También hay que considerar que el primer grado, siempre requiere mayor dedicación por parte del docente, hay que poner planas, tomar la mano de los niños para aprender a hacer los trazos, y si la maestra es inteligente pondrá a los niños de sexto grado a dar clases al resto de sus compañeros. Pensemos que esos niños-maestros son los que pierden las pruebas generales que pasa el MINEDUC para verificar la calidad de los aprendizajes. Entonces sabremos cual es la calidad de la educación para los niños de grados anteriores en el interior del país. A esto debe sumarse la motivación que reciben los maestros y maestras. Hay que recordar que a este grupo de docentes pertenecen las contrataciones del renglón 021, que recibe su primer pago hasta el mes de marzo y abril de cada año y que durante muchos años, no recibió salario el mes de noviembre y diciembre, porque su contrato finalizaba el 30 de noviembre e iniciaba el primero de febrero. A pesar de eso, los maestros y maestras reciben suficiente presión de los supervisores educativos para incrementar los índices de promoción y reducir los de repitencia, lo cual resuelven de manera artificial.
Existe otra razón oculta en los indicadores de promoción y repitencia. La garantía de un contrato para una escuela unitaria es la inscripción de por lo menos 20 estudiantes. Muchos maestros se ven en la necesidad de inventar nombres para cumplir los requisitos y mantienen las inscripciones abiertas hasta el mes de marzo de cada año. Esto deja muy pocos meses para las clases efectivas. Considerando que también es necesario utilizar jornadas completas para la inscripción de los niños y niñas. Mientras hay inscripciones, no hay clases, porque el maestro es a la vez director, secretario y contador del establecimiento. Adicional a los inconvenientes de tiempo tratados en este espacio, se debe considerar que los padres de familia quieren hablar con los maestros, situación que resta el tiempo efectivo de clases. Un aspecto final, la ubicación de las escuelas unitarias es lejana, no hay garantía de que los maestros lleguen puntuales. Y si hay tormentas y huracanes, y la escuela queda en pie, es utilizada como albergue. Se ha contabilizado un promedio de 100 días efectivos de clases en el área rural del país, lo que aterriza en una baja calidad educativa, certificada como promoción de la escuela primaria pero evaluada como analfabetismo funcional. En el problema de la calidad educativa también merece mención la vulnerabilidad de la infraestructura escolar. Los desastres naturales que se hicieron presentes en el periodo 2010-2019 en todo el territorio guatemalteco, dan cuenta que los centros educativos están muy propensos a colapsar. Sin agua, sin energía eléctrica, sin techos, sin escritorios. Lo mismo con la depresión tropical Julia en el año 2022. La vulnerabilidad física de la infraestructura escolar se debe principalmente a la falta de mantenimiento de los centros y a una inversión incompleta. A pesar que el gasto en educación se ubicó en 2021 en el 2.5% del PIB, la inversión en infraestructura escolar fue de solo 0.12% del PIB. Academia.edu (julio - agosto, año 2022) página 13 Para explicar la baja calidad del sistema educativo también se puede decir que, en general, los contenidos de estudio no guardan relación con las características locales y con las necesidades educativas de los distintos grupos, en particular en las áreas rurales. La poca pertinencia de los contenidos educativos y las limitaciones socio-económicos de la población como desnutrición, migración y bajos ingresos, inciden en la deserción, el ausentismo y la repitencia. Estando en Quiché el autor de este documento, en una aplicación piloto del texto “Cálculo inicial” se observó la siguiente anécdota. El ejercicio citaba en sus instrucciones: Cuente los cubiertos que hay en el dibujo, luego responda cuántas cucharas hay, cuántos tenedores… Un niño levanta la mano y pregunta: ¿Qué son cubiertos? Lo anterior señala las diferencias en el lenguaje del mismo español sin considerar que existen en el país 21 idiomas reconocidos. En el nivel diversificado el panorama es aún más desalentador. En este nivel se ofrecen 142 carreras, con especialización en las áreas de perito, bachillerato, magisterio y secretariado. Aunque a partir del año 2005 en casi todas las carreras se pretende responder a ciertos avances tecnológicos en computación, finanzas y mercadotecnia, los contenidos de estos agregados no se encuentran estandarizados. En el año 2010 el 40% de los estudiantes de diversificado fueron inscritos en la ciudad capital. No obstante, a nivel nacional únicamente fueron atendidos 32 de cada 100 adolescentes y jóvenes que debieran estudiar una carrera por primera vez lo que representa el 19% de la demanda (si se incluye a los no atendidos en años anteriores). De estos 32 que lograron ingresar al sistema en el 2010, veintidós fueron absorbidos por el sector privado, tres en el sector cooperativo y siete en el sector público. El costo de esta debilidad estructural es muy alto para las familias. Algunos colegios han implementado la modalidad del alquiler de los textos, así los padres de familia, cancelan trescientos quetzales por un libro que nunca será de sus hijos e hijas. Todos los establecimientos privados ofrecen computación e inglés, pero el 90% de los egresados del nivel