los peones

Lección 4: ELEMENTOS ESTRATÉGICOS – LA ESTRUCTURA DE PEONES

  1. Los principios básicos se aplican por igual a piezas y peones, sin embargo, primero debemos ocuparnos en las piezas porque ellas brindan mayor actividad a la posición.
  2. LA FUNCIÓN GENERAL DE LOS PEONES ES MÁS BIEN DE «APOYO»: SEGÚN ESTÉN DISPUESTOS EN LA POSICIÓN, PUEDEN FAVORECER U OBSTACULIZAR LA ACTIVIDAD DE LAS PIEZAS.
  3. POR SÍ MISMOS, LOS PEONES SOLO PUEDEN SER PODEROSOS CUANDO LLEGAN A LA OCTAVA FILA, Y ESTO USUALMENTE OCURRE EN EL FINAL. DURANTE LA APERTURA Y EL MEDIO JUEGO, LOS PEONES TRABAJAN MÁS COMO UN SOPORTE (O COMO UN OBSTÁCULO) PARA LAS PIEZAS.
  4. Los dos aspectos de la dominación, el material y la actividad, determinan dos funciones de los peones:    4.1. Aspecto material: Normalmente es imposible capturar una pieza enemigo (dama, torre, alfil o caballo) debido a su amplia movilidad. Tomando en cuenta este hecho, LA FORMA MÁS SENCILLA DE GANAR MATERIAL ES ATACAR LOS PEONES DEL OPONENTE, YA QUE NO SON TAN MÓVILES COMO LAS PIEZAS. Los peones no pueden retroceder y sólo avanzan una casilla hacia adelante. Esto debe darnos claridad sobre el hecho de que LOS PEONES SON BUENOS OBJETIVOS DE ATAQUE.    4.2. Aspecto posicional o de la actividad: como se dijo antes, los peones pueden favorecer o entorpecer la actividad de las piezas. Esta es la segunda función de los peones.
  5. Como objetivos de ataque, los peones pueden estar en dos condiciones:    5.1. Que estén protegidos entre sí: ejemplos de peones fuertes son a) peones conectados y b) peones pasados. Los conectados se protegen entre sí, mientras que el peón pasado puede ser promovido a dama, y la amenaza de promoción puede ser suficiente para destruir la armonía y limitar la actividad de las piezas enemigas.    5.2. Que no se protejan entre sí: en este caso son débiles, y ejemplos de ello son los peones desconectados. Hay tres casos de peones desconectados: 1) islas de peones, 2) peones rezagados y 3) peones doblados.    5.2.1. Los mejores defensores de los peones son otros peones, ya que se defienden entre sí. En segundo lugar, las piezas menores pueden sostener a los peones débiles. En cambio, las piezas mayores, en vista de su gran poder, son defensores muy caros para los peones, ya que se ven muy limitadas defendiendo a las piezas de menor valor sobre el tablero. Es por esto que SI EL OPONENTE TIENE PEONES DÉBILES, DEBERÍAMOS INTERCAMBIAR LAS PIEZAS MENORES Y DEJAR LAS PIEZAS MAYORES SOBRE EL TABLERO PARA QUE LAS DEBILIDADES DE LOS PEONES SEAN AÚN MÁS PATENTES.    5.2.2. Al avanzar los peones, los estamos acercando a las piezas del oponente, por lo que al avanzarlos conviene que les demos apoyo por parte de nuestras piezas, de lo contrario, serán presa fácil para el oponente. Un centro de peones, por muy abrumador que parezca, si no está apoyado por piezas bien desarrolladas, será fácilmente liquidado si el bando contrario está mejor desarrollado. De esto se desprende la siguiente regla: «PODEMOS AVANZAR PEONES CUANDO TENGAMOS AL MENOS LA MISMA ACTIVIDAD DE PIEZAS QUE NUESTRO OPONENTE», de otra forma, nuestros peones avanzados serán atacados.    5.2.3. Otra regla que tiene su fundamento en la idea del punto anterior es la siguiente: «PARA EL BANDO ATACANTE, AVANZAR LOS PEONES ES BUENO; PARA EL BANDO QUE ESTÁ A LA DEFENSIVA, EL AVANCE DE LOS PEONES ES MALO», o expresado de otra manera: «LOS PEONES AVANZADOS SON BUENOS PARA EL ATAQUE, PERO MALOS PARA LA DEFENSA». Y esto nos lleva a la siguiente regla: «NO DEBERÍAMOS MOVER LOS PEONES CUANDO ESTEMOS SIENDO ATACADOS». No es necesario memorizar estas y otras reglas, lo que necesitamos en entenderlas. Todas ellas son consecuencia lógica de los principios generales.    5.2.4. En vista de que los peones pueden favorecer o impedir la actividad de las piezas, SI NUESTRA ACTIVIDAD ES MAYOR QUE LA DE NUESTRO OPONENTE, DEBERÍAMOS MOVER LOS PEONES, de esta manera obtendremos más espacio para nuestras piezas y restringiremos el movimiento de las piezas del oponente. Al contrario, SI NUESTRA ACTIVIDAD ES INFERIOR QUE LA DE NUESTRO OPONENTE, DEBERÍAMOS EVITAR NUESTROS PEONES, ya que nuestros peones avanzados serán atacados por el oponente. Cuando entendemos los principios estratégicos, todo esto es sencillo y lógico.
