HDE explicado




LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA (1936-1939)



  • LA SUBLEVACIÓN MILITAR



El 17 de julio de 1936 comenzó el golpe militar en Marruecos, liderado por el general Franco, y al día siguiente, las tropas en la península dirigidas por Emilio Mola continuaron la acción. Sin embargo, el general Sanjurjo, quien se suponía que presidiría el movimiento, murió en un accidente aéreo. Aunque los sublevados no tenían un objetivo claro más allá de derrocar al gobierno legítimo y suspender las libertades constitucionales, esperaban un golpe rápido que no durará más que unas horas o días, no una guerra civil. Por otro lado, el gobierno republicano liderado por Casares Quiroga no tomó medidas efectivas para detener el golpe, a diferencia de lo que sucedió en 1932 con la Sanjurjada. La Guerra Civil Española surgió como resultado de un golpe militar mal planificado y de un gobierno demasiado débil para enfrentarlo.



Como resultado de la división en el ejército, se crearon dos áreas de control. La zona sublevada incluía Galicia, partes de Castilla y León, Navarra, parte de Extremadura, parte de Aragón, los archipiélagos y algunas ciudades andaluzas como Huelva, Cádiz, Sevilla, 



Córdoba y Granada, siendo principalmente áreas rurales. El resto del país quedó bajo el control del gobierno republicano, incluyendo la costa cantábrica, el País Vasco, Madrid, Cataluña, Valencia, Castilla-La Mancha, Málaga, Murcia, las zonas industriales y mineras, así como los principales puertos.



En los primeros días del golpe, el general Fanjul fracasó en su intento de tomar Madrid. En Barcelona, la Guardia Civil no apoyó la sublevación y el general Goded fue arrestado.

  • la implicación internacional



(URSS, gran bretaña y francia→ bando republicano)

(Alemania, italia y EEUU→ bando sublevado)



La Guerra Civil Española tuvo un gran impacto en el mundo debido al contexto internacional antes de la Segunda Guerra Mundial. Las democracias jugaron un papel importante al acordar no intervenir en los asuntos españoles a través de un Comité de no intervención y los gobiernos de Gran Bretaña y Francia promovieron una política de apaciguamiento Consistía en tratar de evitar conflictos internacionales, especialmente hacia los fascismos y los movimientos totalitarios, limitando así el apoyo que recibía el Gobierno de la Segunda República española, sobre todo de armas para defenderse de la sublevación. Esto provocó una desigualdad en el equipamiento entre los bandos enfrentados, ya que el bando sublevado recibió un fuerte apoyo internacional.

La política de apaciguamiento también es otra forma de ver la ventaja del bando sublevado. Esta política ayudó al bando sublevado en la Guerra Civil Española de varias maneras. Primero, al promover una postura de no intervención, limitó la capacidad del gobierno republicano para recibir ayuda militar del extranjero, mientras que el bando sublevado recibió un fuerte respaldo de las potencias fascistas, especialmente de Italia y Alemania. Segundo, al evitar el enfrentamiento directo con estas potencias, Gran Bretaña y Francia no tomaron medidas para detener la ayuda militar que llegaba al bando sublevado, lo que les permitió obtener armamento, apoyo logístico y financiero significativo. En resumen, la política de apaciguamiento contribuyó a inclinar la balanza a favor del bando sublevado al debilitar la capacidad del gobierno republicano para resistir la sublevación.



El apoyo a los sublevados fue crucial debido a la intervención de la Italia fascista y la Alemania nazi a favor del ejército sublebado, quienes reconocieron rápidamente al Gobierno de Franco y proporcionaron unidades militares, cobertura naval y aérea, así como material a crédito. Además, Portugal bajo la dictadura de Salazar, el papado que alentó a los católicos a apoyar lo que la Iglesia española llamó una "cruzada", donaciones privadas y el apoyo indirecto de Estados Unidos a través de la compañía Texaco, que suministró combustible.



