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Fichas de vocabulario exhaustivas que cubren las teorías clásicas, conceptos clave, modelos causales y sesgos cognitivo-motivacionales del Tema 3: Procesos de atribución.
Atribución
Explicación que las personas elaboran sobre las causas de la conducta de los demás y de uno mismo, la cual ayuda a dar sentido, manejar y predecir el mundo social circundante.
Científico ingenuo
Concepción de Fiske y Taylor sobre los seres humanos según la cual las personas utilizan reglas de inferencia de sentido común para descubrir las causas del comportamiento ajeno.
Función de control
Función atributiva que comprende la explicación y la predicción, permitiendo adquirir conocimiento para tener control sobre uno mismo y manejar eficazmente el ambiente.
Función de autoestima
Función atributiva que responde a una motivación egocéntrica, sesgando el análisis de la información para explicar los éxitos por factores internos y estables, y los fracasos por elementos externos e inestables.
Función de autopresentación
Motivación orientada a manipular y controlar las atribuciones que los demás realizan sobre nosotros mediante nuestras explicaciones, con el fin de proyectar una imagen favorable y obtener aceptación social.
Locus de causalidad (Heider)
Localización del origen de un acontecimiento, la cual puede ser de naturaleza interna (disposicional o personal) o externa (situacional o ambiental).
Fuerzas personales (Heider)
Factores causales internos integrados por la capacidad física o mental (componente relativamente estable) y por la motivación (componente variable y controlable que incluye intención y esfuerzo).
Fuerzas ambientales (Heider)
Factores causales externos conformados por la dificultad de la tarea o del objetivo (aspecto relativamente estable) y por la suerte (aspecto variable).
Asociación (Heider)
Primer nivel de responsabilidad en el que no existe conexión causal con la conducta; se responsabiliza a alguien que no realizó el acto, pero que guarda alguna relación con el actor real o con la situación.
Causalidad simple (Heider)
Segundo nivel de responsabilidad en el que el actor ejecutó materialmente la acción que produjo el resultado, pero carecía de la intención de causarlo.
Previsibilidad (Heider)
Tercer nivel de responsabilidad en el que el actor cometió la acción sin intención directa, pero el observador juzga que tenía la capacidad de haber previsto lo ocurrido.
Intencionalidad (Heider)
Cuarto nivel de responsabilidad en el que el observador percibe que el actor poseía tanto la motivación como la intención explícita de originar el daño o consecuencia de su acción.
Justificabilidad (Heider)
Quinto nivel de responsabilidad en el que se reconoce una acción intencionada por parte del actor, pero su responsabilidad se reduce o anula debido a que la conducta estaba forzada por imperativos de la situación.
Principio de covariación
Regla lógica según la cual un efecto se atribuye a una causa que se encuentra presente cuando el efecto tiene lugar y que permanece ausente cuando el efecto no se produce.
Teoría de las inferencias correspondientes
Modelo de Jones y Davis centrado en la atribución disposicional interna, el cual postula que el proceso causal consta de dos etapas: la atribución de intención y la inferencia correspondiente.
Inferencia correspondiente
Juicio que establece una unión directa entre una acción observada y un rasgo interno, estable y disposicional del actor para explicar por qué ocurrió dicho acto.
Efectos no comunes o distintivos
Consecuencias diferenciales que no comparten dos cursos de acción alternativos; una reducida cantidad de estos efectos facilita la realización de una inferencia correspondiente.
Relevancia hedónica
Condición en la que la conducta de un actor genera consecuencias positivas o negativas directas para el observador, favoreciendo que este realice inferencias correspondientes.
Personalismo
Percepción de que la conducta del actor ha sido ejecutada con la intención premeditada y directa de beneficiar o perjudicar al propio observador.
Modelo de covariación de Kelley
Modelo normativo que establece que los observadores determinan la causa de una conducta analizando la presencia conjunta del efecto con tres dimensiones informativas: consenso, consistencia y distintividad.
