FRAUDE CONTRACTUAL.

FRAUDE CONTRACTUAL.

En el llamado fraude contractual como una de las causas de consecuencia en México consiste en que más del 25% de los asalariados trabajan mediante contratos temporales, en donde la crisis económica ha condicionado el Estado de bienestar. Los elevados niveles de desempleo, la pobreza, la exclusión social y las políticas nacionales ponen en dificultades el Estado de bienestar como construcción política, social y económica. Una de las más severas expresiones de esta situación es el desempleo estructural, la nueva regulación del trabajo asalariado no ha sido capaz de reducir los efectos de la caída de la actividad económica ni ha servido para aminorar la destrucción de empleo. La problemática del despido y del mercado de trabajo dual no puede quedar simplificada en el beneficio empresarial, sin reparar en la afectación de los derechos de los trabajadores ni en el impacto social del desempleo, un mínimo de 800.000 trabajadores en el sector privado y de 1,000,000 en el total de asalariados cuya relación contractual no está vinculada con la actividad económica ni con determinadas figuras de preinserción laboral. Es, por tanto, entre estos trabajadores donde se da, sin ninguna duda, el fraude contractual. El desempleo en el sector secundario no se asocia a trabajadores que esperan recuperar o alcanzar una situación mejorada, sino que se inserta en un proceso en el que de un puesto inestable y con condiciones de trabajo precarias se transita a otro igual o peor, los rasgos estructurales de nuestra vida productiva no explican tan elevado porcentaje de temporalidad en la relación laboral al menos en nuestro país,  también es un fenómeno creciente que ha afectado fundamentalmente a las mujeres y a los jóvenes, lo que refleja que no está vinculado a un nivel de actividad económica real, sino a un fenómeno de degradación de las condiciones laborales, donde el defraudador lesiona directamente a la sociedad, no a través del Estado, sino con perjuicio directo a un colectivo creciente de trabajadores, generando indefensión laboral, inseguridad en el empleo y degradación de las condiciones de trabajo.