practico las entrevistas 

[.- ¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades? Para contestar correctamente a esta pregunta, primero debes informarte sobre la empresa y las características del cargo. Conociéndolo, averiguarás qué tipo de profesional buscan y podrás contextualizar tu respuesta. Para empezar, ten en cuenta estos 3 aspectos clave: Sé sincero y habla con naturalidad. Una entrevista es una conversación entre profesionales, no un examen, por lo que exagerar o mentir puede notarse o dejarte en evidencia una vez comiences a trabajar. Tus fortalezas te pueden diferenciar del resto. Observa tu currículum, seguramente encuentres algo específico que puedas destacar en relación con el puesto ofertado. Aquello que puedas aportar a la organización será lo verdaderamente determinante. Quizá tu nivel de inglés no sea demasiado alto, pero dominas a la perfección un programa informático, ¡céntrate en él! En cuanto a las debilidades, la clave reside en saber transformar un discurso que podría ser negativo en otro mucho más positivo. Puedes hablar de defectos que tenías en tu pasado y que has sabido superar gracias a tu esfuerzo. En esta cuestión, nunca hables o defectos del tipo “soy demasiado perfeccionista”, ya que es una respuesta tan manida que los recruiters están hartos de escucharla. La actitud cobra gran importancia, no te muestres vanidoso con tus puntos positivos, así como tampoco debes caer en el error de hablar sobre tus debilidades autocompadeciéndote, dando una sensación de inferioridad. Habla con sinceridad y sin interpretar el papel de alguien que no eres.](https://.- ¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades? Para contestar correctamente a esta pregunta, primero debes informarte sobre la empresa y las características del cargo. Conociéndolo, averiguarás qué tipo de profesional buscan y podrás contextualizar tu respuesta. Para empezar, ten en cuenta estos 3 aspectos clave: Sé sincero y habla con naturalidad. Una entrevista es una conversación entre profesionales, no un examen, por lo que exagerar o mentir puede notarse o dejarte en evidencia una vez comiences a trabajar. Tus fortalezas te pueden diferenciar del resto. Observa tu currículum, seguramente encuentres algo específico que puedas destacar en relación con el puesto ofertado. Aquello que puedas aportar a la organización será lo verdaderamente determinante. Quizá tu nivel de inglés no sea demasiado alto, pero dominas a la perfección un programa informático, ¡céntrate en él! En cuanto a las debilidades, la clave reside en saber transformar un discurso que podría ser negativo en otro mucho más positivo. Puedes hablar de defectos que tenías en tu pasado y que has sabido superar gracias a tu esfuerzo. En esta cuestión, nunca hables o defectos del tipo “soy demasiado perfeccionista”, ya que es una respuesta tan manida que los recruiters están hartos de escucharla. La actitud cobra gran importancia, no te muestres vanidoso con tus puntos positivos, así como tampoco debes caer en el error de hablar sobre tus debilidades autocompadeciéndote, dando una sensación de inferioridad. Habla con sinceridad y sin interpretar el papel de alguien que no eres.)