Notas de Transformaciones de la Sociedad Chilena (Octubre 2007)

Visión general

  • La sociedad chilena ha cambiado de escala: el entramado institucional ha quedado corto para procesar una sociedad más compleja y diversa.
  • Las transformaciones de las últimas décadas no son simples repeticiones de tendencias anteriores; cambian tanto los contenidos como las formas del cambio.
  • La explicación tradicional de los 90 (destape, democratización modernizadora y crecimiento económico) ya no basta: hoy hay movimientos dispersos, rápidos y a veces impredecibles que desafían a las instituciones y a los relatos colectivos.
  • En el corto plazo de menos de una década, se observan movimientos como: estudiantes secundarios, subcontratistas, denunciantes de femicidio, motociclistas; una Presidenta mujer en un país históricamente machista; actitudes centrífugas en política; convivencia más rápida que el matrimonio; nuevas dirigencias; minorías numerosas y mayorías escasas; sensación de abundancia económica junto a desconcierto para decidir en qué gastar.
  • NO ES MÁS DE LO MISMO: la pregunta no es solo si los cambios son más rápidos, sino si son diferentes en su calidad. El aeropuerto Arturo Merino Benítez se usa como metáfora: basta una nueva ampliación para que cambien los viajeros, pero no necesariamente el diseño, las razones ni los destinos. La hipótesis central es que lo que vemos hoy no son simples síntomas de aceleración, sino cambios en el contenido y las formas del cambio; estamos frente a algo cualitativamente nuevo.
  • Este documento se propone desglosar ese cambio cualitativo y sus implicancias para la institucionalidad y la vida pública.

Cambios veloces e impredecibles

  • El cambio actual no solo es más rápido, también más difícil de predecir; surgen agentes y lugares inesperados con demandas que las instituciones no prevén.
  • Ejemplos de preguntas que muestran la novedad de los cambios: ¿quién preveía un movimiento secundario que apunta a reformar la organización constitucional de la Educación? ¿Quién predecía el alto rating de una serie televisiva que representa violencia cruda? ¿Tienen algo que ver estos fenómenos entre sí?
  • Los cambios ocurren en paralelo y con lógicas divergentes, en espacios distantes; incluso los analistas más expertos tienen dificultad para prever el efecto conjunto de múltiples demandas y sensibilidades.

Transformaciones de la familia

  • En los 90, hasta la ley de divorcio, el énfasis estaba en procesos y reglamentaciones objetivas de la relación familiar (patrimonio, filiación, violencia, educación).
  • Hoy, lo que interesa y provoca conflicto son los vínculos subjetivos de la pareja: cambios que no se procesan en el Parlamento sino en medios de comunicación, libros de autoayuda y consultas con psicólogos.
  • Lo nuevo no es solo un cambio en la organización jurídica o económica de la familia, sino un cambio de perspectiva: lo que se observa de la familia incorpora perspectivas que no se pueden reducir a las categorías previas de Economía y Derecho.
  • Se añade una perspectiva irreductible: se trata de nuevos sentidos y identidades, con pluralidad creciente y con una definición social de relevancia que se desplaza.

Organizar el orden en que vivimos

  • El tercer rasgo clave es que el objeto del cambio ha cambiado: ya no se limita a modificar conductas, sino a transformar el orden social mismo.
  • En el pasado, el debate público centraba en lo cultural para corregir la autoimagen del país; hoy las conversaciones versan sobre desigualdad, salario mínimo, Transantiago y Educación, es decir, la organización del orden social en su conjunto.

Los motores del nuevo cambio

  • Existen múltiples causas, que pueden agruparse en tres grandes tipos:
    • 1) Modificaciones institucionales y políticas públicas en el último cuarto del siglo XX: la imposición de relaciones de mercado y, luego, el retorno a la democracia.
    • 2) Globalización: la interconexión ha aumentado los desafíos de coordinación y ha debilitado referentes culturales históricos; aún no emergen nuevos mecanismos para coordinar actividades de tipo planetario, y no hay relatos que den sentido a pertenencias globales.
    • 3) Individuación: Chile, una sociedad tradicional y centrada en el Estado, ve a las personas pensar en sí mismas como biografías inconclusas que deben construirse con sus propias fuerzas; la demanda de igualdad de condiciones para el trabajo biográfico, de dignidad para identidades emergentes y de horizontalidad en las relaciones es disruptiva para las formas de convivencia y gobernabilidad.
  • Estas dinámicas generan una nueva escala de coordinación social y de integración cultural, con efectos profundos en la gobernanza del país.

