TEMA9

LA SEGUNDA REPÚBLICA (1931-1936)

ÍNDICE

  1. La proclamación de la Segunda República, el Gobierno provisional y la Constitución de 1931.
       - El sufragio femenino.
  2. El bienio reformista: Reformas estructurales, política territorial y realizaciones sociales y culturales.
       - Reacciones desde los diversos posicionamientos.
  3. El bienio de la CEDA y del Partido Radical.
       - El Frente Popular.
       - Desórdenes públicos.
       - Violencia y conflictos sociales.

1. LA PROCLAMACIÓN DE LA SEGUNDA REPÚBLICA, EL GOBIERNO PROVISIONAL Y LA CONSTITUCIÓN DE 1931.

Proclamación y Gobierno Provisional

La proclamación de la Segunda República fue el resultado de una serie de acontecimientos que comenzaron tras la dimisión de Primo de Rivera en enero de 1930. Alfonso XIII nombró al general Berenguer como nuevo jefe de Gobierno, intentando retornar al sistema constitucional previo a la dictadura sin considerar que la sociedad y la clase política asociaban al rey con la dictadura.

  • Berenguer no obtuvo el apoyo ni de conservadores ni de liberales, además de enfrentarse a una crisis económica.
  • En agosto de 1930, republicanos y nacionalistas (catalanes y gallegos) firmaron el Pacto de San Sebastián con el objetivo de derrocar a la monarquía y establecer un régimen democrático. Se formó un Comité Revolucionario encabezado por Alcalá-Zamora.
  • El Comité decidió que la mejor forma de acabar con la monarquía sería establecer un pronunciamiento militar apoyado por una huelga general. Sin embargo, ambas iniciativas fracasaron, resultando en la ejecución de líderes militares (capitanes García y Galán) y el encarcelamiento de políticos.

A pesar de estos fracasos, la causa republicana siguió creciendo en apoyo con la ayuda de intelectuales como Ortega y Gasset, Machado y Marañón, quienes formaron la Asociación al servicio de la República, buscando visibilizar el rechazo cultural a la realeza.

En Cataluña, Francesc Maciá y Lluis Companys fundaron Esquerra Republicana, oponiéndose al colaboracionismo de la Lliga regionalista. En febrero de 1931, Alfonso XIII reemplazó a Berenguer por el almirante Aznar, quien convocó elecciones municipales para abril. Aunque se esperaban resultados desfavorables, la coalición republicano-socialista ganó en las grandes ciudades. Esto llevó a Alfonso XIII a exiliarse en Italia, y el 14 de abril de 1931 se proclamó la Segunda República.

Francesc Maciá proclamó unilateralmente la República Catalana Independiente, en condiciones que posiblemente involucrarían la aceptación a una mayor autonomía para Cataluña.

Gobierno Provisional

Se constituyó un gobierno provisional presidido por Niceto Alcalá-Zamora, un conservador católico con la representación de varias corrientes políticas del Pacto de San Sebastián, incluidos republicanos moderados, socialistas y nacionalistas.

Alcalá-Zamora convocó elecciones a Cortes Constituyentes para elaborar una nueva Constitución que legitimara el régimen republicano y formara un nuevo gobierno, reemplazando al provisional. Las medidas aprobadas por el Gobierno provisional incluían:

  1. Reforma Militar: Un decreto que exigía a los oficiales jurar fidelidad a la República, permitiendo la retirada de aquellos que no quisieran servir.
  2. Reforma Agraria: Se estableció la prioridad de contratar braceros de cada municipio y se comenzó un proyecto de reforma agraria.
  3. Reforma Laboral: La aprobación de la Ley de Jurados mixtos.
  4. Reforma Territorial: Aprobación de Estatutos de autonomía para el País Vasco y Cataluña.

El rechazo de los conservadores y la crisis económica llevaron a los primeros choques con las fuerzas de orden público. Un conflicto importante surgió con la Iglesia, culminando en la quema de iglesias, lo cual dañó la imagen del nuevo régimen, alejando a la burguesía y los intelectuales.

