EL EMPLEO
El empleo
El trabajo es una actividad importante para toda sociedad pues proporciona los medios necesarios para subsistir y desarrollar todas las posibilidades humanas. Sin embargo, trabajo y empleo no son necesariamente lo mismo.
Diferencia entre trabajo y empleo
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el trabajo es el conjunto de actividades humanas, pagadas o no pagadas, que producen bienes o servicios o que satisfacen las necesidades de una comunidad. El empleo, en tanto, es el trabajo efectuado a cambio de pago, ya sea por medio de salarios, sueldos, comisiones, propinas o pagos en especies. De este modo, la labor de un obrero contratado por una empresa para construir una casa a cambio de un salario constituye un ejemplo de un empleo o trabajo remunerado. Por el contrario, el trabajo de un ama de casa o los servicios sociales voluntarios son ejemplos de trabajo no remunerado.
El mercado laboral
Es el mercado en el que se ofrece y demanda trabajo, es decir, donde las personas ofrecen su fuerza laboral y sus capacidades intelectuales para las empresas que demandan o requieren de ese factor productivo para realizar la producción. La oferta de trabajo se incrementa junto con el crecimiento de la población o los cambios en la composición por edades; a mayor cantidad de adultos existen más personas capacitadas para trabajar. La demanda de trabajo, por su parte, aumenta de acuerdo con el crecimiento económico general.
En la determinación de los salarios o las remuneraciones que equivalen al precio del trabajo, intervienen dos aspectos: por una parte, las fuerzas del mercado reguladas por la ley de oferta y demanda; por otra, la legislación y el Estado, que fija un salario mínimo para asegurar que no se dejen de satisfacer las necesidades esenciales de los trabajadores.
La legislación laboral
Las relaciones laborales entre empleadores (empresas) y empleados (trabajadores) deben estar regidas por normas o leyes que regulen esos vínculos y protejan los derechos de estos últimos. En todos los países del mundo existen leyes laborales, aunque en muchos de ellos se producen situaciones por las cuales no llegan a hacerse efectivas.
Por lo general, los intereses de empresas y trabajadores son diferentes. Las empresas prefieren pagar salarios más bajos, o bien, tener la posibilidad de despedir a los trabajadores cuando lo requieran. Para los trabajadores, en cambio, es mejor emplearse por el mayor tiempo posible y obtener el mejor sueldo o ingreso por la actividad que desempeñan.
Empleados y empleadores pactan el tipo de trabajo para realizar, las condiciones en que se efectúa y los pagos por los servicios prestados, mediante un instrumento legal llamado contrato de trabajo. Este documento establece los derechos y las obligaciones de ambas partes, como por ejemplo, la cantidad de horas de trabajo, el pago y las condiciones ambientales en que se llevará a cabo, entre otros aspectos.
Imagen 2: Problemas socio laborales
Los problemas relacionados con el trabajo tienen que ver con la dinámica de la economía de los países. Cuando la economía crece aumentan las actividades productivas y los ingresos por lo que la cantidad de personas empleadas se eleva. Por el contrario, si las actividades disminuyen, entonces la cantidad de empleados decrece. Por otra parte, se generan dificultades en cuanto a las condiciones y prácticas relacionadas con el trabajo. En general, las leyes intentan proteger los derechos de los trabajadores y son similares en la mayoría de los países. En el contexto actual los principales problemas que se producen en torno a la actividad de los trabajadores tienen que ver con el trato en las relaciones de trabajo: explotación laboral, trabajo infantil, desigualdades salariales, entre otros. También se producen conflictos laborales en la medida que las leyes dejan ciertos vacíos o aspectos que no se regulan de manera suficiente.
Pie de foto: La pobreza y la marginación social son las principales causas que llevan a la explotación laboral de muchos niños.
El desempleo
El desempleo corresponde al número de personas que no ejercen un trabajo remunerado durante una cantidad de tiempo. Las causas del desempleo son múltiples y entre ellas se incluyen la situación económica general, las características de la población y las leyes laborales. En la actualidad, y debido a la expansión tecnológica, el trabajo se ha vuelto más especializado y cada vez menos material, de manera que el dominio del conocimiento y la información tienen mayor importancia en los desempeños laborales. Por otra parte, es cada vez más frecuente la tercerización (outsourcing en inglés), que consiste en que las empresas contratan a otras para que realicen determinadas obras o contraten su personal, de manera que los trabajadores son subempleados, pues no trabajan para la empresa principal, sino para la contratista.
El trabajo infantil
En todos los países existen normas que limitan o prohíben el trabajo de los menores de edad, pues afecta los derechos de los niños y niñas a la educación, y al desarrollo físico y mental en buenas condiciones. Sin embargo, el trabajo infantil es una realidad en extensas regiones del mundo: según la Organización Internacional del Trabajo, OIT, unos 246 millones de niños son víctimas del trabajo infantil en el mundo, y entre ellos, un alto porcentaje se emplean en las peores formas de esa explotación (trabajos peligrosos, tráfico de niños, trabajos forzosos y prostitución).