Notes on the Birth and Expansion of Islam

Introducción al Islam

  • A comienzos del siglo VII, el islam surgió en Arabia, convirtiéndose en una religión de gran importancia histórica.
  • La expansión musulmana fue rápida debido a las libertades concedidas a los pueblos sometidos.
  • Tras Mahoma, la dinastía Omeya impulsó una expansión imperialista, marcando el apogeo territorial.
  • En 750, la dinastía Abasí reemplazó a la Omeya debido a conflictos religiosos.
  • Los Abasíes vieron la desintegración territorial y la formación de califatos independientes, con conflictos sociales, políticos y religiosos constantes.
  • En 1258, el último califa Abasí de Bagdad fue depuesto.
  • El tema abarca la evolución del mundo islámico desde sus inicios hasta su fragmentación política, destacando su esplendor económico y cohesión social, que contribuyeron a su desarrollo cultural.
  • El islam tuvo un impacto significativo en la historia política, económica y social de los territorios que conquistó, y su influencia persiste en la actualidad.

La Arabia Preislámica

  • Geografía: La península arábiga, al sur de Siria y Palestina, está limitada por el mar Rojo, el golfo Arábigo y el golfo Pérsico.
  • Clima: Cálido y seco, con estepas, desiertos y oasis.
  • La región influyó en la difusión del islam debido a su contexto geográfico e histórico, y el idioma y los valores culturales árabes ganaron prestigio.
  • Influencias: La Arabia preislámica recibió influencias griegas, egipcias e iraníes que, junto con elementos autóctonos, formaron la base cultural para el surgimiento del islam.
  • Estructura Social:
    • Los árabes se organizaban en tribus (qaba'il) de unos 3000 miembros, divididas en facciones y familias.
    • La solidaridad de sangre (asabiyya) se transmitía por vía paterna y beneficiaba también a los clientes (mawali).
    • Las confederaciones entre tribus eran inestables debido a la aparición de jefaturas, algunas con componente dinástico.
    • Algunos autores consideran a la tribu árabe más como una formación política que como un conjunto de familias consanguíneas.
  • Economía:
    • Las tribus estaban asentadas en la periferia de la península, dedicadas a la agricultura y el comercio.
    • Las tribus nómadas de beduinos, en el interior del desierto, se dedicaban a la cría de camellos y al comercio.
    • Solo estas últimas tribus eran llamadas "árabes" en la época del surgimiento del islam.
  • Influencia Externa:
    • Aunque al margen de la expansión romana, los habitantes estuvieron sometidos a persas y bizantinos.
    • Influencias cristianas de Etiopía penetraron por el sur.
    • La Arabia del siglo VI mantenía contactos comerciales con otras regiones.
  • Centros de Actividad:
    • El Yemen era un enclave clave para la navegación entre África oriental, el océano Índico y el mar Rojo.
    • Conectaba rutas marítimas y caravaneras de la península, uniendo principados del norte con La Meca en el sur.
    • Existía tensión entre los yemeníes del sur (ricos y progresistas) y los árabes del norte (conservadores).
  • La Meca y Yatrib (Medina):
    • La Meca era un importante enclave comercial y escala de rutas caravaneras debido a su abundancia de agua.
    • Experimentó prosperidad económica, sedentarización y diversificación social.
    • Surgieron conflictos entre los valores beduinos nómadas y las novedades traídas por mercaderes adinerados.
    • Familias quraisíes, como los 'Abd Sams o los ibn Hasim (hachemíes), ejercían el poder, siendo la familia del profeta.
    • La Meca era un centro de peregrinaciones y culto al santuario de la Kaaba y la Piedra Negra, donde se adoraban deidades locales y tribales animistas.
    • Existía una religión politeísta arraigada, junto con la noción de un dios superior y la presencia de cristianos y judíos.
    • Esta efervescencia social y cultural generó un ambiente propicio para las predicaciones de Mahoma.
  • Valores Morales:
    • La atomización política se debía a valores morales entre los beduinos nómadas.
    • Estos valores incluían un humanitarismo tribal basado en la solidaridad de sangre, la hospitalidad, el honor y el valor guerrero.
    • La asabiya, o espíritu de solidaridad del grupo, era primordial.
    • El islam aprovechó la fuerza de estos grupos nómadas, dirigiendo su agresividad hacia los designios de Alá.
    • Existía una mitificación del beduino como recuerdo primitivo y componente esencial de la religión primigenia.
  • Manifestaciones Artísticas:
    • Ausencia de manifestaciones artísticas relevantes, especialmente en arquitectura, debido al carácter nómada de las tribus.
    • La excepción era la literatura, en particular la poesía.
    • Aunque el Corán es el primer documento oficial de la literatura árabe, existen vestigios de formas orales semíticas primitivas.
    • Esta poesía retórica, de rígida composición pero rica expresión verbal, influyó en la literatura coránica.

