2.1.- La familia como unidad básica de análisis: Fréderic Le Play

Fréderic Le Play

  • Monografías familiares: análisis de casos para captar todos los aspectos de las familias   y relacionarlos con el contexto físico y social.
  • Aplicación de metodología cualitativa: observación directa y entrevistas semi-   estructuradas.
  • Objetivo de análisis: encontrar como puede establecerse la paz y la estabilidad tras el   desorden de la Revolución Francesa y Revolución Industrial. Analiza los elementos   institucionales que aseguran la prosperidad y la estabilidad general que, en su caso,   son aquellos que pueden ofrecer bienestar familiar.
  • Método utilizado: esquema de presupuestos de ingresos y gastos.

Tipos de familias según forma transmisión herencia (se relacionan con tres tipos de estructuras, esta clasificación la utilizará posteriormente para sus análisis

sobre la movilidad social y el cambio social): FAMILIA PATRIARCAL, FAMILIA INESTABLE y FAMILIA TRONCAL

* Familia patriarcal: Padre, madre, hijos solteros y las familias de los casados viven en la misma casa. El padre como gestor de todos los bienes y su transferencia hereditaria al primogénito.

“Este jefe ejerce una autoridad absoluta sobre todas las familias parciales reunidas en la misma casa; él distribuye los trabajos, hace las compras y las ventas, y dispone del fondo común. Él determina antes de su muerte la elección de su sucesor y las condiciones del reparto que puede darse en la comunidad”.

Los bienes de la familia son propiedad colectiva. Inhibe la acumulación individual de riqueza. Los ahorros son para toda la comunidad familiar. Considera que este tipo de familia no facilita el cambio de manera que dispone a los individuos hace el respeto por el orden establecido y no fomenta la iniciativa personal. Limita el derecho de propiedad e impide al padre disponer a favor del hijo con más méritos, que no tiene por qué ser necesariamente el primogénito

* Familia inestable: Se desarrolla principalmente en Francia y en las poblaciones obreras del nuevo régimen industrial. Se forma a partir del matrimonio y desaparece con la muerte de los cónyuges. Está formada por un núcleo familiar constituido por padres e hijos que, al llegar a la edad adulta, la abandonan para formar su propia familia, quedando los padres abandonados durante la vejez.

“Se constituye por la unión de dos adultos emancipados, aumenta por el nacimiento de los hijos, disminuye por las salidas sucesivas de la nueva generación y se disuelve al fin, sin dejar rastro alguno, por la muerte precoz de los padres abandonados”.

Los hijos emancipados no deben nada a su familia, son libres de dedicar todas sus fuerzas a su propio éxito pero tampoco recibirán apoyos si fracasan. Una vez que los padres mueren la familia queda dispersa y disuelta y el patrimonio dividido por la partición igualitaria y forzosa. Según Le Play este tipo de transmisión de bienes generaba mucha desigualdad y no permitía mantener el equilibrio y la cohesión social. La autoridad paterna se erosiona ya que el padre de familia no podía mantener la propiedad para legarla intacta a uno de sus hijos y, por tanto, tampoco podía proveer las seguridades tradicionales a los miembros de la familia que carecían de las cualidades morales necesarias para la movilidad social. Este tipo de familias se llama inestable porque provoca que el bienestar y la movilidad fuera mucho más difícil de lograr para algunos individuos.

* Familia troncal: La familia troncal se sitúa en una posición intermedia con respecto a las anteriores. Uno de los hijos, elegido por el padre y asociado a él, es el que hereda en propiedad o usufructo, los bienes productivos, pero también los deberes del padre con respecto a sus hermanos y hermanas y a los ancianos de la familia que no pueden valerse por sí mismos. El heredero es designado libremente por el padre y no necesariamente por el derecho de primogenitura. El padre otorga la herencia al hijo más digno, o por lo menos, a aquel que tiene más capacidad para conservarla. El heredero será el único hijo casado que permanecerá en el hogar.

“El heredero tiene el deber de asegurar el bienestar de sus hermanas y de sus hermanos como el de sus propios hijos. Aunque el ahorro de la casa-troncal representa en gran parte el futuro de su trabajo personal, es empleado, sin embargo, todo entero para dotar a los descendientes que se establecen fuera, y a procurar un peculio equivalente a aquellos que permanecen solteros en el hogar natal”.