diversificado no saben lo mínimo del manejo de una computadora y no hablan inglés. Cabe mencionar que la importancia del nivel medio es muy grande, ya que el ciclo básico y el diversificado son los puentes que forman la conducta social. El enfoque cooperativo del aprendizaje en estos grados es sumamente importante por que posibilita la convivencia social, reduce la criminalidad y motiva la creatividad del ser humano. Algo que históricamente tiene la responsabilidad de elevar el nivel de vida de la sociedad en su conjunto. Sin embargo, al enfocar el análisis en las interioridades de los centros educativos, se ha establecido que de manera antipedagógica, en algunos establecimientos de diversificado se le pone más atención a cosas que no aportan conocimiento científico a nuestra sociedad, como por ejemplo, si los zapatos de los alumnos y alumnas están lustrados, o sus calcetas están subidas (o si son blancas), las mangas de su camisa, o el ruedo de sus faldas. Academia.edu (julio - agosto, año 2022) página 14 Si tienen aretes grandes (prohibido), estilos de pelo no permitidos (se deshacen trenzas), si usan collares (grave pecado), si se pintan los labios (como si fuera de los centros de estudio, las alumnas no vieran que eso es lo normal en la sociedad o como si sus maestras no se pintaran). En otras palabras, a quienes educan, no les interesa respetar y fomentar el respeto, sino únicamente mostrar que tienen poder sobre los y las estudiantes, incluso en lugar de enseñar algo de provecho, (como fomentar la investigación científica), podrían hasta prohibir que se pinten el pelo, o las uñas (y eso sí sería el colmo). Este punto es muy delicado, porque como se señaló, en este nivel educativo se debe preparar a los educandos para la vida, las cosas que están prohibidas en la escuela también deben estar prohibidas en la calle. Para eso es la educación. Si en la escuela se enseña a no robar, en la calle se cumple la enseñanza. Pero si se enseña que lo que está prohibido en la escuela, en la calle sí se puede hacer, entonces el mensaje es contradictorio. Subjetivamente se está enseñando que todo lo que se prohíbe en la escuela, en la vida real sí está permitido. En ese aspecto también es necesario aceptar que la vestimenta estudiantil depende de las opciones económicas. Por eso da lástima que no se les deje entrar a clases cuando tienen calcetas o calcetines de otro color, como si el cerebro de los educandos no fuera capaz de aprender, al usar en los pies, atuendos con colores diferentes al blanco. Cabe señalar que existe una prohibición oficial de solicitar uniforme, pero como se permite hacerlo de forma voluntaria algunos establecimientos convierten el voluntariado en obligatorio y en motivo de castigo, y hacer firmar a los padres de familia un compromiso voluntario. Otro aspecto que merece atención es que en algunos establecimientos públicos están optando por vigilar a los y las estudiantes fuera del plantel educativo. Esto parece obviar que la autoridad del personal docente y administrativo no puede llegar más allá de la puerta del plantel. Allí está el reto de la educación. Si el estudiante y la estudiante pueden mantener un comportamiento decoroso un metro más allá del centro educativo, significa que la educación que imparten dentro de éste, es meritoria y está bien fundamentada. Si un metro más allá del centro educativo, el estudiante o la estudiante son capaces de desnudarse en público, insultarse, golpearse, prostituirse o enrolarse en maras, eso significa el claro fracaso del sistema educativo. Mientras muchos docentes y autoridades administrativas de los centros de diversificado invierten esfuerzos en los aspectos arriba señalados, es fácil observar que sus sistemas académicos no propician el desarrollo de la inteligencia social. La orientación que están proporcionando, no prepara a los estudiantes para el futuro (universidad y sociedad). Las prohibiciones hacia los y las estudiantes no educan, solamente son puras limitaciones administrativas que en la mayoría de los casos carecen de fundamento pedagógico. Estos elementos no sólo provocan fallas en la creación de la inteligencia social, sino también en la formación de la conducta social. Mientras tanto, los aspectos académicos están siendo seriamente señalados debido a las políticas de calidad antes señaladas. Academia.edu (julio - agosto, año 2022) página 15 Al respecto se sabe que los egresados de este nivel educativo no tienen las capacidades mínimas para ingresar a la universidad. Según los resultados de las pruebas de desempeño en lenguaje y matemática del año 2019, dominan la teoría del lenguaje el 37.03% de los egresados. Por otro lado, únicamente el 18.81% de los evaluados a nivel nacional aprobó la prueba de matemática; asimismo solo el 25.55% de los evaluados mostró poseer los conocimientos mínimos para el grado que cursa. Este dato señala una tendencia hacia la mediocridad, debido a que mientras en 2006 el 45% no llegó a los estándares mínimos en años subsiguientes la cifra se hace cada vez mayor (51.8% en 2007; 66.5% en 2008; 74.45% en 2019). El impacto del Covid-19 y la educación virtual, mostraron que aún con el auxilio del internet en la realización de las pruebas, el nivel de logro en lectura fue de 32.05% y en matemática 17.88%. Por otro lado, la evaluación de docentes del año 2021 mostró