Mahoma y los Principios del Islam

Mahoma y su Doctrina

  • Mahoma (Abu l-Qasim Muhammad ibn Abd Allah al-Hashimi al-Qurashi) es el profeta fundador del islam, considerado el "sello de los profetas", el último mensajero de Dios antes del juicio final.
  • Su mensaje es el mismo que el de sus predecesores, como Ibrahim (Abraham), Isa (Jesús) y Musa (Moisés).
  • Nació en La Meca en 570 d. C., en una familia de comerciantes del clan hachemita quraisí, que dominaba la ciudad y las rutas caravaneras.
  • Entre 570 y 610, fue comerciante y prosperó gracias al capital de su esposa, Jadiya.
  • En sus viajes, entró en contacto con el judaísmo y el cristianismo, y con la secta judía de los esenios.
  • A partir de 610, tuvo experiencias místicas y recibió la palabra de Dios en el monte Hira, siendo reconocido como su profeta.
  • Entre 610 y 622, predicó en La Meca, generando enemistad con los ricos comerciantes quraisíes que temían perder ingresos por la oposición de Mahoma a los ídolos.
  • En 622, huyó a Medina, en un evento conocido como la Hégira, que marca el año cero del calendario musulmán.
  • En Medina, ganó apoyo y fue nombrado jefe de la ciudad, aunque no fue reconocido como profeta por la oligarquía judía, lo que causó su expulsión.
  • La guerra con La Meca terminó en 630 con la entrada de Mahoma en la ciudad, donde actuó como reformador social y religioso.
  • Dio coherencia a sus ideas en el Corán, un código civil y libro sagrado, y organizó una nación religiosa con La Meca como capital.
  • Las tribus se sometieron al islam, excepto una facción de beduinos idólatras que fue reprimida.
  • A su muerte, Arabia estaba unificada bajo el islam.
  • Doctrina:
    • La soberanía de Dios es el fundamento de la doctrina de Mahoma, resumida en la profesión de fe o shahada: "No hay más Dios que Alá, y Mahoma es su profeta" ( اللرسولمحمدإلاإلهلاالل رسول محمد إلا إله لا ).
    • Pilares del Islam:
      • Shahada: profesión de fe.
      • Salat: plegaria canónica cinco veces al día.
      • Zakat: limosna obligatoria.
      • Sawm: ayuno durante el Ramadán.
      • Hajj: peregrinación a La Meca, al menos una vez en la vida si es posible.
  • La doctrina se completó con los hadits (relatos cortos de consejos y hechos del profeta) integrados en la Sunna (recopilación normativa complementaria al Corán).
  • Costumbres preexistentes, como la poligamia y las prohibiciones alimentarias, se incluyeron en el cuerpo doctrinal.
  • La sharia es la doctrina jurídica islámica, que contiene conceptos como la yihad (guerra santa), entendida como un deber genérico de defensa y expansión de la fe de diferentes maneras, no necesariamente violentas.
  • La complejidad doctrinal ha generado diferentes interpretaciones y ramas del islam, siendo las principales el chiismo y el sunismo.