Las familias troncales fomentan el ahorro y el trabajo con el fin de ayudar a los hijos para que se establezcan fuera del hogar paterno. Todas las familias de este tipo se consideraban iguales y se repartían los recursos según las necesidades de cada una de ellas, por lo tanto, no había pobres (se extendía desde el norte de Europa hasta el País Vasco).

SIMILUTES/DIFERENCIAS CON RESPECTO A LOS CLÁSICOS:

  1. Al igual que Comte se preocupa por mantener el orden social y el consenso, idea que    posteriormente será retomada por Durkheim y el funcionalismo. Se diferencia de Comte en que no    observa la historia de una manera lineal, sino cíclica.
  2. Se distancia del funcionalismo en que considera que la familia es una institución que se desarrolla    como un organismo cultural que se adapta al ambiente en el que vive. El funcionalismo considera a    la familia como un sistema social. Para Le Play y los institucionalistas, los determinantes de la    evolución de la familia se encuentran en factores externos: economía, institución política… Por eso    siempre intentan buscar qué cambios en las instituciones son las que favorecen el desarrollo de la    familia. Sin embargo, no tendrán en cuenta la influencia de la familia como institución en el resto    de las instituciones sociales.
  3. Para el institucionalismo la base de la solidaridad familiar se encuentra en la satisfacción de    necesidades y valores. La división sexual del trabajo es la base de su funcionamiento. La    procreación y la socialización de los hijos no pueden realizarse por otras instituciones. De ahí su    conservadora posición de las mujeres en las familias.
  4. Durkheim criticó duramente la metodología de Le Play. Le parecía que sus estudios carecían de    fundamentación teórica y, por tanto, al ser una recolección de datos y hechos, se acercaban más a    un análisis antropológico. De esta manera, consideraba que no podría encuadrarse a Le Play como    un sociólogo.

2.2.- La perspectiva marxista sobre la familia

  • Formulada por Karl Marx se basa en la concepción del materialismo histórico.   Posteriormente es desarrollada por Engels en “El origen de la familia, la propiedad   privada y el Estado” en donde demuestra ese materialismo histórico tomando como   ejemplo las transformaciones que la familia ha experimentado históricamente.
  • Para ello se basa en la obra de Morgan titulada “La sociedad antigua” en donde   identifica varias formas de familia a partir de la evolución de las sociedades. La familia   de la sociedad moderna sería la familia monogámica y su origen se encontraría en la   propiedad privada y la transmisión hereditaria de bienes.
  • Para Engels, este hallazgo suponía la prueba fehaciente de la existencia del   materialismo histórico: los cambios que afectan a las bases materiales de la sociedad   han modificado las formas de organización familiar.
  • Es así como se cuestiona el origen el de la familia patriarcal y la dominación masculina.   Frente a las consideraciones de la época de que la subordinación de la mujeres partía   de un hecho natural, Engels, demuestra que está relacionada con la forma de   organización económica capitalista. La opresión femenina se convierte en un   fenómeno social y no natural. La pérdida del poder de las mujeres es relacionada con   la transmisión hereditaria de bienes y la acumulación de riquezas por parte de los   hombres.

“La abolición del derecho materno fue la gran derrota del sexo femenino. El hombre llevó también el timón de la casa; la mujer fue envilecida, domeñada, trocóse en esclava de su placer y en simple instrumento de reproducción. Esta degradada condición de la mujer, tal como se manifestó entre los griegos de los tiempos heroicos, y más aún en los tiempos clásicos, ha sido gradualmente retocada y disimulada, en ciertos sitios hasta revestida de formas suaves; pero de ningún modo se ha suprimido” (Engels, 1985:74).

  • Engels y la teoría marxista consideran que la revolución proletaria terminará con la   dominación masculina. A diferencia de Marx, Engels, considera que el patriarcado   comenzó con anterioridad al capitalismo (importante reflexión que será retomada   por el movimiento feminista socialista posterior).