En contraste, el gobierno de la República recibió un apoyo limitado, principalmente de la Unión Soviética y Francia, aunque este último fue escaso y consistió en algunos aviones. México proporcionó algunas municiones y acogió a exiliados republicanos, y las Brigadas Internacionales, promovidas por la Tercera Internacional, también brindaron apoyo.






  • LA EVOLUCIÓN POLÍTICA DURANTE LA GUERRA CIVIL



    • Gobierno de la II República



Durante la Guerra Civil Española, el gobierno de la Segunda República pasó por varias etapas. 

Al principio, entre julio y septiembre de 1936, el Estado republicano enfrentó dificultades para controlar su territorio debido a la sublevación militar y a la presencia de grupos obreros revolucionarios. El Gobierno, liderado por José Giral, armó a las milicias obreras para defenderse. Estas milicias se convirtieron en defensoras del Gobierno y actuaron de manera independiente. Los sindicatos UGT y CNT llevaron a cabo una revolución limitada, creando sus propias organizaciones independientes al Gobierno. También hubo una represión fuerte contra políticos, miembros del clero y sospechosos de colaborar con los sublevados, llevando a cabo una revolución limitada que incluyó la incautación de propiedades privadas y del clero, así como la apropiación de servicios públicos y tierras abandonadas. 

Entre septiembre de 1936 y mayo de 1937, Largo Caballero lideró un nuevo gobierno de coalición que incluía a varios partidos políticos y sindicatos.

  • Legalizó que los campesinos tomaran las propiedades de quienes apoyaron el golpe. 

  • En Cataluña, permitieron que las empresas industriales fueran colectivizadas. 

  • Quería unir a las milicias con el ejército para formar uno más grande y promovió una economía para ganar la guerra. 

  • Estableció tribunales de justicia para detener la violencia descontrolada. 

  • También movió el gobierno a Valencia cuando pensaron que Madrid podía caer

Sin embargo, se produjeron enfrentamientos graves, especialmente en Barcelona en mayo de 1937, entre diferentes facciones políticas, lo que llevó a la dimisión de Largo Caballero y al colapso de su gobierno.

Desde mayo de 1937 hasta febrero de 1939, Juan Negrín El Gobierno se trasladó a Barcelona y recuperó el control del Estado, se restringieron las colectivizaciones y se redujo el poder obrero. Basó su programa en un documento, los Trece puntos (mayo de 1938) que buscaban lograr la intervención internacional a favor de la República con el objetivo de obtener un fin negociado de la guerra, que nunca se produjo.

Finalmente, entre febrero y abril de 1939, el gobierno republicano llegó a su fin en España, aunque continuó en el exilio. El coronel Casado lideró una trama para negociar con Franco, lo que precipitó la caída del gobierno republicano en España.



  • El bando sublevado

La evolución del bando sublevado durante la Guerra Civil Española tuvo varias etapas clave. Desde julio hasta septiembre de 1936, su objetivo principal era derrocar al gobierno. Al principio, no tenían un proyecto político claro más allá de establecer un poder militar que anulara la legislación del Frente Popular y reprimiera a quienes apoyaban a la República. La Junta de Defensa Nacional de Burgos, liderada por el general Cabanellas, fue creada para coordinar la represión y unificar el movimiento. El ejército, junto con los milicianos carlistas y las milicias fascistas de Falange, fueron elementos centrales.