Constitución de 1931

Las elecciones a Cortes Constituyentes resultaron en una mayoría amplia para los partidos republicanos, el PSOE y los nacionalistas, mientras que anarquistas y partidos de derecha fracasaron en su participación. La Constitución, aprobada en diciembre de 1931, estableció diversos principios fundamentales:

  • Definición: España es un régimen democrático, parlamentario, laico y descentralizado, con un enfoque en la función social de la propiedad.
  • Soberanía: La soberanía reside en el pueblo.
  • Derechos sociales: La Constitución protege derechos laborales, el salario mínimo, la limitación de la jornada laboral, y el derecho a la educación primaria universal financiada por el Estado.
  • Modelo educativo: Establece un sistema educativo público, laico y mixto, excluyendo la enseñanza por la Iglesia y eliminando la asignatura de religión.

La constitución también se definió por:

  • División de poderes:
      - Poder legislativo: Residía en un parlamento unicameral, elegido por sufragio universal, masculino y femenino.
      - Poder ejecutivo: Compuesto por el presidente de la República (elegido cada seis años) y el presidente del Gobierno (nombrado para un período de cuatro años).
      - Poder judicial: Independiente, con la creación de un Tribunal Supremo y de un Tribunal de Garantías Constitucionales.
  • Religión: Establecimiento de un Estado Democrático laico con una separación tajante entre Iglesia y Estado. Se prohibió a las ordenes religiosas participar en la industria y la enseñanza, convirtiéndolas en asociaciones reguladas. Se aprobó el matrimonio civil y el divorcio, así como la disolución de la Compañía de Jesús.

Luego de la aprobación de la Constitución, las Cortes eligieron a Niceto Alcalá-Zamora como presidente de la República y a Manuel Azaña como presidente del Gobierno y ministro de la Guerra.

El Sufragio Femenino

A pesar de las limitaciones, la Segunda República introdujo un estatus político y social nuevo para las mujeres. Se implementaron diversas medidas que mejoraron su situación, tales como:

  • La Ley de divorcio que permitía disoluciones por mutuo acuerdo.
  • La prohibición de despedir a mujeres de su empleo por estar embarazadas o por maternidad.
  • La aceptación de mujeres en empleos públicos tradicionalmente masculinos, abriendo caminos como el acceso a notarías y registros.
  • La implantación del sufragio universal, que por primera vez incluía el derecho al voto para las mujeres, promoviendo la aparición de líderes femeninas como Clara Campoamor y María de Maetzu, además de su incorporación al mundo sindical.

2. EL BIENIO REFORMISTA: REFORMAS ESTRUCTURALES, POLÍTICA TERRITORIAL Y REALIZACIONES SOCIALES Y CULTURALES.

El Bienio Reformista (1931-1933)

El objetivo de Azaña era resolver problemas estructurales de España para modernizar el país. Para tal efecto, nombró ministros socialistas buscando apoyo de la clase obrera. Las reformas pretendían desmontar estructuras tradicionales e implantar valores de democracia, laicismo y cultura.

  • Reforma del Ejército: Se buscó la subordinación del ejército a la autoridad civil, aboliendo la Ley de jurisdicciones. Se clausuró la Academia Militar de Zaragoza (dirigida por Franco), se creó la Guardia de Asalto, y se proclamó la Ley de Defensa de la República para modernizar el Ejército.
  • Reforma Agraria: Esta ley pudo enfrentar el injusto reparto de propiedad de tierras, expropiando latifundios para entregárselos a jornaleros, aunque su implementación fue lenta y costosa, lo que llevó a ocupaciones de tierras y protestas.
  • Reforma Política: Se buscó la inclusión de las masas en la vida pública, modificándose el sistema electoral para limitar el poder de caciques y se reconoció el sufragio universal femenino.
  • Reforma Laboral: Impulsada por Largo Caballero, se aprobaron convenios colectivos y la jornada laboral de ocho horas en el campo.
  • Reforma Educativa: Esta reforma tenía como objetivo combatir el analfabetismo, construyendo escuelas y ofreciendo becas. Se estableció un sistema educativo público, laico y mixto.
Política Territorial

La Constitución contenía el reconocimiento del derecho a la autonomía de las regiones. Se aprobó el Estatuto de Autonomía de Cataluña (Estatuto de Nuria) y se creó una Generalitat presidida por Francesc Maciá, reconociendo la cooficialidad del castellano y el catalán. Sin embargo, el nacionalismo en el País Vasco, tradicionalmente menos democrático, fue rechazado y no se logró su aprobación hasta la Guerra Civil. Otras regiones, como Andalucía y Galicia, también comenzaron trámites para sus estatutos, lo que representaba tanto un logro como un problema por la radicalidad del nacionalismo catalán.

