Tema 9
Concepto y señalización
En el contexto de los epitelios glandulares, las fuentes definen tanto su naturaleza fundamental como los diversos mecanismos mediante los cuales estas células se comunican con el resto del organismo.
Concepto de Epitelio Glandular
Los epitelios glandulares se definen como conjuntos de células epiteliales especializadas en la secreción. A pesar de su especialización funcional, estas células mantienen las características estructurales esenciales del tejido epitelial, tales como:
Cohesión entre las células.
Presencia de una lámina basal.
Polarización celular (organización específica de orgánulos y membranas).
Comunicación o acoplamiento eléctrico y metabólico entre ellas.
Su función principal es la síntesis y liberación de sustancias destinadas a actuar sobre otros elementos del organismo. Es importante notar que, aunque otras células como los fibroblastos, osteoblastos o condroblastos también producen secreciones, no se consideran epitelios glandulares porque carecen de las características estructurales mencionadas anteriormente.
Señalización y Niveles de Acción
Las fuentes clasifican la secreción según el nivel topográfico o el modo en que se ejerce la señalización sobre las células diana:
Autocrina: La propia célula produce una secreción que la estimula a sí misma.
Paracrina: La sustancia secretada ejerce su función sobre células vecinas o próximas.
Endocrina: La secreción (hormona) se vierte a la sangre para alcanzar células diana distantes que posean receptores específicos.
Neuroendocrina: Una neurona libera una secreción a la sangre para que actúe en una célula diana lejana, como ocurre con las hormonas del hipotálamo.
Neurocrina: Una neurona libera un neurotransmisor directamente a través de una sinapsis.
Mecanismos de Secreción y Señalización Celular
La liberación de estas sustancias puede ocurrir de dos formas principales:
Secreción Constitutiva: Un proceso continuo en todas las células que libera componentes para la membrana plasmática o la matriz extracelular.
Secreción Regulada: Se produce exclusivamente en células especializadas y requiere una señal o estímulo específico para que los gránulos de secreción almacenados se fusionen con la membrana y liberen su contenido.
En el caso de las glándulas endocrinas, la señalización depende de la naturaleza química de la hormona:
Hormonas proteicas/amínicas: Son hidrosolubles y no pueden atravesar la membrana, por lo que sus receptores están en la superficie celular. Su acción suele ser rápida pero de corta duración.
Hormonas esteroideas: Son liposolubles, atraviesan la membrana y se unen a receptores en el citoplasma o el núcleo. Su efecto es más lento (regulan la expresión génica) pero más prolongado.
Origen embrionario
En el contexto de los epitelios glandulares, el origen embrionario es un proceso fundamental que determina la ubicación y el tipo de glándula que se formará. Los epitelios glandulares derivan de epitelios embrionarios provenientes de las tres capas germinales: ectodermo, mesodermo y endodermo.
Derivaciones según la Capa Germinal
Las fuentes detallan el origen específico de diversos epitelios y sus glándulas asociadas:
Ectodermo: De esta capa derivan la epidermis, el epitelio corneal y el del oído externo. En cuanto a las glándulas, es el origen de las glándulas de la piel, como las sudoríparas y las sebáceas.
Mesodermo: Da lugar a los epitelios renales, reproductores, endotelios y mesotelios. Las glándulas de origen mesodérmico son más escasas, destacando las glándulas suprarrenales y aquellas asociadas al aparato genitourinario, como las prostáticas y uterinas.
Endodermo: Es el origen de los epitelios de los sistemas digestivo y respiratorio. De aquí surgen importantes glándulas como el hígado, el páncreas y el tiroides.
El Proceso de Formación Glandular
Independientemente de su origen específico, todas las glándulas comparten un mecanismo inicial de formación durante el desarrollo embrionario:
Proliferación e Invaginación: Las células de un epitelio embrionario comienzan a proliferar y se hunden (invaginan) en el tejido conjuntivo subyacente, conocido en esta etapa como mesénquima.
Diferenciación Exocrina: Si la conexión con el epitelio de origen se mantiene, se forma un conducto excretor que permite verter la secreción hacia una superficie externa o cavidad. Estas se denominan glándulas exocrinas.
Diferenciación Endocrina: Si el conducto de conexión desaparece o se corta, el grupo de células queda aislado dentro del mesénquima. Estas células se rodean de una densa red de capilares (proceso de angiogénesis) para verter sus hormonas directamente a la sangre. Estas son las glándulas endocrinas.
