Misiones o propósitos: La función o las tareas básicas de una empresa o dependencia, o de cualquiera de sus partes.
Objetivos o metas: los fines hacia los que se dirige la actividad.
Estrategias: Determinación de los objetivos básicos a largo plazo de una empresa, la instrumentación de los cursos de acción y la asignación de los recursos necesarios para alcanzar esos objetivos.
Políticas: Declaraciones o interpretaciones generales que orientan las reflexiones para la toma de decisiones.
Procedimientos: Planes que establecen un método de actuación necesario para soportar actividades futuras.
Reglas: Establecen las acciones (o su ausencia) específicas necesarias en las que no se permite la discreción.
Programas: Complejos de metas, políticas, procedimientos, reglas, asignaciones de tareas, pasos a seguir, recursos a emplear y otros elementos necesarios para realizar un curso de acción determinado.
Presupuestos: Informe de resultados esperados que se expresa en términos numéricos.
Estar atentos a las oportunidades
Establecer objetivos
Desarrollar premisas
Determinar cursos alternativos
Evaluar cursos alternativos
Seleccionar un curso
Formular planes derivados
Cuantificar los planes mediante presupuestos
Coordinación de planes a corto y largo plazo
Objetivo verificable: Es cuando al final del periodo puede determinarse si se ha logrado.
Los objetivos establecen los resultados finales, y los generales deben apoyarse en los particulares.
Jerarquía de objetivos:
El propósito o misión tiene dos dimensiones:
Área de resultados clave: En ésta el desempeño es esencial para el éxito de la empresa.
Los gerentes de los diferentes niveles de la jerarquía organizacional se preocupan por distintos tipos de objetivos.
Existen diferentes puntos de vista sobre si una organización debería usar el enfoque descendente o ascendente para establecer objetivos.
Multiplicidad de objetivos: para cada nivel en la jerarquía de objetivos es probable que haya múltiples metas.
Los objetivos deben ser verificables.
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