Cultura de masas y cultura universal

Durante cuatro décadas, desde 1972, la revista Golpe de Dados fue un espacio de divulgación del arte y el pensamiento colombiano y latinoamericano.

Durante cuatro décadas, desde 1972, la revista Golpe de Dados fue un espacio de divulgación del arte y el pensamiento colombiano y latinoamericano.

La década de 1960 se conoce como la de la revolución en la política y las artes. América Latina fue sacudida por la Revolución cubana y las dictaduras militares que se vivieron en la mayoría de los países del continente. Colombia no fue la excepción y, tras el período de gobierno del general Rojas Pinilla, el llamado Frente Nacional garantizó la permanencia en el poder de los partidos tradicionales y cerró las puertas a cualquier otra tendencia o partido político.

Gracias a los medios de comunicación y a la cultura de masas, se reconocían los sentimientos y las dolencias comunes, como las consecuencias de la represión ideológica, el hambre y la pobreza.

La principal preocupación de los escritores y artistas fue la revolución de las palabras, las ideas y las formas. Algunos se exiliaron y en el exterior entraron en contacto con las Vanguardias europeas, lo cual les permitió reformular sus propias propuestas estéticas. De esta manera, surgieron autores como el cubano Alejo Carpentier, que logró presentar lo exótico como natural; el argentino Julio Cortázar que encontró en la fantasía la esencia de su prosa; el chileno Pablo Neruda que articuló poesía y denuncia social; o como Borges, que conjugó la literatura fantástica con la erudición. En Colombia, la tendencia por la ficción histórica estuvo representada por la obra de Germán Espinosa y el Realismo mágico por la obra de García Márquez.

Es importante tener presente que además de la gran cantidad de obras y de autores con ganas y necesidad de escribir, los intereses editoriales jugaron un rol fundamental. Las editoriales europeas encontraron que la literatura latinoamericana atraía a lectores de todas las latitudes y por esto se interesaron en publicar a los jóvenes escritores. Así como la traducción al español de textos escritos en otras lenguas hizo posible el acceso a obras de valor universal, la traducción de la literatura del Boom abrió el camino para el reconocimiento de la literatura latinoamericana contemporánea en el resto del mundo.