Realizaciones Sociales y Culturales

Durante la Segunda República se lograron varios avances sociales y culturales:

  • Notables mejoras en el acceso a un sistema educativo laico y reducción del analfabetismo, aunque la falta de recursos limitó la profundización de estos logros.
  • Un esplendor cultural conocido como la Edad de Plata, con figuras como Dalí, Picasso y Buñuel, que emergieron gracias a la creación de espacios como la Residencia de estudiantes y la política de promoción estatal.
  • Esfuerzos significativos para mejorar la situación de las mujeres, con reconocimiento del sufragio universal y derechos de igualdad y participación en el ámbito laboral.
Reacciones desde los Diversos Posicionamientos
  • La Iglesia: La República no mostró una postura conciliadora hacia la Iglesia, por su asociación con la monarquía. Pronto surgieron agrupaciones como la CEDA. Un ataque a la política anticlerical llevó a una serie de enfrentamientos y la quema de iglesias.
  • El Ejército: Generalmente hostil hacia la Segunda República, el ejército conspiraba contra el gobierno, con un golpe de Estado fallido en 1932, liderado por Sanjurjo.
  • Partidos Derechistas: La reorganización de estos partidos resultó en formación de la CEDA, que trató de controlar con un enfoque parlamentario. La radicalización de la derecha llevó a enfrentamientos callejeros.
  • Anarquistas: Los anarquistas consideraron que las reformas eran insuficientes y comenzaron a organizar huelgas y protestas, quedando excluidos del proceso político.
  • Intelectuales: Muchas figuras intelectuales inicialmente apoyaron la república, pero la violencia y los excesos llevaron a distanciarse de ella.

3. EL BIENIO DE LA CEDA Y DEL PARTIDO RADICAL. EL FRENTE POPULAR. DESÓRDENES PÚBLICOS. VIOLENCIA Y CONFLICTOS SOCIALES.

El Bienio de la CEDA y del Partido Radical (1933-1936)

La crisis económica y el malestar social, sumado a la falta de apoyo hacia el gobierno de Azaña, llevó a Alcalá Zamora a retirar su confianza. En las elecciones, la izquierda se presentó dividida, mientras la derecha, unificada en la CEDA de José María Gil Robles, logró una mayoría.

Bajo el gobierno de Lerroux, conocido como el Bienio Radical-Cedista, se revertieron muchas de las reformas iniciadas anteriormente:

  • Se suspendieron las reformas agrarias y educativas.
  • Se reanudó la financiación de la Iglesia y se concedió amnistía a los golpistas de 1932.

La inclusión de ministros de la CEDA en el gobierno fue un tema controversial que llevó a una insurrección, comenzando con una huelga general el 5 de octubre que tuvo muy poca repercusión, salvo en Cataluña y Asturias.

  • Cataluña: Lluis Companys proclamó el Estat Catalá dentro de una República Federal Española pero enfrentó la rápida intervención del Ejército.
  • Asturias: La huelga fue más social, con mineros y obreros armados que controlaron la zona durante casi una semana hasta que fueron reprimidos por el gobierno, causando un aumento de la tensión política.
Desordenes Públicos, Violencia y Conflictos Sociales

Las tensiones entre ambos lados de la política (izquierda y derecha) aumentaron considerablemente tras febrero de 1936. Los movimientos de CNT exigían salarios más altos y derechos laborales, al tiempo que el anarquismo se radicalizaba. Por el otro lado, la CEDA comenzó a perder control, mientras nuevos líderes emergían.

La creciente radicalización fue reflejada en el Parlamento con constantes acusaciones de bolchevismo y fascismo. Las maniobras golpistas se organizaron bajo liderazgo del general Mola, cada vez más coordinadas. El asesinato de José Calvo Sotelo en julio precipitó la sublevación militar del 17 y 18 de julio, que terminó en un fracaso inicial, pero finalmente resultó en el inicio de la Guerra Civil.