4.2.2. El problema del Líbano

El Líbano enfrenta múltiples desafíos políticos, económicos y sociales que han llevado a una crisis prolongada, exacerbada por la influencia de actores externos y la fragmentación interna.

El Líbano, protectorado francés que accedió a la independencia en 1944, ha sido un foco continuo de conflicto y uno de los escenarios donde se ha representado el enfrentamiento entre Israel y los palestinos.

 

El Líbano estaba formado por un amplio abanico de pueblos (cristianos maronitas, drusos y chiitas musulmanes) que convivían pacíficamente y que habían con- vertido al país en uno de los más prósperos de la región. Pero la llegada masiva de refugiados palestinos provocó la división entre los musulmanes, secundados por Siria y partidarios de acoger a los palestinos, y los cristianos, aliados con Israel. La discrepancia degeneró en una guerra civil que duró desde 1975 hasta 1986 y que provocó 40.000 muertos. En 1982 Israel entró directamente en el conflicto al invadir el sur del país para crear una franja de seguridad para su frontera septentrional. En 1991 las diferentes facciones firmaron la paz y se estableció un Gobierno que respondía en realidad a los intereses sirios.