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- DEFINICIÓN DE OCIO, RECREO Y TURISMO
Durante los S.XVIII y principios del XIX algunos individuos, pertenecientes a los grupos sociales más acomodados y especialmente británicos, realizaban desplazamientos con fines de carácter cultural, conocidos con el nombre de “Grand Tour”. Era una especie de gran itinerario formativo por distintos lugares del continente europeo para conocer las obras maestras del arte clásico y renacentista. Las dos visitas obligadas eran Italia y Francia. Las visitas a nuestro país se popularizaron bastante en la época del romanticismo, destacando Andalucía y los enclaves más pintorescos de la época musulmana.
OCIO: hace referencia al tiempo sobrante después del trabajo y de las necesidades personales y familiares.
RECREO: se usa para referirse al conjunto de actividades llevadas a cabo durante el tiempo de ocio y pueden ser tan variadas como ver la televisión, leer un libro, hacer deporte o realizar un viaje.
TURISMO: se emplea en referencia a una serie de actividades realizadas fuera del lugar normal de residencia y trabajo, así como al propio desplazamiento y las instalaciones creadas para atender las necesidades básicas de alojamiento y manutención de las personas.
El turismo implica desplazamientos temporales, nunca definitivos, y la existencia de unas áreas emisoras y otras receptoras enlazadas entre sí mediante variados sistemas de transporte.
Para la Organización Mundial del Turismo (OMT), el viaje turístico supone una estancia de al menos 24 horas fuera del domicilio habitual. Si el movimiento entraña un periodo temporal inferior a las 24 horas se habla de excursión.
El turismo comienza a interesar en el periodo de entreguerras, es decir, entre 1919 y 1938.
La OMT establece seis grandes regiones turísticas a nivel mundial para permitir conocer el alcance real de los flujos internacionales: Europa, Américas, África, Oriente Medio, Asia Meridional y Asia Oriental y Pacífico.
A las regiones turísticas que existen dentro de un país algunos autores prefieren denominarlas “zonas geoturísticas”.
- ELEMENTOS BÁSICOS DEL SISTEMA TURÍSTICO
Son cuatro los elementos básicos:
DEMANDA: formada por los consumidores o posibles consumidores de bienes y servicios turísticos.
OFERTA: compuesta por el conjunto de productos, servicios y organismos que intervienen activamente en la experiencia turística.
ESPACIO GEOGRÁFICO: lugar de encuentro entre la oferta y la demanda y entre la población residente y los turistas.
LOS OPERADORES TURÍSTICOS: son las empresas y organismos que facilitan el desarrollo de la actividad turística, como las agencias de viaje y las compañías de transporte.
Atendiendo a la dirección de los flujos o corrientes turísticas, y combinando tanto el origen de los turistas como el destino elegido, se puede hablar de:
Turismo Doméstico: los residentes visitan su propio país.
Turismo Receptivo: los no residentes que proceden de un determinado país.
Turismo Emisor: los residentes del propio país se desplazan hacia otros países. Estas tres formas de turismo se pueden combinar en:
Turismo Interior: doméstico + receptivo
Turismo Nacional: doméstico + emisor
Turismo Internacional: emisor + receptivo
Una cuestión fundamental de la demanda es la percepción que los turistas tienen de un determinado destino.
La imagen de un destino es un conjunto de percepciones e impresiones creadas en torno a ese lugar a partir de unos atributos de tipo simbólico. La imagen del destino turístico es utilizada para la oferta como valor diferencial en el amplio y competitivo mercado de los destinos turísticos.
La oferta turística se define como el conjunto de productos y servicios puestos a disposición del usuario turístico en un determinado destino.
El espacio geográfico se puede definir como el lugar concreto donde se asienta la oferta turística y hacia el que se dirige la demanda. Es decir, el lugar donde realmente se produce la actividad turística.
Existen varios niveles de planificación turística: local, regional y nacional.
A nivel local: la acción se centra sobre todo en la regulación de los usos del suelo, la dotación de determinados servicios y la promoción de la zona.
A nivel regional: la planificación pretende alcanzar la máxima coordinación entre los distintos organismos locales, fundamentalmente en lo referente al transporte, promoción e inversiones públicas (salvo aquellas ciudades excepcionalmente turísticas como París, Londres, Venecia o
Benidorm).