Las Primeras Conquistas

  • El primer sucesor de Mahoma y califa fue Abu-Bakr (632-634), padre de Aisha y primer converso al islam.
  • Durante su gobierno, enfrentó la negación de las tribus árabes a pagar tributos a Medina y expandió el islam hacia Siria e Irak.
  • Nombró sucesor a Omar (634-644), otro suegro de Mahoma, a pesar de la oposición de Alí.
  • Omar desarrolló una política comercial centrada en Siria, Alejandría y Persia, iniciando conflictos contra estos imperios.
  • El respeto hacia las instituciones y creencias locales facilitó las conquistas, a cambio del pago de un impuesto.
  • Las conquistas árabes fueron interpretadas por fuentes siriacas como un castigo divino por los pecados de la cristiandad.
  • La conquista del Imperio bizantino fue facilitada por la falta de recursos en las marcas sirias y los conflictos religiosos y sociales.
  • Los cristianos monofisitas, opuestos a los ortodoxos, veían el islam como una secta cristiana más cercana a ellos.
  • En 636, Omar conquistó fácilmente Siria; Jerusalén cayó en 637 y Palestina en 638.
  • Egipto, reconquistado por los griegos en 628, también padeció conflictos religiosos y sociales que favorecieron el avance musulmán.
  • La población copta no admitía la presión religiosa y económica del patriarca ortodoxo, acogiendo favorablemente la llegada de los árabes.
  • En 638, Omar se centró en Persia, aprovechando el apoyo del reino árabe de Hira y la anarquía en el Imperio sasánida.
  • En 642, Persia fue completamente ocupada.

La Lucha entre la Tendencia Mística y la Imperialista

  • Tras la muerte de Omar, una crisis dividió el islam entre Otmán (sunismo) y Alí (chiismo), ambos yernos de Mahoma, por el poder.
  • Otmán (644-656) representaba la tendencia imperialista, apoyado por los comerciantes de La Meca.
  • Su nepotismo generó revueltas, y murió asesinado por soldados egipcios.
  • Alí (656-661) representaba la tendencia mística del islam.
  • Para los sunitas, Alí es el cuarto y último califa bien guiado, mientras que para los chiitas es el primer imán.
  • Tras el asesinato de Otmán, Alí fue proclamado califa y extendió su autoridad por Irak, pero Muawiya, gobernador de Siria, no lo reconoció e inició una guerra civil.
  • El conflicto llevó a un arbitraje no aceptado por los seguidores de Alí, que fundaron la secta de los jariyíes en 657.
  • El islam quedó dividido en tres tendencias hostiles: sunnita, chiita y jariyí.
  • Los sunnitas, ortodoxos y herederos de las clases comerciantes de La Meca, consideraban que la sucesión debía ser entre los quraisíes, con tendencias centralistas e imperialistas.
  • Los chiitas, minoritarios y fanáticos religiosos, creían que el imán y califa debía ser pariente de Mahoma a través de Alí, aspirando a formas primitivas del islam.
  • Los jariyíes, escindidos de los chiitas, consideraban que el califa debía ser un miembro de la comunidad, elegido por esta, independientemente de su vínculo con el profeta.
  • Afirmaban la igualdad de todos los creyentes y eran contrarios al centralismo de Damasco, extendiéndose entre las tribus norteafricanas e Irán.
  • En la actualidad, el sunismo engloba más del 80% de los musulmanes, el chiismo el resto, y el jariyismo es la tendencia más minoritaria.