respuestas correctas del 32.5% (con resultados mayores a 60 puntos). A nivel departamental, en el 2019 la ciudad capital y el Departamento de Guatemala tuvieron un logro de 18% y Chimaltenango 19.8%. Los otros departamentos tienen resultados de estudiantes aprobados mucho menores. Los departamentos con los resultados más bajos fueron Baja Verapaz (5.28%), Izabal (4.54%) y Jutiapa (4.14%). En el caso de la prueba de lenguaje, la media de todos los departamentos se ubicó en un 17.89% de estudiantes que demostró comprender el significado de una oración. La tendencia sigue siendo negativa, mientras en 2006 no llegaron al mínimo el 41% de los evaluados, en 2019 se ubicaron debajo del nivel satisfactorio el 82.11% de los educandos. Ese bajo desempeño estudiantil se encuentra muy generalizado. Según una publicación de ConCriterio (28 de abril 2021), el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés), permitió en 2018, por primera vez, comparar el rendimiento de una muestra de estudiantes guatemaltecos con alumnos de países desarrollados. El resultado fue que menos del 1% de los jóvenes alcanzó el nivel promedio en matemáticas y lectura de los países de la OCDE. Los resultados exactos fueron 0.7% alcanzaron el nivel de la OCDE en lectura y 0.1% alcanzaron el nivel en matemáticas. Es decir que los colegios élites no lograron posicionar a sus estudiantes a nivel promedio de la talla mundial. Se evaluaron 91 escuelas y 113 colegios privados. Estos resultados son preocupantes, porque indican que las jóvenes y los jóvenes guatemaltecos no están desarrollando las destrezas que necesitan para tener una mejor calidad de vida. Pese a las intervenciones que se han aplicado, como el incremento en los años de estudio y la supresión de unas carreras, al año 2021 los resultados eran los mismos. Al año 2021 los estudiantes graduandos continúan mostrando incapacidad para abordar efectivamente una educación superior. En el mismo informe, se encontró que los estudiantes indígenas se desempeñan significativamente peor que los no indígenas tanto en las pruebas estandarizadas de lenguaje como en las de matemática. Academia.edu (julio - agosto, año 2022) página 16 La conclusión de estas debilidades es que no se han establecido estándares en la educación media. Y posiblemente el mayor error haya sido la implementación de las pruebas remediales, en donde luego de cada evaluación bimestral, si el estudiante no aprobó una materia, tiene derecho a un examen o trabajo adicional para que logre llegar al punteo mínimo (Acuerdo No. 2692-2007; No. 436-2008 y 1171-2010). Se tiene conocimiento de que algunos docentes para evitar calificar tantos exámenes optan por pedir a los estudiantes trabajos que resultan hasta ridículos en contenido académico. Por ejemplo, se ha solicitado a los estudiantes una carátula dibujada en el cuaderno para identificar el inicio del bimestre, con valor de 25 puntos. Otro elemento a considerar en la calidad de la educación media es el abandono del gobierno. En el cuadro que se presenta a continuación puede observarse que el presupuesto dedicado al diversificado no sobrepasa los 382 quetzales anuales por estudiante. Esta desigualdad no se ha resuelto a pesar que el presupuesto institucional se ha incrementado permanentemente.
En otros países de América, la inversión gubernamental en los alumnos de diversificado es muy superior: 46,531 dólares anuales por alumno en Costa Rica; 40,607 dólares anuales por alumno en Chile; 27,848 en México; 24,395 en Colombia; 24,264 en República Dominicana. La limitación presupuestaria del diversificado para Guatemala, no tiene una explicación práctica, por tanto que el presupuesto ejecutado por el MINEDUC es muy superior a los 534 millones de quetzales que le fueron asignados en el año 2021. El gasto en educación, comparado con otros destinos del gasto de gobierno muestra la preferencia que la sociedad le está otorgando a la educación, sin recibir los resultados esperados en materia de la calidad educativa
Un último aspecto que se debe señalar es que en la búsqueda de incrementar la cobertura se ha permitido una brecha muy pronunciada entre las edades de los educandos. Ahora conviven en una misma aula niños y niñas de 12 y 13 años con jóvenes y señoritas de 17 y 18 años e inclusive de más edad, con intereses muy variados. Algunas estudiantes con responsabilidades familiares porque ya están casadas. Las estadísticas de salud señalan que el nivel de embarazos en los establecimientos de nivel medio, por lo menos en el año 2010 se vio incrementado a 21,378, sobre todo en las adolescentes entre los 14 y 16 años de edad. Estas niñas-mamás aún embarazadas asisten a clases hasta poco antes del parto. Y en algunos establecimientos han sufrido discriminación por parte de las catedráticas más que por los catedráticos. La educación ambiental, es un tema pendiente. Según el Acuerdo Gubernativo 791 – 2003 (Política Nacional de Educación Ambiental), es imperante dar dirección y supervisión a los procesos educativos vinculados al ambiente. Sin embargo, el proceso no ha sido validado ni puesto en práctica, sobre todo en materia de transformación curricular. Asimismo, los docentes no han sido dotados de los documentos de apoyo que permitan estandarizar una línea de conciencia ciudadana respecto al cuidado del ambiente, en correspondencia con dicha política.