“La revolución proletaria, al destruir las condiciones económicas que engendraron la monogamia, dará al traste con la dominación masculina y con la indisolubilidad del matrimonio, y se impondrá el matrimonio fundado en el amor, el único moralmente defendible. Pero, dado que la duración del amor sexual es variable, pues es exclusivista por su propia naturaleza, el divorcio, la libre separación, supondrá un beneficio tanto para los hombres como para las mujeres”

  • Describe la evolución de las sociedades en “La división del trabajo social” y la   analiza a partir de las transformaciones en los vínculos sociales existentes en cada   sistema social.
  • Las familias experimentaron una enorme transformación a partir de la   industrialización. Durante ese proceso los vínculos sociales dejaron de ser tan   importantes, los bienes ya no son compartidos por toda la parentela y la   individualización se acentúa. Es decir, los cambios familiares están relacionados con   cambios en la estructura social.
  • Las relaciones familiares se convierten en relaciones más personalizadas. Las   características de la familia conyugal, dominante en las sociedades orgánicas, se   fundamentan en la “Ley de la contracción progresiva de las relaciones familiares”   que consiste en la reducción continua de los miembros de las familias y en la   concentración de los lazos familiares.
  • La familia se concentra más sobre sí misma a medida que se amplía el medio social   de relación de los individuos.
  • A medida que el volumen de la familia se contrae cada vez más, al mismo tiempo,   su organización interna se modifica.
  • La familia conyugal es una contracción de la familia paternal.   2.3.- Émile Durkheim y los cambios familiares
  • El derecho jurídico sobre la transmisión de bienes ha modificado las relaciones   familiares ya que el Estado tiene la potestad de decidir como se heredan las   propiedades.
  • Esta situación ha modificado la solidaridad doméstica. Los lazos de parentesco   son indisolubles y, por tanto, más fuertes, pero las obligaciones de los   parientes son cada vez menos importantes y menos numerosas.
  • Se pasa de la solidaridad doméstica a la solidaridad personal.
  • Esta tendencia afectará a las relaciones de poder entre los sexos y modificará   la dominación masculina.

Similitudes/Diferencias entre Engels y Durkheim.

1.- Tanto Engels como Durkheim realizan un análisis socio-histórico de las formas familiares y de su evolución.

2.- Pero, para Engels los cambios se explican por la lucha de clases mientras que para Durkheim el motor del cambio social son los vínculos sociales (mediados por el derecho de sucesión y el Estado).

3.- Ambos autores rompen con la tesis de que la dominación masculina existe desde siempre. Prueban que la subordinación de las mujeres no tiene una base natural. El estudio de Engels sobre las gens, por ejemplo, demuestra que existían grupos matriarcales. Al introducir la evolución histórica en las relaciones de producción y en las relaciones familiares, su pensamiento, tuvo un enorme impacto en los desarrollos del feminismo socialista posterior. Durkheim, por su parte, otorga un papel esencial a las relaciones sociales y aunque no es partidario de una revolución proletaria sí considera que es necesario un cambio social. La nueva solidaridad orgánica se basa en el individuo y en la personalización que requiere de un Estado social que promueva una propiedad social y no solamente la familiar. De esta manera, se podría construir una sociedad basada en los méritos individuales y se evitaría la desigualdad.

4.- Los dos autores comparten la idea de que es necesario acabar con la dominación masculina y deslegitimar la desigualdad entre los sexos. Ambos tienen la idea de que en el futuro se instalará una sociedad más igualitaria entre ambos sexos.

La concepción de la familia formulada por Durkheim ha sido posteriormente desarrollada por Talcott Parsons, quien desde una perspectiva estructural-funcionalista se centró en analizar las funciones sociales que la división sexual del trabajo y la familia conyugal cumple con respecto a la estructura social. En concreto, Parsons defiende que la especialización de funciones entre los sexos y dentro de la familia es lo que hace posible el mantenimiento de la sociedad capitalista.

Parsons, al igual que Durkheim, estaba preocupado por el mantenimiento de las sociedades, por los elementos que dotan a las sociedades de orden y de consenso. En este sentido, su modo ideal de mantenimiento del orden sería “el desarrollo de un sistema cultural centrado en la cooperación que internalice ese conjunto de ideas en los actores por medio de la socialización. Es decir, tiene que crearse un sistema de integración que haga posible que las personas se controlen a sí mismas. Es cierto que el poder puede ser un instrumento de estabilidad en determinadas ocasiones, pero toda sociedad que requiera de fuertes ejercicios de autoridad para el mantenimiento del orden social es una sociedad enferma. La integración de los valores es la alternativa al ejercicio del poder”.