  6. Analicemos ahora la segunda función de los peones, o sea, los peones como elementos que favorecen o entorpecen la movilidad de las piezas. Para ello enfoquémonos sobre las casillas débiles:    6.1. El concepto de casilla débil tiene su fundamente en el principio de la máxima actividad. Veamos algunas reglas relacionadas con las casillas débiles, ya que éstas nos ayudaran a decidir rápida y sencillamente durante nuestras partidas:    6.1.1. LA PIEZA MÁS EFECTIVA EN UNA CASILLA DÉBIL ES EL CABALLO. La razón es sencilla: el caballo es la única pieza de corto alcance, por tal razón tiene que ser trasladada al lugar de las operaciones. A diferencia del caballo, el resto de las piezas (la dama, las torres y los alfiles) pueden actuar a distancia.    6.1.2. EL ALFIL ES EL PRINCIPAL DEFENSOR DE LAS CASILLAS DÉBILES. Cuando un peón avanza en una falange, deja debilidades en las casillas a su lado, como en una estructura de fianchetto. Estas casillas son de un mismo color, y se denominan complejo de casillas blancas o negras. El mismo fenómeno ocurre con un peón aislado, cuyas casillas laterales y frontal inmediatas (todas del mismo color) son débiles. El alfil es el defensor natural de un complejo de casillas débiles. Es por ello que DEBEMOS CAMBIAR EL ALFIL ENEMIGO QUE CUIDA LAS CASILLAS DÉBILES POR ALGUNA DE NUESTRAS PIEZAS. EL OBJETIVO DE ESTO ES IJAR NUESTRO CABALLO EN UNA CASILLA DÉBIL DEL OPONENTE E IMPOSIBILITARLO DE NEUTRALIZAR ESTE CABALLO. Esto normalmente implica intercambiar el alfil que controla esa casilla.    6.1.3. POR LO GENERAL, SI PODEMOS FIJAR UNA PIEZA EN UNA CASILLAS DÉBIL EN LA QUINTA FILA, TENDREMOS UNA VENTAJA ESTABLE, Y SI LA PODEMOS FIJAR EN LA SEXTA FILA, TENDREMOS UNA VENTAJA GANADORA.    6.1.4. Todas las reglas dadas sobre las casillas débiles podrían ser resumidas en la siguiente regla general: SEGÚN EL PRINCIPIO DE LA MÁXIMA ACTIVIDAD, DEBEMOS MOVER NUESTRAS PIEZAS TAN ADELANTE COMO SEA POSIBLE, Y LA MEJOR FORMA DE HACERLO ES CONTROLAR Y OCUPAR LAS CASILLAS DÉBILES DEL OPONENTE.    6.1.5. Un punto digno de mención es que LA ACTIVIDAD DE LAS PIEZAS COMPENSA LAS DEBILIDADES QUE PODAMOS TENER EN NUESTRO TERRITORIO. Es por esto que CUANDO TENEMOS LA OPORTUNIDAD DE QUE NUESTRA ACTIVIDAD SUPERE A LA DEL OPONENTE, PODEMOS HACERLO, INCLUSO A EXPENSAS DE LAS CASILLAS DÉBILES QUE PUEDE DEJAR EN NUESTRO TERRITORIO EL AVANCE DE NUESTROS PEONES. De hecho, esta es la premisa del llamado ajedrez dinámico.    6.2. Otra faceta relacionada con la segunda función de los peones es lo relativo a la VENTAJA ESPACIAL, que es algo realmente simple, pues, sabemos que todas las reglas específicas son solo consecuencias lógicas de los principios generales.    6.2.1. Según el principio de la máxima actividad, debemos avanzar nuestros efectivos tanto como podamos. AVANZAR NUESTROS PEONES AUMENTA NUESTRA ACTIVIDAD, PORQUE AMPLIAMOS EL ESPACIO BAJO NUESTRO CONTROL AL MISMO TIEMPO QUE SE DISMINUYE LA ACTIVIDAD DEL OPONENTE, PORQUE NUESTROS PEONES RESTRINGEN LA MOVILIDAD DE SUS PIEZAS. Esto se traduce como ventaja espacial, que no es más que una faceta del principio de la máxima actividad.    6.2.2. Solo hay dos reglas específicas asociadas con la ventaja espacial:    6.2.2.1. La 1ra. es que DEBEMOS INTERCAMBIAR PIEZAS CUANDO ESTEMOS EN UNA POSICIÓN APRETADA, Y EVITAR LOS INTERCAMBIOS CUANDO TENGAMOS VENTAJA ESPACIAL. En una posición restringida no tenemos suficientes casillas disponibles para maniobrar y nuestras piezas se enredan entre sí; los intercambios nos ayudarán a aliviar este problema. El bando con ventaja espacial, por el contrario, debería evitar los cambios no solo para mantener las piezas enemigas confinadas y con poca actividad, sino también porque necesita tener suficientes piezas para controlar el gran territorio que ha ganado y respaldar sus peones avanzados.    6.2.2.2. La 2da. regla está relacionada con el llamado principio de las dos debilidades. LA VENTAJA ESPACIAL NOS PERMITE MAYOR MOVILIDAD, Y PODEMOS TRANSFERIR LAS PIEZAS DE UN FLANCO AL OTRO FÁCILMENTE. EL OPONENTE NO PODRÁ HACER ESTO TAN RÁPIDAMENTE, DEBIDO A SU FALTA DE ESPACIO. ES POR ESTO QUE EL BANDO CON VENTAJA ESPACIAL PUEDE JUGAR EN AMBOS FLANCOS EXITOSAMENTE. A ESTO SE LE CONOCE COMO EL PRINCIPIO DE LAS DOS DEBILIDADES.    6.2.3. Un último aspecto de la segunda función de los peones es EL BLOQUEO, que no es más que la detención de un peón enemigo por parte de una de nuestras piezas. Solo hay una regla práctica sobre el bloqueo: EL CABALLO ES LA MEJOR PIEZA PARA EJERCER EL BLOQUEO. Gracias a su peculiar movimiento, es caballo puede detener un peón sin disminuir su propia actividad.

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