Expansión del Islam: Califatos Omeya y Abasí

El Califato Omeya

  • En 661, Alí fue asesinado y Muawiya se proclamó califa, iniciando el califato omeya (661-750), con capital en Damasco.
  • Los califas omeyas transformaron el islam, creando un imperio que se extendía desde la península ibérica hasta la India.
  • El islam se convirtió en una monarquía sucesoria con gobierno centralizado en Damasco.
  • Se estructuró un aparato burocrático para controlar un territorio en expansión, creando una cancillería y un servicio postal.
  • El imperio se dividió en provincias, gobernadas por walíes (miembros de la aristocracia árabe o local), con poderes civiles y militares.
  • Las instituciones locales se respetaron y se dio participación a funcionarios coptos, persas y griegos.
  • Se impuso una unidad económica basada en el dinar de oro (equivalente a doce dirhem de plata), y el árabe se convirtió en el idioma oficial.
  • Se estableció la redacción oficial de la Sunna, incluyendo directrices no previstas en el Corán.
  • Los omeyas buscaron dominar el comercio internacional y el Mediterráneo, controlando las rutas caravaneras desde la India.
  • En 677, atacaron Constantinopla, pero la ciudad resistió gracias al fuego griego.
  • Cartago y el norte de África cayeron en sus manos, abriendo el camino hacia África y el sur de Europa.
  • En 711, Tariq cruzó el estrecho de Gibraltar y derrotó al rey visigodo Rodrigo en la batalla de Guadalete, proclamando la soberanía del califa de Damasco en Toledo.
  • También en 711, se inició la invasión de Asia central y de la cuenca del Indo.
  • Entre 717 y 718, Constantinopla fue asediada nuevamente, pero Europa cristiana había reconstruido sus defensas.
  • En oriente, León III el Isáurico venció al ejército musulmán en 718 y reconquistó Asia Menor.
  • En occidente, la penetración musulmana en Francia fue detenida en 732 por Carlos Martel en Poitiers.
  • Los fracasos en Europa desplazaron el centro de gravedad de la política expansionista hacia Asia.
  • La caída de la dinastía omeya se debió a factores religiosos.
    • Las reivindicaciones jariyíes surgieron de las conversiones masivas al islam, donde los nuevos musulmanes (mawali) no obtenían plena igualdad social.
    • Las reivindicaciones chiitas persistieron.
    • Abu al-Abbas, descendiente de Abbos, tío de Mahoma, lideró la rebelión contra los omeyas en 750, derrocando a la dinastía y fundando la dinastía abasí.

