LA GALATEA
Es una novela pastoril, aunque su concepción responde más a la idea de poema. La Galatea (1585) fue su obra preferida, pero, consciente de que el género no estaba en su mejor momento, no alcanzó el éxito con ella.
Está dividida en seis libros y contiene los ingredientes básicos de las novelas pastoriles, pues sus personajes son pastores y el tema fundamental es el amoroso. La acción comienza al amanecer y acaba al ponerse el sol, como en las églogas tradicionales. La influencia de Garcilaso en la obra es evidente: sus versos son citados en varias ocasiones, la pastora se llama Galatea (como uno de los personajes de la Égloga I) y el espacio es el río Tajo.
La novedad y la originalidad de Cervantes en esta novela consisten en introducir en ella digresiones y juicios de crítica literaria y en establecer la relación entre realismo e idealismo (aquí a favor del idealismo), binomio que resuelve definitivamente en el Quijote.
Dentro de las novedades destacan la inclusión de una visión crítica, el distanciamiento respecto del ensimismamiento sentimental, la localización de la historia en un lugar concreto (frente a la habitual estructura de viaje) y la inserción de narraciones de diversa índole.
La novela
La novela es una narración breve de origen italiano, cuyos autores fueron traducidos al castellano.
1.2 LAS NOVELAS EJEMPLARES
Este título incluye un total de doce novelas publicadas en 1613, entre la primera y la segunda parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, aunque la redacción de las mismas se realiza en diferentes fechas. Cervantes tenía entonces 66 años.
Se denominan «ejemplares» porque, según afirma el propio Cervantes en el prólogo, de ellas se puede extraer una enseñanza; y son «novelas» originales, no proceden de traducciones extranjeras, como las narraciones breves al uso; Cervantes se jacta de ser el primer autor en lengua castellana en hacerlo.
El amor es el punto de partida de muchas de ellas, aunque no se presenta en todas en el mismo grado. Se observa también ese dualismo entre realismo e idealismo característico del Quijote, aunque a veces los límites no están claros, como ocurre en La gitanilla y El licenciado Vidriera, ambas con rasgos realistas e idealistas. A pesar de ello, se suele aceptar esa doble clasificación.
A su visión idealista corresponden varias novelas de acción complicada y en ocasiones inverosímil, con personajes que destacan por su belleza física y moral; a la realista, una segunda serie con escenas de ambientes sociales bajos o de la vida cotidiana, con un lenguaje más ágil y familiar, y frecuentes toques de humor.
Rinconete y Cortadillo, compuesta en 1604, presenta ciertas similitudes con la picaresca; de hecho, atendiendo al panorama narrativo de España, por esas fechas se publica la Vida del pícaro Guzmán de Alfarache (en 1599 la primera parte y en 1604 la segunda), La pícara Justina y La vida del Buscón llamado don Pablos (ambas de 1605). Sin embargo, no se trata de una novela picaresca propiamente, sino de un cuadro en el que Cervantes pinta una imagen del hampa sevillana.
En El coloquio de los perros, unos canes dialogan sobre el espectáculo de la época con una visión satírica. El licenciado Vidriera es un loco que imagina ser de vidrio; sin embargo, sus comentarios son auténticas verdades que nadie se atreve a decir y sentencias juiciosas que encierran una sátira; la locura del protagonista sirve para crear a su alrededor un ambiente de comicidad. En este sentido, es evidente su relación con don Quijote: su locura pero también la cordura de sus juicios vinculan a los dos personajes cervantinos.
Portada de la primera edición de las Novelas ejemplares, 1613.
1.3 LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SIGISMUNDA
Se trata de una auténtica novela bizantina, escrita al final de su vida (1617) y publicada póstumamente. Con un estilo muy cuidado, deja a un lado la ironía para dar paso a la narración grave. Persiles y Sigismunda son una pareja de amantes sometidos a los avatares del destino, cuyos viajes, aventuras y desventuras culminan con el encuentro final de los amantes, como es propio del género. El amor es el auténtico eje de la novela y en ella los personajes sintetizan los ideales amorosos de Cervantes.
En esta obra, Cervantes aporta nuevos matices a la novela de aventuras, como el empleo de nuevos escenarios y una geografía fantástica con ficciones y aventuras insospechadas. El interés principal del autor es escribir un libro acorde a los cánones literarios de la prosa narrativa.
Los trabajos de Persiles y Sigismunda
Los cuatro libros que componen la obra forman dos grupos bien definidos, tanto en el paisaje como en el ritmo y las aventuras.