Emancipación - Resumen y conceptos clave

Contexto y objetivos de la Emancipación

La Emancipación que se aborda en este material se desarrolla a partir de la Revolución de Túpac Amaru II y se proyecta hacia las guerras de independencia de los ideales ilustrados en América y la crisis del dominio colonial español. Los objetivos centrales incluyen cuestionar y desmantelar el sistema de corregimientos, la mita y otros tributos, así como revisar la estructura administrativa y la influencia de la nobleza indígena, con miras a straighten las instituciones coloniales y abrir paso a la soberanía criolla y criollo-indígena.

Revolución de Túpac Amaru II: origen, linaje y liderazgo

Túpac Amaru II, José Gabriel Condorcanqui Noguera, cacique de Tungasuca, Surimana y Pampamarca, descendía en línea recta de doña Juana Pilcowaco, hija del último inca Túpac Amaru, y estaba casado con Micaela Bastidas Puyucahua. Tuvieron tres hijos: Hipólito, Mariano y Fernando. Este movimiento tuvo fases y objetos concretos: la supresión de los corregimientos, la abolición de repartos y tributos, la desaparición de la mita de Potosí y la creación de una Audiencia del Cuzco como respuesta a la centralización imperial.

Causas de la rebelión y fases de la insurrección

Las causas principales fueron los abusos constantes de los corregidores contra los indígenas y las modificaciones comerciales impuestas por el rey de España. Los objetivos explícitos incluyeron: la supresión de los corregimientos y de los repartos, la eliminación de varios impuestos, especialmente del tributo indígena, la supresión de la mita de Potosí y la intención de crear la Audiencia del Cuzco.

La rebelión se divide en fases: la fase Tupacamarista (dirigida por Túpac Amaru) y la fase defensiva (defensiva ante las fuerzas realistas). En la fase Tupacamarista se destacan hechos como el inicio de la Rebelión en Tinta, el Bando de libertad para los negros (todos los negros esclavos que peleasen en su ejército serían libres), la captura del corregidor Antonio de Arriaga en Yanaoca y la ejecución posterior del corregidor Arriaga en Tungasuca.

Durante la batalla de Sangarará, el 18 de noviembre de 1780, las fuerzas insurgentes derrotaron al Corregidor Fernando Cabrera y Tiburcio Landa. Se cometió un error estratégico importante: no tomar el Cuzco. Túpac Amaru II emprendió una marcha hacia el altiplano para buscar apoyo de los caciques de Puno, quienes se negaron a apoyar; los caciques Pumacahua y Choquehuanca combatieron contra el caudillo.

En la fase defensiva, Túpac Amaru fue derrotado en Checacupe y Combapata; fue entregado por Francisco de Santa Cruz en Langui; Micaela Bastidas fue entregada por Ventura Landaeta. Finalmente, ambos fueron ejecutados el 18 de mayo de 1781 por órdenes del Visitador Antonio de Areche.

La Fase Tupacatarista (Aymara) estuvo dirigida por Diego Cristóbal Tupac Amaru y Túpac Catari (Julian Vilca Apaza). Este movimiento nunca fue derrotado de manera definitiva, se llevó a cabo principalmente en el Alto Perú, aceptó la Paz de Sicuani, pero luego fue traicionado y ejecutado.

Consecuencias inmediatas de la revuelta

Entre las consecuencias, destacan la Eliminación de los corregimientos y repartos; la Creación de las Intendencias; la Eliminación de la Nobleza inca; la Eliminación de la Facultad de quechua de la Universidad de San Marcos; la Prohibición de la lectura de los “Comentarios Reales de los Incas”; y la Creación de la Audiencia del Cuzco.

Crisis Política en España (1808–1814) y su impacto en América

La crisis política en España se precipita por la invasión napoleónica. En 1807 Napoleón declara el Bloqueo Continental a Inglaterra. Portugal rompe este bloqueo. Napoleón solicita permiso al gobierno español para cruzar España y atravesar su territorio con tropas hacia Portugal. Carlos IV firma a fines de 1807 el tratado de Fontainebleau, autorizando el cruce de tropas francesas, lo que permitió a las fuerzas napoleónicas ocupar también territorio español. Este contexto desestabiliza el imperio y estimula movimientos independentistas en las colonias.