Consenso (Kelley)
Información sobre el grado en que la respuesta emitida por la persona estímulo ante una situación coincide con la conducta manifestada por la mayoría de las personas observadas.
Consistencia (Kelley)
Información que refleja si una persona reacciona de la misma manera ante un estímulo determinado en distintas ocasiones temporales o modalidades.
Distintividad (Kelley)
Información referente a si la persona responde de forma exclusiva ante un estímulo concreto o si manifiesta la misma respuesta ante estímulos diferentes.
Atribución al estímulo (Kelley)
Resultado causal del modelo de covariación originado por la combinación de consenso alto, distintividad alta y consistencia alta.
Atribución a la persona (Kelley)
Resultado causal del modelo de covariación originado por la combinación de consenso bajo, distintividad baja y consistencia alta.
Atribución a la situación o circunstancias (Kelley)
Resultado causal del modelo de covariación originado por la combinación de consenso bajo, distintividad alta y consistencia baja.
Esquema causal
Concepción general adquirida por experiencia o cultura sobre el modo en que interactúa un conjunto de causas para producir un efecto, empleada ante información incompleta o ambigua.
Esquema de causas suficientes múltiples
Esquema causal según el cual un efecto puede producirse por la intervención de al menos una de las causas presentes o por todas ellas actuando conjuntamente.
Principio atributivo de desestimación
Principio en el cual el papel explicativo otorgado a una causa disminuye ante la presencia simultánea de otras explicaciones o causas alternativas verosímiles.
Esquema de causas necesarias múltiples
Esquema causal que se aplica en situaciones donde se requiere indispensablemente la acción conjunta de varias causas para que pueda producirse un determinado resultado.
Principio atributivo de aumento
Principio por el cual el peso otorgado a una causa facilitadora se incrementa si en el momento en que se produjo el efecto existía una causa o fuerza inhibitoria contraria.
Pensamiento mágico
Tendencia a creer que pensar sobre un evento antes de que acontezca puede tener influencia causal o determinante sobre dicho acontecimiento.
Error fundamental de la atribución
Tendencia generalizada a explicar la conducta ajena recurriendo a factores disposicionales o internos del individuo, ignorando el poder de los determinantes situacionales.
Sesgo de correspondencia (Gawronski)
Modalidad de procesamiento de la información por la que se infieren de manera errónea disposiciones estables a partir de conductas forzadas por la situación.
Creencia en un mundo justo (Lerner)
Creencia de carácter sociocultural según la cual cada individuo obtiene lo que merece mediante su esfuerzo personal, lo que fomenta la culpabilización de las víctimas.
Infrautilización de la información de consenso
Tendencia de los individuos a infravalorar los datos respecto a cómo actúa la mayoría en una situación frente a los datos provenientes de la experiencia personal o de la consistencia.
Sesgo del falso consenso
Tendencia a juzgar que las opiniones, decisiones y conductas propias son las más comunes y compartidas, creyendo que los demás actuarían igual bajo las mismas circunstancias.
Atribución defensiva (Shaver)
Deseo motivacional del observador de realizar cualquier atribución causal que le permita minimizar la amenaza personal que una situación traumática o accidente representa para él.
Sesgos autoensalzadores (Miller y Ross)
Patrón atributivo consistente en asumir la responsabilidad causal de los propios éxitos atribuyéndolos a factores internos como la capacidad o el esfuerzo para elevar la autoestima.
Sesgos autoprotectores (Miller y Ross)
Mecanismo atributivo consistente en negar la responsabilidad de los propios fallos atribuyéndolos a factores externos como la mala suerte o la dificultad de la tarea para proteger la autoestima.
Efecto actor-observador (Jones y Nisbett)
Tendencia persistente del actor a atribuir sus propias acciones a exigencias ambientales y situacionales, mientras que el observador atribuye esas mismas conductas a disposiciones personales estables del actor.