Existen casos particulares como las glándulas anficrinas (ej. páncreas o hígado), que poseen componentes tanto exocrinos como endocrinos compartiendo el mismo origen embrionario.
Formación y tipos generales
En el marco de los epitelios glandulares, la formación de las glándulas y su clasificación en tipos generales dependen de cómo se desarrolla su conexión con el epitelio de origen durante la embriogénesis.
Proceso de Formación Glandular
De acuerdo con las fuentes, todas las glándulas comienzan su desarrollo a partir de un esbozo inicial en un epitelio embrionario,. El proceso sigue estos pasos fundamentales:
Proliferación e Invaginación: Las células epiteliales proliferan y se hunden o profundizan en el tejido conjuntivo subyacente,.
Interacción con el Mesénquima: En esta etapa, el tejido receptor se denomina mesénquima, que es el tejido embrionario que dará lugar principalmente al tejido conjuntivo,.
Diferenciación: A partir de este hundimiento inicial, el desarrollo diverge en dos situaciones distintas que definen el tipo de glándula,.
Tipos Generales de Glándulas
Las fuentes clasifican las glándulas en tres categorías principales según su estructura final y el destino de su secreción:
Glándulas Exocrinas: Se forman cuando se mantiene un conducto excretor que comunica las células secretoras con la superficie epitelial de origen,. Su función es verter secreciones (como moco o enzimas) hacia una superficie externa o cavidades internas,. Por lo general, liberan su producto cerca del lugar donde se produce.
Glándulas Endocrinas: En este caso, el conducto de conexión se corta o desaparece, y el grupo de células queda integrado y aislado dentro del mesénquima,. Estas células se rodean de una red de vasos sanguíneos mediante un proceso de angiogénesis,. Al carecer de conductos, vierten sus secreciones, denominadas hormonas, directamente a la sangre para actuar sobre órganos distantes,.
Glándulas Anficrinas: Son aquellas que presentan ambas funciones, exocrina y endocrina,. Las fuentes citan dos ejemplos notables:
Páncreas: Posee una parte exocrina que produce jugo pancreático y una parte endocrina (islotes de Langerhans) que libera insulina a la sangre.
Hígado: En este órgano, las mismas células pueden presentar tanto carácter endocrino como exocrino.
Organización Estructural
Las glándulas también se distinguen por su tamaño y organización. Las de pequeño tamaño suelen estar incluidas directamente en el tejido del órgano (como las glándulas gástricas o sebáceas),. Por el contrario, las de gran tamaño forman auténticos órganos delimitados por una cápsula de tejido conjuntivo, organizándose internamente en lóbulos y lobulillos (como las glándulas salivales o el páncreas),.
Glándulas exocrinas
Las glándulas exocrinas, en el marco de los epitelios glandulares, se definen como estructuras especializadas en la síntesis y liberación de sustancias hacia una superficie externa o cavidades internas. A diferencia de las endocrinas, estas mantienen una conexión directa con el epitelio de origen a través de un conducto excretor.
Clasificación y Estructura
Las fuentes clasifican estas glándulas según diversos criterios aristocráticos:
Número de células: Pueden ser unicelulares (como las células caliciformes) o pluricelulares (la gran mayoría).
Localización:
Exoepiteliales: Situadas lejos del epitelio, utilizando un conducto para verter su contenido.
Endoepiteliales/Intraepitheliales: Células o grupos que se hunden en el propio epitelio sin formar conducto.
Epitelio secretor: Donde todas las células del epitelio tienen función secretora, como en la mucosa gástrica.
Forma del adenómero: El adenómero es la unidad secretora y puede ser tubular (forma de tubo), acinar (forma de queso de trivial) o alveolar (hueco central grande).
Tipo de conducto: Son simples si tienen un solo conducto (ramificado o no) y compuestas si poseen varios conductos de distinto diámetro que confluyen en uno principal.
Mecanismos de Secreción
La forma en que liberan su producto es una característica distintiva fundamental:
Merocrina: La más común; se libera el contenido por exocitosis sin pérdida de material celular. Puede ser de polo cerrado (vesículas independientes, ej. glándulas salivales) o polo abierto (las vesículas se fusionan antes de salir, ej. células caliciformes).