En España se producen movimientos de protesta y cambio constitucional: el Motín de Aranjuez (protesta popular contra la presencia francesa y demanda de la abdicación de Carlos IV en favor de Fernando VII) y la Farsa de Bayona (Napoleón obliga a Fernando VII a devolver la corona a Carlos IV, quien se la cede a José Bonaparte, quien gobierna como José I).

Juntas de Gobierno en España y en América

Entre 1808 y 1810 se formaron Juntas de Gobierno que actuaron como poderes emergentes ante la ausencia del rey, convocando a las Cortes de Cádiz y promoviendo una constitución liberal. En España se convoca la Constitución Liberal de 1812, que establece igualdad de derechos entre criollos y peninsulares para ocupar cargos públicos, libertad de pensamiento y de prensa, supresión del tributo indígena, prohibición de las mitas y repartos mercantiles, elección para puestos del Cabildo y abolición de la Inquisición, entre otros principios. En 1814, con la derrota de Napoleón, Fernando VII regresa al trono y se interrumpe este proceso liberal en España.

En América surgieron Juntas de Gobierno en distintas ciudades: La Paz y Chuquisaca en 1809, Quito en 1809, Santiago de Chile, Caracas y Santa Fe de Bogotá en 1810, Buenos Aires (la única que subsistió a Abascal). En el Perú, no hubo una Junta de Gobierno en ese periodo inicial.

Precursores reformistas y el fortalecimiento de ideas ilustradas

Los precursores reformistas o fidelistas eran fieles al Rey de España y buscaban mejoras al sistema colonial sin buscar aún la independencia. Entre ellos destacan:

  • Fray Calixto de San José Túpac Inca: primer precursor reformista de América, escribió una carta reivindicacionista al Rey de España solicitando mejoras para el trato a los indígenas.
  • Toribio Rodríguez de Mendoza: sacerdote chachapoyano, director del Real Convictorio de San Carlos, introdujo la Ilustración en lo educativo y fue maestro de los próceres; llegó a ser el primer Presidente Provisorio del Primer Congreso Peruano.
  • José Baquíjano y Carrillo: en junio de 1781 leyó un elogio al virrey Jáuregui, censurado; participó en la formación de la Sociedad de Amantes del País y redactó el Mercurio Peruano bajo seudónimo de Cephalio.
  • Hipólito Unanue: padre de la medicina peruana; impulsor de la Ilustración; participó en la Sociedad de Amantes del País y escribió en el Mercurio Peruano bajo el seudónimo Ariosto.

Precursores separatistas o continentales

Estos buscaban la independencia y promovían la noción de una Patria Continental. Figura clave es Juan Pablo Vizcardo y Guzmán, sacerdote arequipeño expulsado por ser jesuita, quien escribió la Carta a los Españoles Americanos en Francia y dejó la carta al embajador estadounidense Ruffus King; esta carta llegó a Francisco de Miranda y se publicó en América. Francisco de Miranda, venezolano, fue fundador de las logias (Gran Reunión Americana, 1796) y dirigió la primera expedición libertadora de América; también difundió la carta de Vizcardo y Guzmán en América. Antonio Nariño, escritor y precursor de la independencia de la Nueva Granada, tradujo y difundió la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. José de la Riva Agüero fue precursor peruano, redactó las 28 Causas para la Independencia de América y fue el primer Presidente del Perú.

Conspiraciones en el Perú y la resistencia de 1805–1810

Entre las conspiraciones destacadas se encuentran: Aguilar y Ubalde (Cusco, 1805), querían restablecer el imperio pero fueron delatados; la Conspiración de los Fernandinos (1808–1809) realizada en el Colegio de San Fernando; la Tertulia de los médicos; la Conspiración de los Carolinos (1810–1815) estimulada por Rodríguez de Mendoza en el Convictorio de San Carlos; y la Conspiración de los Oratorianos (1810) desarrollada en el Oratorio de San Felipe Neri, encabezada por José de la Riva Agüero y otros.