El Califato Abasí

  • Los primeros abasíes transformaron el islam, convirtiéndolo en un imperio de todos los musulmanes.
  • La Meca siguió siendo el centro espiritual, pero la capital política se trasladó a Bagdad (fundada en 761).
  • La influencia persa aumentó en la nueva dinastía, con una organización gubernamental más jerarquizada.
  • El gobierno central en Bagdad estaba dominado por el califa, un monarca absoluto por derecho divino, al estilo de la monarquía sasánida.
  • El califa, descendiente del profeta, depositaba su poder en un hachib (primer ministro) con amplias atribuciones.
  • La cancillería y el servicio de correos omeya pervivieron, pero la administración se dividió en diwanes (ministerios) liderados por visires.
  • El poder de los visires aumentó y se transformó en un cargo hereditario, creando dinastías de visires problemáticas para el poder califal.
  • El ejército estaba formado por mercenarios, bereberes y eslavos.
  • La justicia era administrada por cadíes (expertos del Corán) nombrados por el califa, que presidía el tribunal supremo.
  • Los cadíes administraban los bienes de las madrasas (escuelas coránicas) y mezquitas, y controlaban a los zabazoques (jueces de los mercados).
  • Cuando los abasíes subieron al poder, Abd-al Rahmán I se apoderó de al-Ándalus, fundando el emirato de Córdoba, independiente políticamente pero reconociendo la autoridad religiosa del califa de Bagdad.
  • Posteriormente, los aglabíes en Ifriqiya (800-909) y los tuluníes en Egipto (868-905) se separaron de la autoridad política de Bagdad.
  • El califa abasí recuperó Egipto en 905.
  • Los samaníes se independizaron en el Jurasán (892-999), hasta ser conquistados por los turcos selyúcidas en 999.
  • A principios del siglo IX, el islam poseía la hegemonía económica mundial.
  • Los aglabíes conquistaron Sicilia y las costas de Córcega, Cerdeña y Provenza a mediados del siglo IX.
  • El imperio abasí se centró en el comercio internacional y en las rutas caravaneras hacia la India.
  • Harúm al-Raschid llegó a China y penetró en el Cáucaso y el mar Negro, controlando las vías comerciales.
  • Se instalaron factorías en la India y China, y bases en Zanzíbar y Madagascar.
  • El dominio en el Mediterráneo ejercido por los pueblos del norte de África condenaba al imperio de Bagdad por su naturaleza continental.
  • Al-Mutawákkil fue el último califa con autoridad para mantener la unidad, y tras su muerte surgieron insurrecciones sociales, políticas y religiosas.
  • En 869, estalló la revuelta de los esclavos, liderada por Muhammad al-Alalwi, que prometió a los esclavos convertirse en dueños de tierras.
  • A este levantamiento siguieron otras insurrecciones inspiradas por diversas sectas.
  • Al-Mutawákkil restauró el sunismo tradicional, lo que resultó en insurrecciones religiosas violentas.
  • Los chiitas se transformaron en un movimiento de renovación intelectual y transformación social, con los ismailíes prometiendo mejorar las condiciones de vida de las capas más humildes.
  • Los chiitas lograron instalar un califato qármata breve en 890 y, más tarde, el califato fatimí.
  • Todas estas insurrecciones se vieron favorecidas por movimientos secesionistas en otras zonas del imperio, no por causas religiosas, sino por oportunismo político.
  • A principios del siglo X, el mundo musulmán estaba agitado por problemas internos y dividido en tres grandes califatos: el omeya en al-Ándalus, el fatimí en el norte de África y el de Bagdad.
  • En 929, Abd al-Rahmán III se proclamó califa en al-Ándalus, territorio que ya era políticamente independiente pero que decidió dejar de reconocer la autoridad religiosa de Bagdad.
  • El califato fatimí (909-1171) fue creado por Ubayd Allah, descendiente de Alí y Fátima, quien puso fin a la dinastía aglabí en 909 en Ifriqiya.
  • En 969, los fatimíes entraron en Egipto y trasladaron la capital a El Cairo.
  • El fin de este califato llegó en 1171 a manos de Saladino, que restableció la autoridad sunní en Egipto fundando la dinastía ayyubí (1171-1250).
  • Los gaznawíes eran una dinastía fundada por un gobernador samaní de Afganistán, que se convirtió en reino autónomo entre los años 977-1186.
  • La anarquía reinaba en el califato abasí, donde los jefes militares ejercían el poder sobre el califa.
  • Los califas, para proteger sus fronteras, contrataron a mercenarios turcos, a cambio de tierras.
  • Los turcos sunnitas terminaron enfrentándose a los visires iranios chiitas, situación que fue aprovechada por los buyíes (chiitas) para entrar en Bagdad con un ejército en el año 945.
  • La tribu de los turcos selyúcidas eliminó progresivamente a los chiitas en el Jurasán y terminó ocupando Bagdad en el año 1055.
  • A partir de entonces, se erigieron defensores del califa abasí con el título de sultanes, e iniciaron un nuevo periodo de expansión poco fructífero.
  • A principios del siglo XIII, entraron en decadencia; el califa intentó retomar el poder, pero en ese momento tuvo lugar la invasión de los mongoles de Hulagu, que en el año 1258 arrasaron Bagdad y pusieron fin al califato abasí para siempre.
  • Desde principios del siglo XI, el mundo musulmán se estaba viendo amenazado en sus fronteras por los cristianos.
  • El emperador bizantino, Basilio II, comenzó una ofensiva victoriosa, aunque los disturbios producidos tras su muerte frenaron el avance, y cuando se quiso reanudarlo, los turcos selyúcidas ya dominaban el califato abasí.
  • En Sicilia, el enfrentamiento entre la población autóctona y los musulmanes favoreció la conquista de la isla por el normando Roberto I, en 1061.
  • En la península ibérica, los reinos cristianos peninsulares aprovecharon la disolución del califato de Córdoba para avanzar y tomaron Toledo en 1085; su avance fue detenido por los almorávides y, tras estos, por los almohades.