Apocrina: Se desprende la parte apical del citoplasma junto con la secreción, como ocurre en la glándula mamaria (secreción de lípidos) o las glándulas de Moll en el párpado.
Holocrina: La célula acumula el producto hasta que se destruye completamente, convirtiéndose ella misma en la secreción (ej. glándulas sebáceas).
Naturaleza de la Secreción
Según lo que producen, se dividen principalmente en:
Serosas: Secreción acuosa rica en proteínas (enzimas). Sus células tienen núcleos redondeados y abundantes gránulos de zimógeno (ej. páncreas exocrino).
Mucosas: Secreción rica en mucinas (glicoproteínas). Tienen citoplasma claro y núcleos aplanados en la base (ej. células caliciformes).
Mixtas: Contienen ambos tipos de células, a menudo organizadas en semilunas serosas (de Gianuzzi) sobre acinos mucosos.
Otras: Incluyen secreciones lipídicas (sebo), sudor (ecrino o apocrino) y secreciones iónicas como el ácido clorhídrico producido por las células oxínticas del estómago.
Organización y Control
Las glándulas de gran tamaño se organizan como órganos propios delimitados por una cápsula de tejido conjuntivo, dividiéndose en lóbulos y lobulillos. El sistema de conductos (intercalar, estriado, intralobulillar, etc.) no solo transporta la secreción, sino que en algunos casos, como en las glándulas salivales, puede modificarla reabsorbiendo o secretando iones. Finalmente, para facilitar la expulsión del producto, muchas glándulas cuentan con células mioepiteliales, que actúan de forma contráctil alrededor de los adenómeros.
Glándulas endocrinas
En el contexto de los epitelios glandulares, las glándulas endocrinas se distinguen por carecer de un conducto excretor, vertiendo sus secreciones, denominadas hormonas, directamente al torrente sanguíneo. Su función es la regulación a distancia de células diana en diversos tejidos y órganos a través de la unión a receptores específicos.
Formación y Vascularización
Durante el desarrollo embrionario, estas glándulas se originan como un hundimiento de células epiteliales en el mesénquima, pero a diferencia de las exocrinas, el conducto de conexión se corta o desaparece. Como resultado, el grupo de células queda aislado y se rodea de una densa red de vasos sanguíneos mediante un proceso de angiogénesis.
Una característica estructural clave es que están muy vascularizadas, contando con capilares fenestrados (con poros en su pared) que facilitan el paso rápido de las hormonas hacia la sangre.
Clasificación de las Glándulas Endocrinas
Las fuentes clasifican estas estructuras basándose en tres criterios principales:
Según el número de células:
Unicelulares: Conforman el sistema endocrino difuso, como las células argentafines o enteroendocrinas presentes en las glándulas gástricas.
Pluricelulares: Son las más comunes y suelen estar encapsuladas por tejido conjuntivo formando órganos propiamente dichos, como el tiroides o el páncreas.
Según el tipo de asociación celular:
Islotes: Grupos de células sin una forma definida rodeados de capilares, como los islotes de Langerhans en el páncreas.
Trabéculas: Células alineadas en filas o cordones separados por capilares, como ocurre en la glándula suprarrenal.
Folículos: Estructuras esféricas donde una capa de células rodea una cavidad central con coloide (precursor hormonal), característico del tiroides.
Grupos celulares dispersos: Células sueltas en el tejido conjuntivo, como las células de Leydig en los testículos.
Según la naturaleza química de la hormona y su mecanismo de acción:
Hormonas proteicas o amínicas: Son hidrosolubles (ej. insulina, adrenalina) y se almacenan en gránulos de secreción en el polo vascular de la célula. Al no poder atravesar la membrana plasmática, sus receptores están en la superficie celular; su acción es rápida pero de corta duración.
Hormonas esteroideas: Son liposolubles y derivan del colesterol (ej. testosterona, cortisol). No se almacenan en gránulos, sino que las células contienen gotas lipídicas con precursores y la hormona se libera por difusión tras su síntesis. Sus receptores están en el citoplasma o núcleo, regulando la expresión génica, lo que resulta en una acción más lenta pero prolongada.
Ejemplos destacados de glándulas endocrinas incluyen la hipófisis, el hipotálamo, la epífisis (pineal), el tiroides, las paratiroides, el páncreas endocrino, las glándulas suprarrenales, los ovarios, los testículos y la placenta.