Reacciones y luchas contra la revolución de Abascal

Entre 1811 y 1815 hubo varias derrotas para los realistas en Huaqui (1811), Vilcapuquio y Ayohuma (1813) y la derrota de José Rondeau (1815). Estas confrontaciones reflejan la lucha en la región sur y la capacidad de las fuerzas independentistas para contener los avances realistas durante este periodo.

Rebeliones en el Perú (1811–1814)

En Tacna, 1811, Francisco de Zela intentó apoyar el avance independiente. En 1812, Huánuco vivió levantamientos de los indios Panatahuas; 1813, Tacna bajo Enrique Paillardelli se vinculó a Belgrano y fue derrotado en Camiara; 1814, en Cuzco, los Hermanos Angulo y Mateo Pumacahua encabezaron tres frentes: Huamanga ( Béjar y Mariano Angulo), Puno-Alto Perú (Muñecas), Arequipa (Pumacahua y V. Angulo). Estos movimientos muestran la diversidad de frentes y la expansión regional de la rebelión.

Corriente Libertadora del Sur: San Martín y la articulación del nuevo proyecto independentista

José de San Martín, nacido en Yapeyú (1778), estudió en Madrid y se integró al ejército español, participó en campañas contra moros y franceses, y en Londres ingresó a la Logia Lautaro. En Buenos Aires organizó un escuadrón de Granaderos a Caballo y creó las bases para el Ejército de los Andes. Su liderazgo fue central para la campaña hacia el Perú y la creación de un proyecto independentista que conectaba con libertadores de otras regiones.

La Campaña de Chile (1816–1818) culminó con victoria en Chacabuco (12-02-1817) y Maipú (5-04-1818), consolidando la independencia chilena. En la Campaña Marítima (1819–1820), el almirante Lord Thomas Cochrane difundió la prédica independentista y buscó desmantelar el aparato realista. En la Campaña Terrestre (1820–1821), la expedición libertadora partió de Valparaíso hacia las costas del Perú y desembarcó en Paracas; en Huaura, San Martín articuló su estrategia junto con Álvarez de Arenales y otros, estableciéndose la primera bandera peruana.

Acta de Independencia y el Protectorado (1821–1822)

El Acta de Independencia del Perú se proclamó en Los Reyes (Lima) el 28 de julio de 1821, redactada en parte por Manuel Pérez de Tudela; fue jurada y consolidada el 29 de julio y registrada formalmente para consentimiento y reconocimiento regional. En cuanto al Protectorado (1821–1822), San Martín buscó una monarquía constitucional con apoyos europeos, creando la Orden del Sol y la Sociedad Patriótica; enfrentó oposición de figuras como José F. Sánchez Carrión y Luna Pizarro. El plan monárquico encontró defensores y opositores en la prensa y en los políticos de la época.

Entre políticas sociales y culturales, se promulgaron avances como la Ley de vientres (libertad a los negros nacidos después del 28-7), la Banda de seda para reconocer a las mujeres, la Abolición de la mita y del tributo, la fundación de la Biblioteca Nacional y la selección del Himno Nacional (Letra de José de la Torre Ugarte, Música de José Bernardo Alcedo; cantantes como Rosa Merino; modificada en 1869 por Claudio Rebagliati). También se crearon los primeros ministerios: Hacienda, Relaciones Exteriores y Guerra y Marina.

Conferencia de Guayaquil (26–27 de julio de 1822) y su significado

En Guayaquil, San Martín y Simón Bolívar discutieron el destino de la región. Bolívar llegó a Lima y, con la propuesta de liberar el norte y consolidar la unión de las nuevas repúblicas, se plantearon dos ideas: destinar Guayaquil y definir la forma de gobierno y la ayuda de Bolívar a San Martín. Una famosa frase resume el choque entre visiones: “Bienvenido a tierras gran colombianas” y “Dos soles no pueden brillar en un mismo cielo”.

El Primer Congreso Peruano y la definición de la República

El Primer Congreso Peruano, con Presidente provisional Toribio Rodríguez de Mendoza y Presidente efectivo Javier Luna Pizarro, contaba con 79 diputados. Su mayor obra fue la Constitución de 1823, que nunca entró en vigor por la oposición de Simón Bolívar. En este texto se definió la forma de gobierno: una República. San Martín renunció a su cargo y el Congreso nombró a la primera Junta de Gobierno.

