Informe

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Por otro lado, al ser el conocimiento científico un bien público, parece evidente que, al menos en principio, todos los grupos sociales pueden beneficiarse de la misma. En la práctica, las cosas cambian, ya que en muchas ocasiones la ciencia tiende a desarrollarse en ciertas direcciones que resultan de mayor utilidad -- y ello de forma selectiva -- a grupos sociales destacados por su poder, riqueza o prestigio. Son dichos grupos que controlan la financiación de la investigación científica los que a través de la historia occidental han definido los problemas científicos relevantes, aquellos a los que se debía prestar una especial atención de términos de inversiones financieras y esfuerzo investigador. No estamos hablando de un fenómeno exclusivo del tránsito de la sociedad de la información a la sociedad del conocimiento, sino de una constante histórica verificable en cualquier época y lugar. A una sociedad aristocrática seguía un concepto aristocrático de la ciencia y de la educación científica. En una sociedad democrática, también la forma de hacer ciencia, su control social y el proceso educativo y de formación de investigadores -- es decir, la adquisición de las credenciales para ser considerado como científico - se impregnan de los valores sociales que la caracterizan. Por ejemplo, en el caso de un descubrimiento importante que puede tener múltiples aplicaciones potenciales, solamente aquellas que consiguen el apoyo explícito de las fuerzas en juego pasarán a la fase de investigación y desarrollo y serán definitivamente puestas en práctica. Es decir, demostrar la relevancia de una aplicación de un descubrimiento científico o de una innovación tecnológica no es suficiente para garantizar su puesta en práctica, pues debe tenerse en cuenta el contexto social en el que se desarrolla el proceso, la relación de fuerzas sociales que intervienen en la dirección de la ciencia y las necesidades y deseos percibidos del resto de los actores sociales. Esta aplicación selectiva de los resultados científicos desemboca en un desarrollo desequilibrado - es decir, más favorecedor de los intereses de unos grupos que de otros - 19 de la propia ciencia. Sin embargo, la pregunta correcta no se refiere a si la ciencia sirve exclusivamente a los grupos sociales privilegiados o dominantes. Es evidente que a lo largo de la historia ha habido multitud de teorías científicas, aplicaciones tecnológicas, descubrimientos e innovaciones que han favorecido a la humanidad en su conjunto. Incluso, podríamos decir que en ciertos casos han beneficiado en mayor medida a las clases no favorecidas, o que han ayudado a ampliar o modificar sustancialmente el reparto de poder en la sociedad, dando entrada a nuevos actores en el proceso de toma de decisiones en la sociedad. Un ejemplo paradigmático fue el desarrollo de la microinformática personal. Las grandes compañías informáticas de la época no querían ver ni en pintura un ordenador personal, pues su gran negocio consistía en producir mainframes, grandes ordenadores de elevado precio y prestaciones sólo al alcance de instituciones y empresas. La aparición de la microinformática supuso una democratización del acceso a la información, y trajo consigo todo un movimiento democratizador dentro de las empresas al permitir un tratamiento distribuido y no centralizado de las tareas y un acceso mucho más amplio a información de base para la toma de decisiones. Los dinosaurios de la informática eran ordenadores que se alquilaban, y los propios fabricantes proporcionaban en muchos casos los equipos de programadores y analistas. Los contratos especificaban la sustitución periódica de las máquinas por otras de mayor potencia, con lo que se hacía necesario modificar continuamente las aplicaciones de los clientes. Como consecuencia, los fabricantes de ordenadores acumulaban un enorme control sobre los datos de la empresa. La informática personal ha proporcionado a los usuarios unas autonomía mucho mayor, y el concepto de compatibilidad ascendente hace innecesaria la intervención directa del fabricante en la actualización de equipos y aplicaciones.