Desde octubre de 1936 hasta abril de 1939, se produjo un periodo de unificación del mando militar y político bajo Francisco Franco. El 1 de octubre de 1936, Franco asumió el liderazgo militar y político, consolidando su posición como caudillo, respaldado por el apoyo de la Iglesia católica. Se estableció una estructura social y política, con énfasis en un Estado más coherente y de corte fascista, consolidando los grupos políticos en un solo movimiento llamado Falange Española Tradicionalista y de las JONS. Franco también fortaleció su posición social y militar, apoyándose en la Iglesia católica y en las masas conservadoras, así como en el control del ejército. creando así uno de los pilares del franquismos, las familias políticas

El Decreto de Unificación, emitido en 1937, fue una medida importante dentro del bando sublevado durante la Guerra Civil Española. Este decreto unificó a dos importantes grupos políticos, la Falange Española y la Comunión Tradicionalista, en un solo movimiento llamado Falange Española Tradicionalista y de las JONS . La Falange Española era un partido fascista liderado por José Antonio Primo de Rivera, mientras que la Comunión Tradicionalista representaba a los carlistas, un movimiento monárquico y tradicionalista. La unificación de estos dos grupos políticos bajo el liderazgo de Franco consolidó aún más su poder y fortaleció su posición dentro del bando sublevado. Este movimiento unificado se convirtió en el único partido en el área controlada por Franco, estableciendo así las bases del futuro estado español bajo su liderazgo.

Finalmente, desde abril de 1937 hasta abril de 1939, se formó el primer gobierno del bando sublevado. Durante este tiempo, se establecieron las bases del franquismo, perfilando las diferentes facciones políticas dentro del gobierno y del partido.



LAS ETAPAS DE LA GUERRA CIVIL

  • • La <<guerra de columnas>> y la marcha hacia Madrid julio 1936 - marzo 1937)

Durante los primeros meses de la Guerra Civil Española, que abarcan desde julio de 1936 hasta marzo de 1937, ambos bandos se encontraban en una situación de incertidumbre en cuanto al control territorial. Estaban organizados en columnas militares, compuestas por tropas regulares y milicianos. La estrategia era avanzar rápidamente y envolver las zonas de resistencia encontradas en el camino. La toma de Madrid se convirtió en el objetivo principal de los sublevados. Sin embargo, las tropas de Mola, que habían tomado Irún y San Sebastián en septiembre de 1936, fueron detenidas en el norte de la sierra de Madrid por las milicias republicanas. Por lo tanto, las tropas de Franco y Yagüe, al unirse con Queipo de Llano en Sevilla, tenían más posibilidades de entrar en Madrid desde el sur. Avanzaron a través de Extremadura y tomaron Badajoz, Talavera y Toledo.



Ante el peligro de que Madrid cayera en manos de los sublevados, el gobierno republicano trasladó su sede a Valencia. La resistencia en la ciudad fue liderada por la Junta de Defensa, presidida por el general Miaja y Vicente Rojo, y contó con la participación de milicias populares y los primeros refuerzos provenientes de las Brigadas Internacionales y el armamento soviético. Franco, después de varios intentos fallidos de tomar la capital, decidió cambiar su estrategia hacia una guerra de desgaste debido a la inesperada resistencia de Madrid, que estaba siendo bombardeada y asediada. Por otro lado, en el sur, la pérdida de Málaga en febrero de 1937 marcó el fracaso del modelo de milicias republicanas y la necesidad de establecer un ejército popular disciplinado.



  • La campaña del norte (marzo - octubre 1937)

Durante la Guerra Civil Española, la campaña del norte se desarrolló entre marzo y octubre de 1937. En esta etapa, el bando sublevado cambió su enfoque hacia el norte de España, una región importante por su industria y minería. Lograron ocupar sucesivamente Vizcaya, Santander y Asturias. Esta estrategia se vio facilitada por el aislamiento de esta zona del resto del ejército republicano y la gran superioridad aérea y naval de los sublevados, gracias al apoyo de Italia y Alemania. Durante este período, ocurrió el bombardeo de Guernica en abril de 1937, fue llevado a cabo por la aviación alemana en colaboración con la italiana, que apoyaban al bando sublevado durante la Guerra Civil Española. Por su parte, el ejército republicano intentó desviar la atención del bando sublevado lanzando varias ofensivas, como la Batalla de Brunete en julio de 1937 y la Batalla de Belchite en agosto de 1937, pero no lograron sus objetivos de liberar Madrid y tomar la capital aragonesa.