El periodo de la Junta Gubernativa y la Campaña de Puertos Intermedios

La Junta Gubernativa, también conocida como el Primer Triunvirato, estuvo liderada por José de la Mar, con la participación de Felipe Antonio de Alvarado y Manuel Salazar y Baquíjano, Conde de Vista Florida. Llegó a ejecutar la Campaña por Puertos Intermedios, dirigida por Rudesindo Alvarado, cuyo objetivo fue presionar a los realistas acantonados en la sierra sur. Esta expedición, planeada por San Martín, fracasó debido a la falta de energía bélica de las tropas patriotas y a la rápida respuesta de los realistas de la Serna.

El Motín de Balconcillo significó el primer golpe de Estado en la joven república: Santa Cruz derrocó la Junta y se designó a Riva Agüero como presidente. José de la Riva Agüero y Sánchez Boquete fue el primer presidente del Perú (de facto); organizó la primera escuadra peruana y realizó el primer empréstito de la República (1'200,000 libras esterlinas) con Inglaterra para terminar la guerra contra España.

Segunda Campaña de Puertos Intermedios y el caos político de 1823

La segunda campaña estuvo a cargo de Andrés de Santa Cruz y obtuvo la victoria de Zepita, la primera victoria de un ejército peruano; sin embargo, no se logró aprovecharla, y los realistas se reagruparon, mientras la campaña fue llamada “del Talón” y terminó en fracaso total.

En 1823, el país vivió un caos político: José Canterac invadió Lima; Riva Agüero se refugió en el Real Felipe; el Congreso destituyó a Riva Agüero y dio el poder a Torre Tagle; Simultáneamente, Riva Agüero estableció su gobierno en Trujillo, generando una doble autoridad en el territorio peruano. Destaca la figura de José Olaya Balandra, que jugó un papel relevante en este periodo.

Bolívar asume la supremacía y la dictadura en el Perú

Simón Bolívar llegó al Perú y asumió la dirección del país como Supremo Dictador de la República, con José Faustino Sánchez Carrión como Secretario. Fundó la Universidad de Trujillo y estableció su cuartel general en Pativilca. Bolívar consolidó la intervención militar y política para terminar con la dominación española y establecer un nuevo orden republicano, que culminaría con la victoria final en las batallas decisivas.

Campaña final de independencia: Junín y Ayacucho

La Campaña finales incluyen la Batalla de Junín, el 6 de agosto de 1824, donde Bolívar dio un discurso inspirador a las tropas y se enfrentaron fuerzas reales dirigidas por Canterac; la batalla fue considerada de “La Batalla sin Humo” y marcó un punto de inflexión al permitir la retirada temporal de Bolívar por motivos de salud. Tras Junín, la batalla de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824, consolidó la independencia del Perú. El general patriota Sucre comandó la infantería de la Revolución y la formación de la coalición patriota con Gamarra, La Mar, Lara, Miller, etc.; los realistas estuvieron bajo Canterac y la Serna. La Capitulación de Ayacucho, firmada por Sucre y Canterac, ratificó el reconocimiento de la independencia del Perú, el pago de gastos de retorno a los españoles y el reconocimiento de la deuda de la independencia.

Traslado del protagonismo a la nación naciente y la independencia regional

La etapa de la Independencia peruana incluye el reconocimiento de la soberanía y la definición de la configuración territorial. En el periodo que siguió, se generó la naciente Nación peruana y se consolidaron símbolos, como el escudo y el himno, y la construcción de instituciones que dieron paso a nuevas estructuras estatales. En estas transiciones se abordaron también tensiones con realistas conservadores y la construcción de un nuevo relato histórico, que sentó las bases de la Bolivia independiente y de la región andina.

Símbolos, bandera y memoria histórica

La bandera Libertad y Unión de la época es señal de identidad nacional y queda registrada en documentos y descripciones históricas. Se mencionan otros elementos como el diseño de los congresistas José Gregorio Paredes y Francisco Javier Cortés y la recopilación de monedas y condecoraciones de la época, como las monedas del Perú independiente de 1822.

