Naturaleza y alimentación

En la película, Carmen aparece como una madre que quiere a su hija, pero que no logra entender lo que siente. A pesar de las protestas de Ofelia, decide casarse con el capitán Vidal y mudarse al molino. Ofelia, aunque ama a su madre, no puede evitar sentirse molesta con sus decisiones y recriminarle que nunca estuvo realmente sola.

 

Por otro lado, Mercedes, que no es su madre, termina por asumir ese rol con Ofelia. Mercedes entiende cómo se siente la niña en el molino y su rechazo hacia Vidal, algo que Carmen parece ignorar. Además, Mercedes cuida de Ofelia como nadie más: le canta una nana para calmarla, la protege y llega a compartir secretos con ella. Cuando Carmen muere, Ofelia no duda en pedirle a Mercedes que se la lleve con ella, y Mercedes, lo acepta sin problemas. La diferencia entre las dos mujeres es clara: mientras Mercedes representa calidez y empatía, Carmen está más preocupada por adaptarse a su nueva vida con Vidal y cumplir con sus expectativas, dejando de lado a Ofelia.

 

La naturaleza tiene un papel muy importante en la película. El bosque, con su verde, se convierte en el escenario perfecto para el laberinto, un lugar lleno de símbolos que transmiten una sensación de algo antiguo, auténtico, casi sagrado. El fauno, una criatura que parece salida de la propia tierra, le revela a Ofelia que en realidad es la princesa Moanna. Esta conexión con la naturaleza también se ve en la marca de luna creciente en el hombro (плечо) de Ofelia, que confirma su vínculo con el mundo subterráneo

El laberinto es para Ofelia un lugar seguro, y dentro de él hay imágenes que evocan lo femenino, como el árbol envejecido que recuerda a los órganos reproductivos femeninos. Aunque el árbol parece ofrecer un refugio, su decadencia refleja los problemas que enfrenta Carmen en su embarazo y, en general, la situación difícil de las mujeres en esa época. Más tarde, esta imagen se vuelve más perturbadora cuando Ofelia abre el libro mágico del fauno y ve cómo la sangre se extiende por las páginas como las ramas de un árbol.

Otro símbolo recurrente повторяющийся en la película es la leche, que representa el cuidado y la crianza. Mercedes, por ejemplo, ordeña доить a las vacas, y esa misma leche se mezcla con la mandrágora que le da el fauno para aliviar los síntomas de Carmen. La combinación resulta tan efectiva que mejora temporalmente la salud de Carmen, pero más adelante, cuando ella quema la mandrágora en el fuego, acaba provocando su propia muerte durante el parto

La relación entre alimentación y control también se refleja en el régimen franquista, que utilizaba alimentos básicos como la leche y el pan para manipular a la población. A través del racionamiento, los alimentos se repartían junto con mensajes de propaganda y exigían sumisión y gratitud de la gente. En este contexto, la crianza bajo la dictadura es una herramienta para mantener el control.