  • Últimas ofensivas republicanas y la marcha hacia el Mediterráneo (octubre 1937 - abril de 1939).



Durante este período el gobierno republicano se trasladó a Barcelona y el ejército de la República reorganizó sus tropas y realizó sus dos grandes ofensivas finales: Teruel y la batalla del Ebro.

En otoño-invierno de 1937-1938, tuvo lugar la ofensiva de Teruel. La República no quería que su territorio se dividiera en dos zonas, dada la ofensiva sobre el frente de Aragón hacia el Mediterráneo que realizó el bando sublevado como objeto de desgaste, en lugar de tomar Madrid. Los republicanos sólo pudieron tomar la ciudad un mes, perdiendo Teruel a manos de Franco definitivamente. El ejército sublevado, en marzo de 1938, se adentraba así en Cataluña hacia el norte (Lleida) y Castellón por el este (Vinaroz), quedando la zona republicana dividida en dos. Así, buscando alargar el conflicto todo lo que fuera posible Juan Negrín) el general Vicente Rojo diseñó la ofensiva conocida como la batalla del Ebro (julio 1938 - noviembre 1938). El resultado fueron 100.000 bajas de los dos bandos y la derrota definitiva del ejército popular. En enero de 1939 las tropas franquistas entraron en Barcelona. Por otra parte, Madrid, tras el golpe del coronel Casado, fue ocupada el 28 de marzo de 1939 y el 1 de abril Franco comunicó oficialmente el fin del conflicto.



CONSECUENCIAS

Las consecuencias de la Guerra Civil Española fueron devastadoras. Se estima que entre 150.000 y 200.000 personas murieron en el frente, mientras que la represión causó la muerte de entre 100.000 y 130.000 personas por el bando sublevado y alrededor de 50.000 por el bando republicano. Además, hubo entre 400.000 y 430.000 exiliados que huyeron a países como Francia, México, Argentina, Cuba, Chile y la Unión Soviética. Después de la ocupación alemana, unos 13.000 españoles fueron enviados a campos de concentración nazis, donde solo 2.000 sobrevivieron, y entre 30.000 y 40.000 fueron enviados a campos de trabajo en Alemania. Durante la Segunda Guerra Mundial, muchos exiliados en Francia se unieron a la resistencia contra Alemania.



El debate sobre el reconocimiento de las víctimas de la guerra continúa hasta hoy. Durante el franquismo, se prestó atención al reconocimiento de las víctimas de la represión en la zona republicana, identificándolas y exhumando sus cuerpos para darles un entierro adecuado. Sin embargo, las víctimas de la represión franquista fueron ignoradas o incluso denigradas. Muchos de ellos están enterrados en fosas comunes dispersas por España y sus muertes ni siquiera están registradas en los registros civiles. Después de la Transición a la democracia, pasaron varias décadas antes de que se comenzara a reconocer públicamente la memoria de estas víctimas.



EL FRANQUISMO



La dictadura de Franco, que duró desde 1939 hasta 1975, fue un régimen autoritario personal que se basó en una combinación de ideas fascistas de Falange Española, la influencia de la Iglesia Católica y los principios de orden, autoridad y unidad de los militares. A lo largo de su existencia, la dictadura pasó por varias fases: primero, adoptó un régimen totalitario y filofascista alineado con Alemania e Italia (1939-1945); luego, se volvió más católico y anticomunista durante la Guerra Fría (1945-1950); y, por último, adoptó una postura tecnocrática y desarrollista (1957-1960).

Se basaba en 3 pilares fundamentales. Franco, Leyes, y Familias políticas



  1. Francisco Franco Bahamonde poseía la jefatura del Estado y del gobierno (ésta hasta 1973), la jefatura del Movimiento, la capacidad legislativa y el mando de las fuerzas armadas.



  1. El equilibrio entre familias (“pluralismo”):



  • Falangistas (fascistas).