Preocupado por este fenómeno de orden Parsons se acercó al estructural- funcionalismo cuyos supuestos son los siguientes:

  • Los sistemas tienen como característica el orden e interdependencia de las partes.
  • Tienden hacia un orden o equilibrio que se mantiene por sí mismo.
  • Los sistemas pueden ser estáticos o entrar en un proceso ordenado de cambio.
  • Un parte del sistema influye en la forma que adoptan las otras partes.
  • Los sistemas mantienen límites con sus ambientes.
  • La distribución e integración son procesos fundamentales para el equilibrio de un   sistema.
  • Los sistemas tienden al automantenimiento.

Su análisis sobre la familia y el parentesco se centra en la sociedad norteamericana y define a la familia como un sistema abierto, multilineal y conyugal. En general, el autor quiere demostrar que existe una interdependencia entre la estructura de parentesco y otros aspectos de la estructura de la sociedad. En concreto, se centra en la interdependencia este el sistema de parentesco y el sistema ocupacional. Entiende por familia conyugal aquella que se encuentra separada del hogar de los padres y es económicamente independiente de ambos. Según Parsons éste es el tipo predominante de familia entre las clases medias urbanas y es en la que particularmente centra su análisis. Si bien reconoce que existen otras variedades familiares en EE.UU., tales como las que se mencionan a continuación, éstas son analizadas en términos de desviación con respecto a la opción mayoritaria: 1.- La familia troncal en el sentido en el que era entendida por Le Play. Se desarrollan fundamentalmente en zonas rurales. En este tipo de familias, existe una continuidad en la ocupación y de status de generación en generación.

2.- La familia patriarcal, que se desarrolla entre sectores de clases elevadas, aristocráticas. En estos casos, el status de élite se relaciona con los status de antigüedad. Se caracteriza por constituir un sistema de familia patrilineal con tendencia a la primogenitura. 3.- Otro tipo de familia que para él representaría una pauta de desviación con respecto a la tónica general es la que se desarrolla entre las clases sociales más bajas, en donde predomina la inestabilidad del matrimonio y la estructura familiar se centra en la figura de la madre.

Para Parsons, el punto de partida del análisis funcional del parentesco para la pervivencia del sistema social consiste en el hecho de que el “ego” es miembro de dos familias conyugales aunque predomina la posición de la familia conyugal, la cual muestra una impecable independencia.

Encuentra que ésta es una característica básica de la familia conyugal ya que en otros sistemas de parentesco las personas conservan a lo largo del ciclo vital un status fundamentalmente estable, situación que el sistema de parentesco norteamericano no sucede en ningún momento.

El “ego”, la persona que forma la nueva familia, se separa drásticamente de sus parientes de origen (padres y hermanos), de manera que, sus nuevas lealtades se establecen únicamente con la familia de procreación. El vínculo matrimonial, se convierte por tanto, en el pilar estructural del parentesco. Esta situación minimiza la influencia que los parientes de las familias de origen podrían ejercer también sobre la organización familiar como sobre la elección del cónyuge más adecuado. La familia conyugal, es por tanto, libre. Los esposos se casan mediante libertad de elección y seguramente fundamentados en la idea del amor romántico.

Las características del grupo familiar norteamericano según Parsons:

1.- Los hijos alcanzan la madurez y se emancipan de sus familias de orientación. Se abren al mundo por sí mismos y no a través de un grupo de parentesco organizado. Esta situación es funcional para el sistema social ya que permite el alcance del status ocupacional a través de los propios méritos y no por medio de conexiones familiares. En el caso de las mujeres, el status se alcanza a través del matrimonio.

2.- Las orientaciones afectivas de los niños se desarrollan entre un grupo reducido de personas. La madre será la figura principal de referencia al ocuparse especialmente de la crianza en los primeros años.

Esta situación deriva en dos consecuencias: si el resultado es positivo, si el cuidado materno es bueno, se sientan las bases adecuadas para el desarrollo de la personalidad; pero también puede suceder que las perturbaciones emocionales de las madres también afecten a los hijos. Y es aquí en donde Parsons distingue resultados diferentes en las repercusiones de los cuidados maternos según el sexo de los hijos. La madre aparece como la principal agente de afectividad y también de disciplina. Y ello genera distinciones según el sexo de los hijos. En este sentido, la madre aglutina todo aquello que significa “buen comportamiento y bondad”.