Las consecuencias: el cambio de escala

  • Una consecuencia probable es una transformación significativa en la forma en que históricamente se ha organizado el orden social: las fuerzas del cambio se desplazan cada vez más hacia la sociedad y menos hacia las instituciones; hay una inversión en la relación entre sociedad e instituciones.
  • Tres ideas clave sobre las consecuencias:
    • a) La relación entre sociedad e instituciones cambia: ya no son las instituciones las que generan y organizan las demandas y sentidos de vida social; el cambio se encamina desde la sociedad hacia las estructuras institucionales, y es probable que este fenómeno aumente.
    • b) El cambio de escala implica que las demandas ya no se resuelven con políticas de simple integración cuantitativa (p. ej., mayor cobertura educativa) cuando éstas llegan a rendimientos decrecientes; se pasa a políticas de calidad, que exigen diseño participativo y aprendizaje iterativo; los problemas son no lineales y requieren enfoques adaptativos.
    • c) El Estado y la política dejan de ser los referentes centrales para crear, legitimar y organizar las demandas y sentidos; la autoridad patriarcal en la familia cede ante una diversidad de sentidos e identidades, con una creciente horizontalidad de derechos y dignidades; se aprecia un cambio de escala en la integración entre vida pública y privada.
  • En síntesis: Chile está transitando un cambio de escala en coordinación social e integración cultural; el marco institucional actual no está preparado para este cambio, y ese desajuste ya es un problema presente.

Del malestar cultural a la acción

  • ¿Puede este cambio generar un nuevo malestar cultural similar al de mediados de los 90? No parece: el malestar es distinto.
  • El nuevo perfil de subjetividades no se caracteriza por impotencia o miedo ante el pasado, sino por una orientación a la acción ante problemas nuevos; las personas y grupos resolverán sus problemas con estrategias individuales o grupales, a veces por fuera o por delante del marco institucional.
  • Es común escuchar la afirmación "eso no es legal" para describir nuevos fenómenos, lo que indica una mayor flexibilización de estándares y un reacomodo de las reglas.
  • Aunque no necesariamente crea problemas inminentes de gobernabilidad, aumenta la complejidad de la coordinación y la integración.

¿Cuál es el desafío?

  • La respuesta corta: no mirar hacia otro lado; el problema ya está aquí y no hay soluciones fáciles que sigan funcionando con marcos anteriores.
  • Remendar instituciones o relatos sociales de una escala previa no bastará para reducir la complejidad y diversidad de una sociedad de mayor escala.
  • Intentar volver a formas de cohesión comunitaria o autoorganización desde abajo es insuficiente; el problema es del entramado institucional y de los relatos colectivos, con espacios propios para su procesamiento (política y trabajo de las élites).
  • Estos entramados están agotados en parte por su propio éxito y su rigidez para cambiar; es oportuno repensar las formas de coordinación, de integración y de encofrar los procesos institucionales; esto es, un desafío principalmente intelectual.
  • Fuente: MSJ, Octubre 2007.

Cierre: pensamiento sobre la época y la acción política

  • En síntesis, el texto propone entender la actual fase como una transformación de escala con cambios en contenidos y formas, impulsada por institucionales, globalización e individuación.
  • La respuesta a estos cambios pasa por repensar la coordinación entre sociedad e instituciones, así como por diseñar políticas que puedan gestionar lo no lineal, participativo y adaptativo.
  • Se señala que el camino no es volver a modelos centralizados ni a narrativas únicas; se requiere reconocimiento de pluralidad de sentidos, derechos y dignidades, y una gobernabilidad que incorpore la diversidad de trayectorias biográficas.

Notas y referencias de contexto

  • El análisis se sitúa en el marco de una conferencia seminario sobre Transformaciones de la Sociedad Chilena (CED, CIEPLAN, Chile 21, Expansiva y Proyectamérica, Palacio de La Moneda, agosto 2007).
  • Contexto histórico citado: transición de los años 90, destape cultural, y los cambios de la década siguiente (2000s) en educación, familia, difusión mediática y políticas públicas.
  • El autor agradece comentarios de Carolina Alessandri para la elaboración de estas notas.

extCambiodeescala<br/>extsimpleincrementodelomismoext{Cambio de escala} <br />\neq ext{simple incremento de lo mismo}
ext{Metáfora de transporte}
ightarrow ext{Más autos que caminos}

  • Estas fórmulas expresan la idea de que el cambio no es cuantitativo simple, sino cualitativo y estructural.