Comprehensive Guide to Medical Terminology: Greek and Latin Roots, Prefixes, and Suffixes

Prefijos Numerales Griegos

Los prefijos numerales de origen griego se utilizan ampliamente en la terminología médica para indicar cantidades exactas. El prefijo mono- se utiliza para representar el valor de 11. Para el número 22, se emplean los prefijos di- o bis-. El número 33 se designa mediante tri- o tris-, mientras que el número 44 se identifica con el prefijo tetra-. El prefijo penta- se asocia con el número 55, hexa- con el 66, hepta- con el 77, octa- con el 88, y nona- con el 99. La decena se marca con el prefijo deca-, correspondiente al valor de 1010.

Para valores superiores a diez, la terminología sigue una estructura compuesta. El número 1111 se denomina undeca-, el 1212 es dodeca-, y el 1313 es trideca-. Siguiendo esta progresión, el 1414 utiliza el prefijo tetradeca-, el 1515 es pentadeca-, el 1616 es hexadeca-, el 1717 es heptadeca-, el 1818 es octadeca-, y el 1919 es nonadeca-. Al alcanzar la segunda decena, el número 2020 se designa con el prefijo icosa-. Para los números subsecuentes, se utilizan henicosa- para 2121, doicosa- para 2222, triicosa- para 2323, tetraicosa- para 2424, pentaicosa- para 2525, y finalmente hexaicosa- para representar el valor de 2626.

Terminología del Sistema Digestivo

En el estudio del sistema digestivo, se utilizan diversos vocablos de origen griego y latín para describir la anatomía y función de los órganos. El término griego amigdalo hace referencia a la amígdala o tonsila. Para referirse al ciego, se emplea el término latino ceco. El abdomen se identifica con la raíz griega celio. En el caso de la bilis, se puede utilizar tanto el término griego cole como el latino bilis. La vesícula se denomina mediante el término griego colecisto, mientras que el colon mantiene su nombre original del griego. El material de desecho o excremento se designa con la raíz copro.

Otros órganos importantes incluyen el intestino, referido como entero, y el esófago, denominado esofago. El término estafilo puede hacer referencia a un racimo de uva o específicamente a la úvula. La boca se describe mediante la raíz griega estoma o las raíces latinas buca y oro. El acto de alimentarse o comer se designa con la raíz fago. La faringe y el estómago se identifican con los términos faringo y gastro, respectivamente. La encía se denomina en latín como gingiva, y la lengua se identifica con la raíz griega gloso. El hígado se designa como hepato.

Para la pared abdominal, se utiliza el término griego laparo. Los dientes se identifican con la raíz griega odonto o la latina denti. La sensación de apetito o hambre se denomina orexia. El páncreas y el proceso de digestión se identifican con los términos pancreas y pepsia, respectivamente. El complejo del recto y el ano se denomina procto, mientras que el labio se identifica como queilo. La saliva se designa con los términos sialo o ptialo. Finalmente, el término latino viscera se aplica para referirse a las vísceras u órganos en general.

Terminología del Sistema Urinario

La terminología del sistema urinario se compone de raíces específicas que describen la producción y excreción de desechos líquidos. El término uro se utiliza para referirse a la orina. El riñón se puede designar mediante la raíz griega nefro o las raíces latinas ren y renis. El conducto denominado uréter se identifica con el término uretero, mientras que la uretra se denomina uretro. Para la vejiga, se emplea la raíz griega cisto o la raíz latina vesicula.

Terminología del Sistema Tegumentario

El sistema tegumentario utiliza raíces para describir la piel y sus anexos. El párpado se identifica con el término griego blefaro. Para la piel, se utilizan las raíces griegas derma o dermato, así como la raíz latina cutis. La mama o el pecho se designan con la raíz griega masto. Un detalle específico en la terminología es el uso de onico para referirse a la uña (transcrito como luña). El cuerno se describe con la raíz griega querato o la latina cornu. El pezón se identifica como telo, y el pelo se designa con el término trico. La cobertura general o el estado de estar cubierto se denomina con el término latino tegumento.