El Declive de la Unidad Política

  • El fin de la dinastía abasí supuso también el fin de la unidad del islam.
  • Marruecos fue conquistado por los benimerines (1215-1465).
  • En Túnez y Argelia aparecieron gobernadores independientes, que sustituyeron el vacío de poder dejado por los almohades.
  • Pervivieron los selyuqíes del Rum (finales del siglo XI a principios del XIV).
  • Con el sultán Baibars I a la cabeza, los mamelucos arrebataron el poder a la dinastía ayyubí de Egipto y Siria.
  • Fueron ellos los que contuvieron el avance mongol en la zona y gobernaron en Egipto entre 1250-1517, estableciendo su capital en El Cairo.
  • Los iljaníes (1256-1335) estuvieron sometidos nominalmente al Gran Khan de Mongolia, y fueron sustituidos por los timuríes (1370-1526).
  • Finalmente, la unidad del islam la recuperaron los turcos otomanos, cuyo imperio se extendió desde principios del XIV hasta 1926.
  • Uno de los sultanes otomanos, Bayaceto I, estuvo cerca de conquistar definitivamente el Imperio bizantino, pero su enfrentamiento con Tamerlán puso freno a sus aspiraciones y fue derrotado en Angora, en 1402.
  • Selim I, sultán del Imperio otomano, extendió su autoridad en el Egipto mameluco en 1517.
  • Mehmed II tomó Constantinopla en 1453, poniendo fin al Imperio romano de oriente (Imperio bizantino).
  • Fuera del control otomano estuvieron el imperio safawí, creado en 1501 en Persia; desde 1598, su capital fue Isfahán; y el Imperio mogol, que se había creado en la India, en 1526, como heredero de la tradición timurí.
  • Los restos del Imperio otomano fueron progresivamente desmembrados en relación con los procesos coloniales del siglo XIX, cuando la mayor parte del mundo musulmán cayó bajo la dominación occidental.
  • Ingleses y franceses se repartieron gran parte de sus territorios, a consecuencia de los tratados de paz de la Primera Guerra Mundial.
  • En general, se admite que el último califato se extinguió cuando Turquía abolió la institución en su reforma constitucional de 1926.

Economía y Sociedad en el Mundo Musulmán

Aspectos Económicos

  • La revitalización económica de las regiones conquistadas fue el rasgo más evidente de las expansiones árabes.
  • La economía musulmana era heredera de la tradición romano-bizantina, observándose en el mantenimiento y revitalización del sistema monetario y en el desarrollo de las ciudades.
  • Las ciudades musulmanas eran centros religiosos y económicos, lugares de intercambio, mercados permanentes y centros de consumo.
  • El comercio estaba sometido a estrictas normas y fiscalización.
  • Algunas ciudades actuaban como centros de comercio a gran escala, como Damasco, Bagdad o El Cairo.
  • Durante las primeras conquistas, los principales beneficiarios fueron los comerciantes de Medina y La Meca.
  • La agricultura era una actividad económica clave y una fuente principal de ingresos.
  • A comienzos del siglo VIII, se inició un periodo de gran esplendor económico, con el dominio de rutas marítimas y caravaneras.
  • La unificación monetaria favoreció el comercio, y el auge de la vida urbana benefició a la economía rural.
  • No obstante, el campesinado seguía en situación de servidumbre.
  • La crisis en la China de la dinastía Tang a finales del siglo VIII disminuyó el tráfico de rutas caravaneras, llevando al islam a una autarquía económica.
  • A principios del siglo IX, los grandes propietarios latifundistas fortalecieron el régimen señorial.
  • En el siglo XI, los terratenientes turcos desplazaron del poder a los grandes comerciantes, cuyo ocaso fue favorecido por la competencia comercial cristiana a partir del siglo XII.
  • El Corán establecía dos tipos de impuestos: el diezmo o limosna para los musulmanes, y el impuesto territorial (jarach) y el impuesto personal (chizya) para la población autóctona.

