La historia de los robots tiene sus orígenes desde el mundo antiguo, en la mitología griega, Hefesto creó mesas de tres patas funcionales que podían moverse casi por sí mismas, y un hombre de bronce, Talos, que defendió Creta. El concepto "moderno" empezó a ser desarrollado con el inicio de la Revolución Industrial, lo que permitió el uso de mecánica compleja, y la introducción subsiguiente de electricidad. Esto hizo posible que máquinas compactas y pequeñas funcionasen. A comienzos del siglo XX, se introdujo la idea de humanoide. En 1939, el conocido humanoide Elektro apareció en World's Fair. De 7 pies de medida (2.1 m) y 265 libras de peso (120 kg), podía andar por orden de voz, hablar aproximadamente 700 palabras (utilizando un 78-rpm tocadiscos), fumar cigarrillos, inflar globos, y mover su cabeza y brazos. El cuerpo era de acero y motor-esqueleto cubierto por una capa de aluminio. Hoy, podemos ver robots con tamaños de un humano con la capacidad casi-humana de pensamiento y movimiento. Las primeras tareas que requerían de los robots modernos fueron las industrias como robots industriales – máquinas capaces de realizar tareas de fabricación que hicieron reducir la necesidad de humanos. El control digital de la industria robótica y robots aplicando inteligencia artificial han estado desarrollándose desde los 2000.