Sufijos de Origen Griego

Los sufijos son fundamentales para definir condiciones patológicas o procedimientos médicos específicos. El sufijo -algia significa dolor. -cele se refiere a una hernia, tumor o protrusión. -centesis indica una punción, mientras que -clisis se refiere a una inyección y -desis a una fijación. Los términos -ectasia y -ectasis describen expansión o dilatación. La extracción quirúrgica o extirpación se denomina -ectomía. Una contracción involuntaria se designa como -espasmo. El origen, producción o formación se indica con los sufijos -genia, -génico o -genesia.

Para representaciones visuales, -grafía se refiere a una descripción, figura o imagen, mientras que -grama es un registro escrito. Una condición o formación se indica con -iasis, e -itis denota inflamación. La destrucción o disolución se llama -lisis. El estudio o ciencia de una materia es -logía. El reblandecimiento se denomina -malacia, y el crecimiento o tamaño grande es -megalia. La medición se indica con -metría o -metro. La semejanza se indica con -oide, y un tumor con -oma. La inspección o examen se denomina -oscopia. Una condición, aumento o enfermedad se designa como -osis.

La creación de una abertura o "boca" se llama -ostomía. Una enfermedad genérica se indica con -patía, y una deficiencia o disminución con -penia. La suspensión o fijación se llama -pexia, y la reparación quirúrgica -plastia. El pie se denomina con la raíz -podo. La caída de un órgano o estructura es -ptosis. La sutura se denomina -rrafia, un derrame o escurrimiento es -rragia, y un flujo es -rrea. La rotura de una estructura es -rrexis. Finalmente, el corte o disección se llama -tomía, y la acción de hacer pedazos se denomina -tricia.

Raíces Generales

Existen diversas raíces generales que describen estados, colores, formas y conceptos fundamentales en medicina. Entre ellas se incluyen: andro (hombre, varón), bacteria (barra, bacteria), blasto (embrionario, desarrollo incipiente), bradi (lento), braqui (corto), carcino (cáncer), ciano (azul), cirro (amarillo anaranjado, duro), cito (célula), cloro (verde), coco (baya o grano redondo), la acción de dormir (sin raíz específica listada), dactilo (dedo), demo (relativo a la gente), dolico (largo, alargado), edema (aumentado de volumen), emesis (vómito), eritro (rojo), esclero (endurecimiento), escolio (curvo), espasmo (contracción), esteno (estrecho, fuerza), estesia (sensación), foro (llevar, cargar), fobia (miedo anormal, aversión), gino/gineco (mujer), gluco (dulce, azúcar), hidro (agua, líquido), histo (tejido), iatro (médico, doctor), ictero (amarillo verdoso), crio (frío), leuco (blanco), lipo (grasa), lito (piedra), macro (grande), macula (mancha), mela/melano (negro), meli/melito (miel), micro (pequeño), morfo (estructura de), necro (muerto), odino (dolor, doloroso), onco (masa, tumor), pato/morbo (enfermedad), pedia (niño), percutir (golpear), pio (pus), pireto (fiebre), plasia (formación celular), podo (pie), quiro (mano), sacaro (azúcar), sarco (carne), sepsis (infección), soma (cuerpo), tanato (muerte), taqui (rápido), termo (temperatura, calor), y toxo/virus (veneno). En los registros finales se mencionan los fragmentos Sataru, jazucar y celul.

Referencias Bibliográficas

Cárdenas, E. 5a ed. Terminología médica. México: McGraw Hill, 2014.

Real Academia Nacional de Medicina de España. Diccionario de términos médicos. [Internet]. Disponible en: https://dtme.ranm.es/index.aspx

Steiner, S. Capps, N. 3a ed. Curso rápido de terminología médica. México: Limusa, 2018.

Vélez, F. 1a ed. Terminología aplicada a las ciencias de la salud. España: Elsevier, 2015.