Pero mientras las niñas maduran mediante su identificación con la madre luego experimentan una gran inseguridad pues deben buscar marido y ahí empiezan las tensiones si no consiguen un marido cuyo status sea similar al de su padre, en donde debe competir con otras mujeres que también buscan marido.

(Sobre los efectos de la afectividad de la madre en los valores de masculinidad consultar el texto obligatorio para este apartado sobre Parsons páginas 46-48).

“Desde el punto de vista psicológico, esta situación contiene dos pautas fundamentales de frustración para la muchacha. La primera es el descubrimiento de lo que constituye la superioridad masculina, y de que su propia seguridad como la de las demás mujeres, depende del favor (cuando no del capricho) de un hombre; es decir, que ha de competir para obtener el favor masculino y que no puede abrirse camino con sus propias fuerzas. Esto constituye un fuerte shock para ella, porque en su primera experiencia la madre constituía el centro del universo y, al identificarse con ella, esperaba ocupar una posición similar” (pp. 50).

Parsons, continúa con su análisis sobre la familia norteamericana otorgándole una excelente capacidad a este tipo de familia conyugal de equilibrio y de estabilidad con respecto al resto del sistema social y, en concreto, con la estructura ocupacional. Al vivir en una sociedad que otorga un enorme valor al éxito, ello da lugar a que las funciones se organicen en términos de competencia. De esta manera, la selección de las personas para realizar una determinada función debe basarse en criterios universalistas y en aptitudes objetivas. En este sentido, el comportamiento se juzga por su eficacia y eficiencia y no por su conformidad a los modelos del pasado. Por tanto, la familia conyugal es la más apta para desarrollarse en este tipo de organización social. Permite que los individuos adquieran su status de manera individual y no por la pertenencia a una familia.

Parsons entiende a las familias como “un grupo solidario en el que el status, los derechos y las obligaciones se definen, básicamente, por la simple pertenencia al mismo y por las diferenciaciones secundarias de edad, sexo y vinculación biológica. Este fundamento de las relaciones y del status dentro del grupo impide la aplicación al mismo de las normas universales de actividad funcional”.

De esta manera, la familia es uno de los sistemas que permiten la autoregulación y la autopermanencia de las sociedades.

La familia conyugal y el grupo ocupacional presentan características tan contrapuestas es necesario que exista un adecuado equilibrio y ajuste entre ambos sistemas. Según Parsons, este dilema que denomina “compatibilidad estructural”, se resuelve mediante la incorporación de solamente uno de los miembros de la familia conyugal al plano competitivo del sistema ocupacional. Es decir, el marido y el padre, teniendo como una de las funciones primordial el mantenimiento del status familiar.

El resto de los miembros de la unidad familiar deben procurar la buena consecución del padre y del marido en la esfera profesional, de manera que, todas las actividades de la familia están orientadas a este mantenimiento. Es así como puede alcanzar el nivel de ingresos y de prestigio más óptimo para toda la unidad familiar. La división sexual del trabajo también es observada en estos mismos términos, ya que es la única estrategia que impide la estrategia ocupacional entre ambos sexos, destruyéndose así la unidad y la solidaridad familiar.

Impide que los cónyuges compitan entre sí en la esfera ocupacional y además otorga a los hombres los valores de masculinidad asociados al valor personal y a la confianza en sí mismo sin que éstos se vean menoscabados por la presencial profesional de la mujer. De esta manera, “la función femenina dominante es la del ama de casa, esposa y madre, especialmente en los sectores de clase media, estructuralmente cruciales en nuestra sociedad”. Algunas mujeres trabajan en una actividad remunerada pero se trata de empleos de menores calificaciones y que no suponen el avance de una carrera profesional.

Las características de la relación entre la familia norteamericana y el sistema de estratificación social son las siguientes:

  • La familia conyugal crea un sistema de estratificación único para todos los   miembros que componen la unidad familiar. Dentro de la unidad familiar, que   Parsons entiende que se basa en términos de solidaridad, todos los miembros   pertenecen a la misma clase social. Únicamente una misma familia puede tolerar   espacios diferentes de clase social cuando los hijos se independizan y forman sus   propias unidades de parentesco. En definitiva, esta es la razón principal para la   separación de las funciones entre los sexos. En una sociedad que se somete al éxito   profesional éste es el mejor mecanismo para alcanzarlo.