La Sociedad Islámica

  • La vida social estaba dominada por el elemento árabe.
  • La comunidad islámica o umma aglutinaba a todos los musulmanes, caracterizada por un fuerte sentido de solidaridad religiosa.
  • La aristocracia árabe (jassa) era pequeña en número y vivía de los cargos políticos y de la posesión de tierras.
  • Los nuevos musulmanes (mawali) tenían un estatuto jurídico idéntico al de los demás musulmanes, pero vivían una situación social inferior.
  • El triunfo de los abasíes terminó con esta distinción entre ambos grupos; en particular, los iranios chiitas del Jurasán se beneficiaron del cambio de dinastía.
  • Fuera de la comunidad islámica, aunque en estrecho contacto con ella, se encontraban los no musulmanes (acogidos al estatuto de dimmíes) y los esclavos.
  • Los dimmíes (“gentes del libro”: cristianos, judíos y discípulos de Zoroastro) eran considerados como protegidos y tenían menos derechos que los musulmanes, aunque podían practicar su religión y sus costumbres.
  • En la península ibérica eran llamados mozárabes, y pagaban más impuestos por conservar estos privilegios.
  • Los esclavos existían en la Arabia preislámica y continuaron siendo una parte importante de la sociedad islámica.
  • La esclavitud se debía a deudas, por ser hijos de esclavos o por ser capturados en una guerra.
  • Aunque con la llegada del islam se suavizó la condición del esclavo, en ningún momento se planteó la abolición de la esclavitud.
  • La mujer en el mundo islámico fue relegada desde el principio a roles secundarios, recluida en el hogar o en un harén.
  • Las leyes, tradiciones y costumbres permanecieron inamovibles hasta el siglo XIX, defendiendo el papel de las mujeres recluidas en el hogar, cubiertas bajo el velo y con la única obligación de ser esposas y madres.
  • El divorcio existió en el islam, pero en muy pocos casos las esposas podían solicitarlos.
  • Al separarse, las mujeres no volvían a ver a sus hijos.
  • Los hombres podían casarse en varias ocasiones, pero las mujeres sólo podían casarse con un hombre, y este debía ser musulmán.
  • La mujer permanecía, en todo momento, bajo custodia legal de un hombre: si estaban casadas era el esposo; si eran viudas o divorciadas, necesitaban la tutela de algún familiar.
  • Las mujeres ricas solían construir para ellas una especie de convento conocidos como “ribats”, similar al hogar en el que vivieron las esposas de Mahoma tras su muerte.
  • Por otro lado, las leyes musulmanas permitían a las mujeres heredar propiedades.
  • Pocas mujeres pudieron acceder a la misma educación que los hombres, en la mejor de las circunstancias recibían enseñanzas en casa, pero muy pocas accedieron a la escuela.
  • En definitiva, la mujer durante esta época vivía totalmente sometida al hombre, con escasa libertad y muy pocos derechos.