  • Carlistas (tradicionalistas y conservadores).

  • Iglesia y sectores católicos (intentaban trasladar una buena imagen al exterior).

  • Militares (principal fuerza del sistema).

  • Monárquicos (apoyo primero a Juan de Borbón y después a Juan Carlos).



  1. Organización en torno a unas leyes fundamentales:



  • Fuero del Trabajo (1938). Inspirado en la Carta di Lavoro del fascismo italiano (1927), recogía unos principios laborales generales.

  • Ley de Cortes (1942). Representación de las “familias” del régimen. Órgano de colaboración, no de control del gobierno. Carecían de funciones legislativas. Miembros elegidos por Franco o por las “familias”.

  • Fuero de los Españoles (1945). Tabla de derechos y deberes de los españoles, sometidos a la unidad espiritual de la patria.

  • Ley de Referéndum (1945). Franco podía someter a referéndum en las Cortes leyes de interés público (fachada democrática).

  • Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado (1947), definió a España como un reino y como un estado “católico, social y representativo”, Franco tenía la capacidad de elegir un sucesor. Inició el proceso de desfalangización e institucionalización del régimen.

  • Ley de los Principios Generales del Movimiento (1958) que organizaba el régimen como una comunión de “familias”.

  • Ley Orgánica del Estado (1966), recopilaba todas las anteriores y definía a España como una “democracia orgánica”.



LA CONSOLIDACIÓN DEL FRANQUISMO

Durante la consolidación del franquismo entre 1939 y 1959, España pasó por varias etapas. Al principio, el país trató de mantenerse neutral en la Segunda Guerra Mundial, aunque simpatizaba con Hitler y Mussolini. Sin embargo, después de perder influencia política, España volvió a declararse neutral. Para mejorar su imagen internacional, se intentó mostrar una apariencia democrática con leyes como la Ley de Cortes y el Fuero de los Españoles en 1942 y 1945 respectivamente, pero esto no logró romper el aislamiento internacional. Para cambiar esto, se presentaron la Ley de Referéndum en 1945 y la Ley de Sucesión en 1947. 

Con el comienzo de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética, Franco declaró la postura anticomunista del régimen, lo que lo acercó a Estados Unidos. En 1953 se firmaron los Pactos de Madrid con Estados Unidos y un nuevo concordato con el Vaticano, y en 1955 España fue admitida en la ONU.

En términos económicos, este período se caracterizó por la autarquía, un sistema en el que el gobierno controlaba fuertemente la economía. Se estableció el Instituto Nacional de Industria en 1941, que permitía la intervención estatal en la industria y la economía. Aunque hubo dificultades económicas, los acuerdos con Estados Unidos abrieron gradualmente el mercado español.

Socialmente, el régimen franquista se consolidó mediante la represión y la promoción del nacionalcatolicismo y el nacionalismo español. Se aprobaron leyes como la Ley de Responsabilidades Políticas en 1939, que castigaba a quienes estuvieron afiliados a partidos de izquierda durante la Segunda República, y la Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo en 1940. El ejército fue utilizado para reprimir cualquier oposición, y se promovió una identidad nacional única eliminando la diversidad lingüística y cultural.



EL DESARROLLISMO

Durante el desarrollismo, que ocurrió entre 1959 y 1973, se vieron cambios significativos en el gobierno. Se destacaron los tecnócratas del Opus Dei, quienes eran conservadores en política pero liberales en economía. Se implementó la Ley Orgánica del Estado en 1966, que separaba la jefatura del estado y del gobierno, y se aprobó la Ley de Prensa en el mismo año, cambiando la censura previa a posteriori. En 1969, Franco nombró a Juan Carlos como su sucesor, quien juró la Ley de los Principios Fundamentales del Movimiento.