“Si el marido y la mujer compitiesen directamente por el status ocupacional, en una gran proporción de casos surgiría inevitablemente una discrepancia que sometería el imperativo de la igualdad de status entre todos los miembros de la familia conyugal a una tensión intolerable. En lo fundamental, las únicas diferencias de status socialmente estructuradas que pueden tolerarse dentro de la unidad familiar conyugal son las del sexo y la edad” (pp. 57).

  • El sistema clasista norteamericano, es por tanto, resultado de un compromiso   entre las estructuras familiares y las ocupacionales.
  • Este sistema es el que ofrece una mejor libertad de movilidad social y el único   capaz de garantizar la igualdad de oportunidades.

Pero… “lo consigue a costa de negar este tipo de igualdad de oportunidades a una de las principales categorías de la población: la de las mujeres casadas; y a costa también de otorgar a los hijos de los grupos sociales superiores una considerable ventaja en la competencia por el status. Parece por consiguiente, que no se puede cercenar ya más la solidaridad de los grupos de parentesco sin destruir completamente el sistema familiar” (pp. 58).

Parsons, además, enlaza este modelo de estructura familiar con ciertos fenómenos sociales de la época: los problemas de la cultura juvenil, los problemas derivados de las funciones específicas en cada uno de los sexos, y el problema de la ancianidad.

Entiende los problemas juveniles asociados al carácter egocéntrico típico de esta etapa y a la orientación de los jóvenes únicamente en la diversión. Al tener que desligarse rápidamente de la familia de origen deben buscar otros grupos en los que poder incorporarse y sentirse identificados. De ahí la importancia del grupo de iguales durante esta etapa.

En cuanto a la separación de funciones entre los sexos cabe reiterar que la función de esposa y madre es la más abundante en la sociedad norteamericana y que la función femenina es básicamente doméstica. Sin embargo, Parsons aclara que las mujeres también tienen como función apelar a los intereses sexuales del marido. Observa una tensión entre ambas funciones y considera que todavía se debe encontrar un ajuste entre ambas. Por otra parte, también menciona que es necesario en las sociedades del futuro encontrar actividades que a las mujeres les resulten de un atractivo emocional y que les permitan desarrollar sus actitudes intelectuales al igual que los hombres.

La situación de los ancianos es otro de los problemas que analiza Parsons ya que la familia conyugal inhibe el cuidado de los mayores en el seno de una familia. Los miembros jóvenes deben emanciparse y buscar su propia familia, de manera que, quedan solos. Considera que este aspecto está relacionado, por tanto, con la estructura familiar.

Finalmente, T. Parsons defiende que en un sistema ocupacional y económico como el existente en Norteamérica solamente es compatible con la organización de la familia conyugal y la diferenciación de funciones según sexos. Únicamente así es posible conservar la solidaridad que hace posible la cohesión social. Durkheim (1893) también utilizaba este concepto de competencia. Al estar desarrollada la división del trabajo en base a la densidad de la población, de forma que, a mayor condensación de individuos existe una especialización de funciones más alta, la diversificación de las tareas cumple la función de no permitir la existencia de “un todo contra todos”. Considera que podría avanzarse hacia otros tipos familiares pero que ello supondría una importante merma en el sistema productivo del país.

“Desde un punto de vista estructural, el aspecto fundamental de la separación de las funciones de los dos sexos parece centrarse en el sistema ocupacional. La función femenina dominante es la del ama de casa, esposa y madre, especialmente en los sectores de clase media, estructuralmente cruciales en nuestra sociedad. […] Es sabido que la separación de las funciones es, en general, uno de los mecanismos para impedir una competencia potencialmente destructora. Puede suponerse entonces que una de las principales causas de la separación de las funciones respectivas de los sexos en la sociedad norteamericana, es la importancia funcional de la solidaridad de la relación matrimonial en nuestro sistema de parentesco, puesto que el sexo es la base fundamental de la diferencias de las funciones entre los cónyuges”