ETIMOLOGÍA DE LA PALABRA PODER
La palabra poder deviene del latín "potere", que significa ser capaz. Este concepto sugiere que aquel que tiene poder es capaz de hacer algo. Otras definiciones proponen que el poder se entiende como la facultad o atributo para realizar acciones. Asimismo, el poder puede ser concebido como dominio, imperio, facultad y jurisdicción para mandar o ejecutar algo, lo que también se asocia a fuerza estatal, por parte de personas, grupos o instituciones.
El poder es un atributo situacional que implica la posibilidad de hacer que otros hagan o dejen de hacer algo. Se encuentra ligado a la capacidad de mandar, normalmente a través de la fuerza, y está comúnmente relacionado con el Estado, que tiene la facultad de regular la vida intersubjetiva mediante la aplicación de mecanismos legales y la fuerza institucionalizada.
Determinar el poder es complicado debido a su naturaleza compleja, que refleja una serie de manifestaciones de conducta humana. Por ello se habla de diversas categorías de poder: social, económico, religioso, estatal y local, que a menudo se confunden con autoridad, influencia, control, dominación o liderazgo. El poder se manifiesta en un conjunto de relaciones sociales y se basa en tres condiciones fundamentales:
Proceso de transacción entre los diversos intereses de la sociedad.
Coincidencia de orientaciones generales “universales”.
Uso de la fuerza por parte del poseedor de poder para mantener el orden existente.
CONCEPTO DE PODER
Desde el inicio de la organización social, ha existido una diferenciación de niveles de conducción social: algunas personas toman decisiones y otras las cumplen. Esta relación de mando-obediencia es compleja porque afecta a la colectividad. Platón afirmaba que la decisión política es fundamental porque impacta en la totalidad del grupo humano. La impersonalidad de esta decisión se media a través de mandatos y normas jurídicas, que poseen validez universal. El cumplimiento de esta decisión depende de factores objetivos y subjetivos en un contexto dado.
Las decisiones pueden ser personales (donde recaen sobre un individuo o grupo) o sobre asuntos materiales. Quienes ejercen poder político lo hacen construyendo instrumentos como el Estado o instituciones gubernamentales. Incluso hay grupos no gubernamentales con capacidad de ejercer poder económico y social, que operan fuera de la autoridad estatal.
El ejercicio del poder se da en un contexto relacional y plural, donde A ejerce poder sobre B, creando relaciones de mando-obediencia, dependencia, interdependencia y subordinación. Este patrón se puede replicar en otros individuos, por lo que las relaciones de poder son dinámicas, complejas y cambiantes, pero también muestran regularidades. A menudo son conflictivas y poseen un carácter antagonista, llevando a quienes tienen el poder a utilizar medidas coercitivas para asegurar obediencia.
ORÍGENES DEL PODER
Los orígenes del poder se atribuyen generalmente a tres factores:
Fuerza: Dominio sin control donde quien posee poder enfrenta a los demás.
Mito: Un mecanismo de control social que justifica el poder, particularmente presente en comunidades primitivas donde se creía en poderes absolutos dados por lo divino.
Conocimiento técnico y científico: Quienes controlan el conocimiento poseen un poder esencial. Francis Bacon afirmó que "saber es poder".
TEORÍAS SOBRE EL ORIGEN DEL PODER
Sofistas (primera generación): El poder radica en la mayor fuerza de unos hombres sobre otros.
Platón: El poder emana de la sabiduría de las personas.
Aristóteles: Existe una naturaleza donde unos están destinados a mandar y otros a obedecer.
San Agustín de Hipona: El poder proviene de la voluntad de Dios.
Hobbes: El poder es dominación.
Marx: El poder expresa la voluntad de una clase social dominante.
Fuentes del poder: Provienen de la diferenciación social que permite a algunos grupos controlar recursos básicos.
PODER Y ÉLITE
El poder es un fenómeno posicional y relacional donde un pequeño grupo manda y la mayoría obedece, a menudo debido a desigualdad social. Este grupo tiene el control y la capacidad de tomar decisiones, constituyendo lo que se llama "élite". La palabra élite proviene del latín "eligere", que significa elegir.
Teoría Relacionista: La élite se concibe como una posición social, resultado de una estructura social. Examinamos la formación de élites como un fenómeno histórico, sin justificarlo como necesidad histórica.
Teoría Sustancialista: Algunos autores consideran a las élites como minorías directoras, una cualidad inherente de la naturaleza humana. Fernando Badía se refiere a esta como la "teoría sustancialista de las élites", sugiriendo que estas minorías están predestinadas a gobernar debido a disposiciones naturales.
Gaetano Mosca critica que un hombre no puede gobernar millones sin la ayuda de una jerarquía de funcionarios. Por lo tanto, es crucial estudiar la organización de estas élites.