Weber - 2da parte

Ley Natural y Libertades en el Capitalismo En su análisis, Weber menciona que una de las leyes naturales fundamentales del capitalismo es la "libertad de contrato". Esta idea está profundamente conectada con la identificación de Weber de la relación legal esencial en el capitalismo. Según Weber, una sociedad contractual que se basa en derechos garantizados y justicia formal posee una legitimidad que no se reduce a "concesiones a la ley positiva impuestas por mera fuerza". Esto sugiere que, a pesar de la crítica de Habermas, quien argumenta que Weber no reconoció que el capitalismo requiere un "estándar de valor abstracto de rectitud normativa", Weber sí evaluó la dimensión normativa de la ley como un aspecto importante del capitalismo temprano.

Dimensiones Normativas del Capitalismo Weber apoyó la idea de que el orden jurídico moderno debe ser entendido como un sistema normativo que no solo impone reglas objetivas a un grupo, sino que establece reivindicaciones subjetivas recíprocas. Un ejemplo clásico de esto es el acuerdo entre dos socios comerciales respecto a la división del trabajo y ganancias, así como su posición legal dentro y fuera de la firma. En este sentido, la libertad de contrato entre individuos autónomos sustituye las leyes positivas impuestas por la fuerza como la principal relación legal.

Weber observa que este cambio suele interpretarse como una disminución de la coerción y un aumento de la libertad individual. Por tanto, la ley se convierte en un mecanismo para proteger dicha libertad en lugar de ejercer poder. No obstante, Weber demostró que la creencia predominante en la "rectitud" de este orden legal tiene una importancia sociológica, ya que legitima el orden económico capitalista al ocultar las relaciones de poder reales que lo sustentan. En este contexto, la libertad, y no la necesidad, se erige como el valor dominante.

Coacción bajo el Capitalismo Weber advirtió que la coacción en un sistema de libertad contractual puede resultar ser incluso más estricta que en un sistema donde existen normas positivas que regulan diversas esferas de la vida. Con este razonamiento, Weber sostiene que un orden legal con pocas normas obligatorias y prohibitivas y numerosas "libertades" y "empoderamientos" puede facilitar un aumento tanto cuantitativo como cualitativo de la coacción, en especial la coacción autoritaria.

Desigualdad Económica y Justicia Formal Weber también hace hincapié en la distinción crucial entre el principio de forma y la realidad de la desigualdad económica y la explotación. Él creía que los capitalistas se habían beneficiado directamente de un sistema normativo que eleva las relaciones sociales a la pura abstracción de la igualdad formal y garantías de derechos para todos, mientras que en la práctica, los derechos formales de una persona para entrar en cualquier contrato no reflejan la realidad de la libertad del trabajador en la determinación de sus condiciones laborales. La formalidad en la justicia y la igualdad de condiciones es cuestionada por las realidades de poder desiguales y relaciones económicas explotadoras, lo que evidencia la fragilidad del sistema normativo y sus supuestas garantías.

La Desilusión de la Justicia Moderna Según Weber, los valores normativos como la creencia en la justicia formal son sociológicamente relevantes: aumentan la probabilidad de ciertas acciones al legitimizar un orden social que podría encontrar resistencia. Sin embargo, a medida que el capitalismo ha evolucionado, la lógica de la racionalidad económica ha triumphado al punto de que la legitimidad proporcionada por la doctrina de la ley natural y por la ideología de justicia formal ya no resulta necesaria. La ley se ha vuelto cada vez más racional, despojándose de los últimos vínculos entre la ley y lo que es justo.

El proceso de desencantamiento de la ley, que Weber estudia, muestra que este cambio está en marcha. A pesar de reconocer la dimensión explotadora de un sistema basado en la justicia formal, Weber critica a los "literati" que se quejan del excesivo individualismo y de las inequidades resultantes del orden legal y económico existente, argumentando que la libertad y autonomía individual merecen ser preservadas a toda costa.

Desafíos a la Justicia Formal Weber identifica tres factores que erosionan la justicia formal: la expansión del Estado burocrático moderno con su ideología de bienestar; el movimiento socialdemócrata de la clase trabajadora; y, finalmente, la revolución en las concepciones de la legalidad entre los profesionales legales. Estos grupos, a diferencia de los capitalistas que se benefician de un sistema de justicia formal, demandan criterios sustantivos en la ley para abordar inequidades del mercado.

El movimiento socialdemócrata busca romper con el dominio de la ley del contrato formal introduciendo principios de equidad y justicia social. Por lo tanto, la legislación laboral y las diversas medidas de bienestar social que han surgido reflejan las demandas de este movimiento.

Redefinición de la Ley por Parte de Profesionales Los profesionales legales también contribuyeron significativamente al desencantamiento de la justicia formal. Al empezar a ver la ley no como un sistema cerrado y formal que opera por encima de la sociedad, sino como un instrumento que opera dentro de ella, el enfoque de las decisiones legales empezó a desviarse. Esto fue parte de una tendencia general a introducir nuevos argumentos en la decisión legal. Weber sostiene que esto podría perjudicar la precisión jurídica de las opiniones judiciales si argumentos sociológicos, económicos o éticos reemplazan a los conceptos legales.

La Aceptación de la Legalidad Substancial Finalmente, Weber explica que la demanda por una ley "social" en la actualidad se basa en postulados éticos coloreados emocionalmente, como la justicia y la dignidad humana, un desafío directo al predominio de una moralidad puramente comercial. En resumen, el resultado de estos desarrollos es la desilusión de la ley, un proceso creciente y reciente que indica la creciente racionalización del derecho.

Conclusión sobre la Sociología del Derecho de Weber Weber advierte que la legitimidad de la racionalidad puramente instrumental está en aumento. La ley se convierte en un mecanismo más afinado para la racionalidad instrumental del capitalismo avanzado, y su análisis ofrece una visión sobria que desafía la creencia de muchos reformadores legales de que el derecho moderno, que tradicionalmente ha servido como un instrumento eficaz para forjar relaciones sociales capitalistas, podría ser también una herramienta efectiva para transformar dichas relaciones. En su opinión, la existencia de normas promulgadas que serán aplicadas es la única necesidad que el capitalismo tiene de un sistema legal moderno.

Referencias - ALBROW, Martin (1975) "Legal Positivism and Bourgeois Materialism: Max Weber's View of the Sociology of Law," 2 British Journal of Law and Society 14.

  • CAIN, Maurine (1980) "The Limits of Idealism: Max Weber and the Sociology of Law," en S. Spitzer (ed.), Research in Law and Sociology, Vol. 3. Greenwich, CT: JAI Press.
  • HABERMAS, Jurgen (1984) The Theory of Communicative Action, Vol. 1. Boston: Beacon Press.
  • HUNT, Alan (1978) The Sociological Movement in Law. New York: Macmillan.
  • KENNEDY, Duncan (1973) "Legal Formality," 2 Journal of Legal Studies 351.
  • WEBER, Max (1978) Economy and Society, 2 Vol. Berkeley: University of California Press.