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Diferencias principales entre lesiones primarias y secundarias de la piel

Mácula
Es una lesión primaria consistente en un cambio circunscrito en la coloración de la piel sin relieve, elevación ni alteración en la textura (no es palpable) y con un diámetro menor a 1 cm.

Pápula
Es una lesión primaria sólida, elevada y bien delimitada en la superficie cutánea, de tamaño menor a 0.5–1 cm, que habitualmente cura sin dejar cicatriz.

Placa
Es una lesión primaria elevada y sólida en forma de meseta que ocupa un área mayor a 0.5–1 cm, formada frecuentemente por la confluencia de pápulas.

Vesícula
Es una lesión primaria sobreelevada de contenido líquido claro o seroso, con un tamaño menor a 0.5–1 cm (si supera este tamaño se clasifica como ampolla).

Nódulo
Es una lesión primaria sólida, palpable y circunscrita de localización más profunda (dermis o hipodermis), mayor a 1 cm, que al evolucionar o reabsorberse puede dejar huella o cicatriz.

Liquenificación
Es una lesión secundaria caracterizada por el engrosamiento de la piel con aumento y marcación exagerada de sus pliegues cutáneos e hiperpigmentación, producido por el rascado o frotamiento crónico.

Cicatriz
Es una lesión secundaria constituida por un proceso reparador en el que el tejido destruido o dañado de la dermis es reemplazado permanentemente por tejido fibroso.

Úlcera
Es una lesión secundaria caracterizada por la pérdida de sustancia de la piel profunda que compromete la epidermis y la dermis (o capas inferiores), con tendencia a persistir y dejar cicatriz al sanar.

Escama
Es una lesión secundaria constituida por láminas visibles de células queratinizadas desprendidas de la capa más externa del estrato córneo de la epidermis.

Costra
Es una lesión secundaria formada por la desecación de fluidos, exudados, suero, sangre o pus sobre la superficie de la piel.
Lesión primaria
Lesión elemental que aparece de forma espontánea sobre piel previamente sana como manifestación directa de una patología.
Lesión secundaria
Lesión que se desarrolla como evolución de una lesión primaria, o como resultado de una agresión externa (traumatismo, rascado o infección).