TEJIDO CONJUNTIVO

Funciones del tejido conjuntivo

Las funciones principales del tejido conjuntivo son proporcionar soporte estructural, servir de medio para el intercambio de nutrientes y productos de desecho, así como de
moléculas de señalización, ayudar en la defensa, protección y reparación del organismo y actuar como una plataforma para el almacenamiento de grasa. Los tejidos conjuntivos
también ayudan a proteger el organismo, formando una barrera física frente a la invasión y diseminación de microorganismos. La reparación la realizan, sobre todo, los fibroblastos
que fabrican tejido conjuntivo fibroso y las células del hueso que reparan los huesos rotos o fracturados.

Matriz extracelular

La matriz extracelular (MEC), un material inerte, se compone de la sustancia fundamental y de fibras, diseñadas para resistir fuerzas de compresión y estiramiento. Los componentes
de la MEC son la sustancia fundamental y las fibras, como se describe en el capítulo 4 y se remite al lector a ese capítulo para revisar sus características.

Componentes celulares

Las células de los tejidos conjuntivos se agrupan en dos categorías: células fijas y células transitorias (v. fig. 6.1). Las células fijas permanecen estacionarias dentro del tejido
conjuntivo, donde se formaron y donde desempeñan sus funciones. Las células transitorias (células libres o errantes) se originan fundamentalmente en la médula ósea y circulan en el
torrente sanguíneo, del que salen para entrar en los espacios del tejido conjuntivo y realizar sus funciones específicas.