A nivel nacional: la planificación busca la coordinación de los diferentes entes regionales para el establecimiento de una determinada normativa turística, la cooperación con los organismos supranacionales y la promoción internacional.
Por último, los operadores son los intermediarios entre el consumidor y el producto, es decir, entre el turista y los servicios y destinos elegidos. Las funciones principales de los operadores son las de distribución y comercialización, llevadas a cabo tanto por las agencias de viaje como por los turoperadores y las denominadas centrales de reservas.
- CLASIFICACIÓN DE LOS RECURSOS TURÍSTICOS
Recurso Turístico: la Organización Mundial del Turismo lo define como el conjunto de bienes y servicios que hacen posible la actividad turística y la satisfacción de las necesidades de la demanda. De un modo más general se puede entender al recurso como todo elemento que provoca o incentiva el desplazamiento turístico.
Clawson y Knestch (1966) crearon un método que incluía tres categorías diferentes de recursos:
Recursos orientados hacia el usuario: son los que se localizan próximos a los núcleos habituales de residencia, como parques urbanos y áreas recreativas, y que en sentido estricto, no podrían considerarse como recurso turístico.
Recursos recreativos de tipo intermedio: son de mayor tamaño que los anteriores y exigen un desplazamiento fuera de los núcleos de residencia. Además requieren una menor intervención humana en su creación y desarrollo, como en el caso de algunos espacios naturales.
Recursos de alto valor ecológico o paisajístico: son la categoría más elevada en relación con el esparcimiento y el ocio y su localización es totalmente independiente de las ciudades. Sus altos valores ecológicos exigen que su uso sea controlado, como en el caso de los Parques Nacionales. La Organización Mundial de Turismo establece un concepto diferente al del término “recurso turístico” que es el de “patrimonio turístico”.
El patrimonio turístico es el conjunto potencial de los bienes materiales o inmateriales que pueden utilizarse para satisfacer las necesidades turísticas mediante un proceso de transformación. Dicha transformación convierte al patrimonio turístico directamente en recurso turístico.
Burkart y Medlik (1986) clasificaron los recursos turísticos como:
Resource-based (recursos propios), capaces de provocar un desplazamiento turístico con independencia de su localización.
Resource user-based (recursos orientados al usuario): en los que la ubicación es más importante incluso que el recurso en sí mismo.
La Organización de Estados Americanos (OEA) llevó a cabo hace unos años una clasificación muy útil que ha servido de referencia para posteriores trabajos de investigación en la materia. Establece cinco grandes categorías:
Espacios Naturales: agrupan todas las áreas que tienen un valor paisajístico, más allá de los equipamientos e instalaciones existentes. Ejemplos: áreas de alta montaña, lugares de observación de fauna salvaje, glaciares…
Museos y manifestaciones culturales históricas: engloban todo el amplio abanico de recursos culturales que tienen un valor artístico, histórico o monumental. Ejemplos: museos de arte, lugares arqueológicos, obras de ingeniería…
Folklore: comprende todas las manifestaciones relacionadas con el acervo cultural, las costumbres y las tradiciones de la población. Ejemplos: creencias religiosas, música y danzas, arquitectura popular…
Realizaciones técnicas, científicas y artísticas contemporáneas: abarcan aquellos recursos que son singulares o excepcionales. Ejemplos: centros científicos y técnicos, explotaciones mineras, edificaciones industriales,…
Acontecimientos programados: incluyen todos los eventos organizados que pueden tener capacidad de atracción para el turista. Ejemplos: convenciones y congresos, Juegos Olímpicos, jornadas gastronómicas,…
El espacio geográfico es la fuente de los recursos turísticos y, por tanto, la base del turismo.
- EL TURISMO DESDE LA PERSPECTIVA GEOGRÁFICA
La actividad turística es un fenómeno esencialmente geográfico por el desplazamiento de personas sobre el territorio que conlleva, además de los impactos que genera sobre el medio físico, la alteración de los sistemas de asentamientos, los efectos dinamizadores de carácter económico y los inducidos sobre la industrialización y los servicios.
- BREVE EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL TURISMO
El turismo es una manifestación propia de las sociedades desarrolladas que surge, como se conoce en la actualidad, con la Revolución Industrial del S.XIX.