Línea final: consecuencias y nacimiento de Bolivia

La campaña culmina con la Emancipación nacional, la firma de consecuciones y la extensión de la independencia a la región. En el marco regional, la naciente Bolivia recibe su nombre y adopta Chuquisaca (Sucre) como capital, consolidando la identidad de la Nueva República. En la fecha nacional, el 6 de agosto es recordado como hito crucial en la construcción de un nuevo orden sudamericano.

Detalles y elementos menores destacados

  • El Acta de Independencia del Perú (15 de julio de 1821) se compiló con la presencia de autoridades eclesiásticas y nobles de la capital; la votación de la población se orientó hacia la independencia frente a la dominación española.
  • El Libertador del Sur, San Martín, dejó a Torre Tagle a cargo en Lima durante la Conferencia de Guayaquil, buscando la definición de la forma de gobierno y el apoyo de Bolívar; la frase célebre resume el dilema de liderazgo entre San Martín y Bolívar.
  • En el plano social, se impulsa la abolición de mitas y tributos, la libertad de vientres y la promoción de la educación ilustrada, con Bachillerato e iniciativas de biblioteca nacional para fortalecer la cohesión cívica.
  • Las conspiraciones y movimientos regionales reflejan la diversidad de actores y regiones que empujaban hacia la independencia, desde Cusco y Ayacucho hasta Huánuco y Tacna, evidenciando la complejidad de la gesta libertadora en el Perú.

Implicaciones éticas, filosóficas y prácticas

  • La lucha por la independencia se enfrentó a tensiones entre lealtades al rey, reformas ilustradas y aspiraciones de autogobierno. Este periodo mostró cómo las ideas de libertad, igualdad y fraternidad se tradujeron en políticas concretas (abolición de la mita, libertad de vientres, libertad de cultura, etc.).
  • Existieron conflictos entre reformistas que buscaban modernization dentro del marco monárquico y separatistas que aspiraban a la independencia total; estas tensiones configuraron las alianzas y las fracturas políticas en el proceso de emancipación.

Conexiones con principios y desafíos contemporáneos

  • La crisis napoleónica en España provocó cambios estructurales que permitieron la emergencia de gobiernos locales y la discusión de constituciones, al tiempo que influyó en el debilitamiento de la autoridad colonial en América.
  • Las luchas independentistas no fueron lineales; involucraron alianzas, traiciones, guerras regionales y cambios en las figuras de autoridad, lo que ilustra la complejidad de construir un estado-nación a partir de un antiguo sistema colonial.

Notas clave y fechas relevantes (resumen numérico)

  • Rebelión de Túpac Amaru II: inició en la década de 1780; batalla de Sangarará: 18/11/178018/11/1780; ejecución del corregidor Arriaga en Tungasuca: fecha cercana a noviembre de 1780; ejecución final: 18/05/178118/05/1781.
  • Fase Tupacatarista (Aymara): Paz de Sicuani; ejecución posterior de líderes.
  • Crisis española: Bloqueo Continental (1807); Motín de Aranjuez (1808); Farsa de Bayona (1808–1809).
  • Constitución Liberal de 1812: derechos, libertades y supresión de mitas; derrota de Napoleón y regreso de Fernando VII (1814).
  • Juntas y procesos independentistas en América: Chuquisaca y La Paz (1809); Quito (1809); Santiago, Caracas, Santa Fe (1810); Buenos Aires (1810).
  • Acta de Independencia del Perú: 15–29 de julio de 1821; Guayaquil (26–27 de julio de 1822).
  • Batallas finales: Junín (6 de agosto de 1824); Ayacucho (9 de diciembre de 1824).
  • Nacimiento de Bolivia: consolidación tras la independencia; capital en Sucre; fecha nacional en agosto.

Cierre: sentido histórico y legado

Este compendio ilustra la compleja trayectoria de emancipación en el Perú y la región, donde luchas militares, reformas institucionales y movimientos intelectuales se fusionaron para crear repúblicas soberanas y transformar el legado político, social y cultural heredado del periodo colonial. El énfasis en libertades, derechos y la reconfiguración de instituciones públicas permite entender la transición hacia estructuras políticas modernas en el mundo hispanoamericano.