocido como un ser divino algo que queda demostrado en las obras de arte y las inscripciones que se le dedican. La mayoría de las inscripciones que conservamos sobre la vida de Sargón se deben a escritores que copiaban las inscripciones de esculturas del rey. Mientras, su imagen sólo se conserva en un monumento ubicado en Susa. Sin embargo, existen otros objetos de este período que se remontan a Sargón. Como el fragmento de una estatua de basalto que representa la gran figura de un hombre, hallado cerca de la ubicación aproximada de la capital del reino de Sargón.
Acadios - Naram-Sin
Es lógico que la estatua atribuida a Naram-Sin reciba el mismo tratamiento que la atribuida a Sargón, aunque Naram-Sin no fue el sucesor directo de su abuelo, muchos consideran que cumplió con el concepto de ’sar kissatim’ que Sargón creó. Mientras los descendientes directos de Sargón, sus hijos, no fueron señalados como grandes gobernantes de la dinastía.
Aunque tenemos información sobre la dinastía gracias a la lista real sumeria, el hecho de que la capital Acad aún no haya sido encontrada significa que una gran cantidad de conocimiento aún está oculta. Por ello, la información de este período debe derivarse de textos fragmentarios o leyendas a menudo contradictorias, que a veces presentan a Namar-Sin como un gran conquistador o un rey malvado.
Es evidente que Namar-Sin ascendió al trono tras la muerte de su padre, y que a principios de su reinado se enfrentó a la gran rebelión. Esta rebelión se menciona en la línea quince “se mantuvo victorioso en nueve batallas en un solo año”. La rebelión y el año en sí puede evidenciarse a través de varias fuentes, incluido el sistema de datación de Namar-Sin, textos literarios que hacen referencia a ella y la estela de la victoria de Namar-Sin.
También se puede confirmar que hubo un gran número de ciudades que se rebelaron contra Naram-Sin, ya que hay evidencia de que formaron ligas de ciudades que rechazaron el gobierno de acadio
Tras el fin del reinado de Sargón, las ciudades comenzaron a rebelarse contra su sucesor, el rey Manishtushu. Esto culminó en la gran rebelión a la que se enfrentó Naram-Sin
Tras vencer la rebelión, en la línea veinte de la inscripción se afirma que Naram-Sin "tomó cautivos a aquellos reyes que se habían levantado contra él". Aunque, esto no puede ser probado por ninguna fuente, es pertinente que después de la conquista de Uruk, Sargón "humilló a Lugalzagesi, lo presentó desnudo frente al templo de Enlil”. Lo hizo para mostrar a los dioses su favor y su desprecio por sus enemigos.
Su victoria sobre la rebelión y la consiguiente conquista de una extensión del mundo mayor que la de su abuelo, verifica que era un gobernante capaz de proteger su ciudad.
Acadios - Sarkalisarri y los Guti
Aunque lo lograron dos monarcas a lo largo del período acadiano, el control de un imperio tan extenso requería un sistema administrativo y gubernamental aún no implementado. Por ello, cuando el hijo de Naram-Sin, Sarkalisarri, ascendió al trono fue el último miembro de su familia en hacerlo. La creciente presencia de enemigos y la probable huida de las ciudades-estado dejaron a la ciudad desprotegida. Un enemigo en particular parecía demasiado pequeño para representar una amenaza: Babilonia, ubicada en el centro de Mesopotamia.
Esto fue así hasta que la pequeña ciudad comenzó a cobrar importancia. Además, los acadios se enfrentaron a un enemigo nuevo y desconocido desde los Zagros. Sarkalisarri no pudo proteger la ciudad desde todos los lados y las ciudades-estados que aún estaban bajo el control del imperio pronto se declararon independientes. Acad volvió a ser solo una ciudad, vacía políticamente.
En cuanto a Sarkalisarri, sabemos poco, salvo que el final de su reinado trajo consigo un período de anarquía. Esto se dijo sobre el período, “¿quién era rey? ¿quién no era rey?” La gota que colmó el vaso fue la llegada de las guti de Zagros, que aterrorizó Mesopotamia durante casi cien años, poniendo fin a un imperio que había durado casi dos siglos.
Al igual que sucede con los momentos finales de otras dinastias existen dates de que se produ o una infiltración de tribus extranjeras, en este caso los guti, que llegaron de las colinas de los Zagros y aparecen descritos por la Lista Real Sumeria como «la horda de Gutium».
A excepción de un par de cartas llenas de ansiedad en las que se describen sus merodeos, carecemos de fuentes documentales sobre esta época, ni cabe esperarlas, dado que una de las primeras cosas que desaparece en épocas de dislocación es la burocracia bien organizada.
Cronologia, Acadios y renacimiento sumerio
Imperio Acadio (c.2335 - 2154)
Sargón rey de Akkad (c.2235-2279)
Rimush (c. 2278-2270)
Manishtusu (c. 2269-2255)
Naram-Sin (c. 2254-2218)
Shar-kali-Sharri (c. 2217-2193)
Dominio qutu (c. 2192-2143)
Renacimiento Sumerio (c. 2114 - 2112)
Gudea, de Lagash (c.2144-2124)
Derrota y expulsión de los qutu (c. 2120)
Utu-hengal, rey de Uruk (c.2120-2112)
Ur III (c.2113 - 2004)
Ur-Nammu, de Ur (c.2112-2095)
Shulgi (c.2094-2097)
Amar-Sin (c.2046-2038)
Shu-Sin (c.2037-2029)
Ibbi-Sin (c.2028-2004)
Pérdida de Susa (c.2025)
Invasión de los martu (c.2017)
Caída y destrucción de Ur (c.2004)