En el ámbito económico, este período marcó el fin de la autarquía con la creación del Plan de Estabilización en 1959 por López Rodó. Este plan controlaba los salarios, reducía el déficit y aumentaba los impuestos indirectos. Promovía una economía mixta entre la intervención estatal y la libertad de las empresas privadas, además de realizar obras públicas de infraestructura. A partir de 1964 se idearon los Planes de Desarrollo Económico y Social, extendiendo la industria a otras regiones como Madrid y Valencia, gracias a inversiones extranjeras y multinacionales. España también ingresó en organismos económicos internacionales como el Banco Monetario Internacional y el Fondo Monetario Internacional, y firmó un acuerdo preferencial con la Comunidad Económica Europea.

En el ámbito social, la modernización del mundo rural llevó a un éxodo hacia las ciudades más importantes de España, como Galicia, Extremadura, Castilla, Murcia y Andalucía. Sin embargo, esto también provocó la creación de suburbios con carencias graves de servicios. El aumento del poder adquisitivo de la población acercó a España a los valores y la cultura de las democracias liberales europeas. Surgieron grupos activistas como las Comisiones Obreras en 1964 y amplios sectores católicos que se oponían a la dictadura, especialmente tras la renovación de la Iglesia en el Concilio Vaticano II. En 1959, en el País Vasco, nació ETA (Euskadi Ta Askatasuna / Euskadi y Libertad).



LA DESCOMPOSICIÓN DEL RÉGIMEN

Durante el periodo de 1973 a 1975, el régimen de Franco empezó a desmoronarse. A pesar de algunos cambios suaves, la represión se hizo más dura desde 1967. Además, la salud de Franco determinaba el futuro del régimen. Hubo dos grupos: los "aperturistas", que querían hacer el régimen más liberal, y los del "bunker", que preferían mantener la línea dura y represiva. La situación política se volvió inestable, y la crisis se agudizó con el escándalo Matesa. Franco intentó resolver esto separando por primera vez la Jefatura del Estado y la del Gobierno, nombrando a Luis Carrero Blanco presidente del Gobierno y a Carlos Arias Navarro vicepresidente. ETA asesinó a Carrero Blanco, y Franco nombró a Arias Navarro presidente del Gobierno. Aparentó hacer reformas, pero la represión continuó. Cuando Franco murió el 20 de noviembre de 1975, Juan Carlos de Borbón fue proclamado rey de España.

En cuanto a la economía, la crisis de 1973, conocida como la "crisis del petróleo", afectó gravemente a España, que dependía mucho del petróleo y de capital extranjero para financiar la industria. Las diferencias económicas entre las regiones aumentaron, y la falta de una reforma fiscal significó menos ingresos para cubrir gastos sociales como carreteras, hospitales y escuelas.

Socialmente, la población ya no estaba satisfecha con solo sobrevivir. La cultura y los medios de comunicación cuestionaban cada vez más la censura y los valores del régimen. La demanda de derechos y libertades se volvió generalizada, y la dictadura se vio obligada a reaccionar a la defensiva.



LA OPOSICIÓN

A lo largo del tiempo, surgieron diferentes formas de oposición al régimen de Franco. Inicialmente, hubo maquis que luchaban en áreas remotas del país entre 1939 y 1952, aunque su número fue disminuyendo. Los monárquicos, junto con el PSOE, pidieron un cambio de poder a favor de una monarquía parlamentaria en 1945.

En los años sesenta y setenta, la oposición creció, aunque de manera desorganizada. En 1962, algunos grupos se reunieron en Múnich para pedir un gobierno democrático. La Iglesia católica comenzó a oponerse al régimen, al igual que la universidad y el movimiento obrero, que creció a través de Comisiones Obreras y huelgas. Además, la comunidad local protestaba por la falta de servicios y la corrupción. En secreto, el PCE liderado por Santiago Carrillo era la oposición más organizada, mientras que el PSOE se reestructuró alrededor de Felipe González.

Finalmente, surgió la lucha armada, con grupos como ETA en el País Vasco, el FRAP, los GRAPO y otros que presionaban al régimen mediante ataques.