La Cultura Musulmana

  • El mundo islámico conoció desde muy temprano un importante florecimiento cultural.
  • Las conquistas favorecieron la expansión de los logros culturales, científicos y artísticos islámicos más allá de las fronteras políticas del mundo musulmán.
  • Este esplendor cultural, que llegaría hasta el siglo XVI, focalizó su actividad en ciudades como Bagdad, Córdoba, El Cairo, Delhi o Estambul.
  • El califato omeya, al expandir sus fronteras por antiguos territorios helenísticos y del Imperio romano, recibió la herencia del mundo antiguo, lo que constituyó una de las principales fuentes para el desarrollo de su cultura.
  • La herencia cultural y técnica del mundo helenístico y sasánida se reinterpretó bajo su propia óptica religiosa, dando lugar a una cultura completamente original.
  • El arte islámico se caracteriza, fundamentalmente, por una visión teocéntrica del mundo inspirada en el Corán.
  • Los preceptos coránicos prohibían la representación de imágenes para evitar la idolatría; por ello, el arte islámico es esencialmente anicónico, lo que determinó una estética abstracta no figurada.
  • Esto explica el escaso desarrollo de la pintura y la escultura en comparación con la evolución de la arquitectura, que engloba las demás artes.
  • La gran aportación al arte fue la creación de la mezquita: un edificio de carácter funcional-religioso, dividido en dos espacios: el patio porticado (sahn), y la sala de oración (haram).
  • Destacan, de la primera época, la Cúpula de la Roca, en Jerusalén; la mezquita de Damasco y la mezquita de al-Aqsa.
  • En el plano civil encontramos una arquitectura palaciega donde sobresalen los palacios de Siria y Jordania.
  • También los baños se incorporaron a la cultura islámica, por herencia de la tradición clásica, y se convirtieron en un elemento característico y habitual en las ciudades, junto a otros elementos como el zoco (mercado) y las madrasas (escuelas).
  • En el siglo VIII se fijaron el léxico y la gramática árabes.
  • El árabe se difundió cómo lengua oficial, común a todo el mundo islámico, y se convirtió también en elemento decorativo y ornamental.
  • La intensa vida urbana del califato abasí dio lugar a un poderoso movimiento artístico y cultural que culminó con la fundación, en 832, en Bagdad, de la Casa de la Sabiduría: una biblioteca de gran tamaño; centro de alta cultura que se convirtió en el punto de encuentro de la filosofía y la ciencia helenísticas con las culturas árabe-irania e hindú.
  • Fue en esta época cuando se difundió el árabe como vehículo de creación literaria y de reflexión filosófica y científica.
  • Se multiplicaron las traducciones de obras antiguas, se introdujo el uso del papel y se asimilaron influjos intelectuales e ideas ajenas al islam.
  • Así nació la filosofía islámica, que se apoyaba en la herencia neoplatónica de la antigüedad.
  • Ejemplo de ello es la obra de Averroes (1126-1198), filósofo cordobés que realizó valiosos comentarios sobre la obra de Aristóteles.
  • La historia narrativa contó con la figura del gran historiador ibn Jaldún (1332-1406).
  • En la creación literaria, hay que destacar la poesía lírica y los relatos y cuentos populares como Las mil y una noches.
  • En matemáticas, los árabes desarrollaron el álgebra y la trigonometría, y utilizaron un nuevo sistema de numeración con cifras.
  • En medicina destaca la obra de al-Razi (864-925) y de Avicena (980-1037).
  • No deben olvidarse los progresos en química, física y astronomía.
  • En definitiva, el islam consiguió el sello de su identidad sintetizando realidades anteriores compatibles con su propio espíritu religioso.

Conclusión

  • El islam, que significa sumisión, es una religión cuyo origen se encuentra en Mahoma, en el siglo VII.
  • El islam tiene como base un libro sagrado, el Corán, que recoge la palabra de Alá (Dios) revelada a Mahoma, su profeta.
  • La era islámica, Hégira, comenzó el año 622 d. C., fecha en que Mahoma marchó de La Meca a Medina huyendo de la intransigencia mostrada hacia su predicación.
  • A partir de esa fecha, junto a la fe religiosa surgieron unas nuevas actitudes sociales y políticas que, en menos de un siglo, se expandieron desde el golfo de Bengala hasta el océano Atlántico.
  • Pese a la fragmentación política y las diferentes interpretaciones religiosas que conoció a lo largo de su dilatada historia, el islam nos ha dejado un sinfín de vestigios culturales que son fiel testimonio y reflejo del esplendor que ha alcanzado la cultura islámica en campos como la literatura, la ciencia o el arte.
  • En la actualidad, desde Marruecos hasta Indonesia, cerca de 1800 millones de personas profesan la fe musulmana, por lo que representa la segunda religión más importante del planeta, en número de fieles.