A partir de mediados del S.XX se registra el mayor incremento y se alcanzan los niveles más altos del llamado turismo de masas.
Los primeros desplazamientos relacionados con el turismo son las peregrinaciones a lugares sagrados. Es el caso hacia los oráculos de Delfos y Dódona, en la Grecia Antigua, en donde se levantaron amplios complejos arquitectónicos que servían de acogida a los visitantes y en los que celebrar los ritos en el recinto sagrado o “témenos”. Delfos se convirtió en el centro religioso por excelencia del mundo helénico.
También fueron importantes, como precursores turísticos, los Juegos Olímpicos en honor a Zeus, instituidos en el S.VIII a. C. Tenían lugar cada cuatro años en Olimpia y hasta allí se dirigían numerosos griegos desde todas las ciudades estado. A esto había que añadir otra celebración panhelénica, ya que en Delfos tenían lugar, también cada cuatro años, pero alternando con las Olimpiadas, los Juegos Píticos en honor a Apolo.
Algunos santuarios acogieron visitantes por razones médicas, como Epidauro, gracias a su templo consagrado a Asclepio, dios de la medicina. Comprendía varios edificios públicos donde se practicaba la curación por interpretación de los sueños.
En Roma existió un mayor reconocimiento social del ocio que en Grecia. La existencia de una lengua de uso común, y una red amplia de calzadas, que permitían los viajes entre los distintos puntos del Imperio, fueron factores de impulso para una actividad turística centrada en los santuarios, oráculos y zonas termales. El termalismo estaba presente en toda la Península Itálica y también por el resto de las provincias romanas. (Bath en Britania y Orense en Gallaecia). Las termas romanas más antiguas que se han conservado son las Stabiano, en Pompeya, del S.II a.C. También proliferan lo que en términos actuales se podría definir como turismo residencial, debido a la costumbre entre la aristocracia de construirse las “villae” a las afueras de las principales ciudades. Eran lugares de descanso y veraneo sobre amplias extensiones de terreno. En territorio español: Villa Aurea (Villoria, Salamanca), Torre Llauder (Mataró, Barcelona) y el Ruedo (Almedinilla, Córdoba).
Todas estas formas de turismo decayeron en la Edad Media o desaparecieron por completo. Se mantuvieron las peregrinaciones hacia los lugares santos, debido a la fuerte espiritualidad medieval. Tanto en el ámbito cristiano como musulmán hubo desplazamientos temporales de personas hacia ciudades como Santiago de Compostela, Roma, Jerusalén o La Meca. La peregrinación jacobea, o
Camino de Santiago, arrancó con fuerza a partir del S.XIX(especialmente franceses), consolidando la idea del “homo viator”, viajero aventurero hacia los confines de la tierra conocida en búsqueda de la salvación eterna.
El Camino, que está lleno de templos cristianos en donde antes hubo sitios sagrados celtas, fue una vía muy transitada y generó una gran diversidad de actividades e intercambios comerciales. A nivel artístico, el Camino sirvió de entrada al románico y, posteriormente, al gótico. El primero de los dos estilos, profusamente extendido por el norte de España mediante la construcción de las denominadas iglesias de peregrinación, alcanzó la culminación en la catedral compostelana. El segundo dejó como legado las importantes catedrales de Burgos y León.
La fama que pronto adquirió el camino fue el origen de la Guía del Peregrino, contenida en el Códice Calixtino como libro V y considerada la primera guía turística del occidente medieval. Data del S.XII.
El peregrinaje a la Meca se practicaba antes de que Mahoma predicara el Islam, ya que para los antiguos árabes politeístas era también un lugar sagrado por la presencia de la “Kaaba”, construcción en forma de cubo mantenido posteriormente por los musulmanes como lugar de referencia simbólico. Durante la Edad Media se convirtió en la ciudad santa más importante del Islam y lugar de encuentro y transmisión de ideas.
En el S.XIII se fundan las primeras Universidades en Europay con ellas se inicia un nuevo tipo de viaje relacionado con el estudio. Entre 1200 y 1400 fueron fundadas en Europa un total de 52 universidades: el primer Estudio General en ostentar el título de Universidad fue el de Salamanca, en 1254. A partir del S.XVI se extienden los viajes culturales debido a las nuevas ideas renacentistas. Los principales destinos son las grandes ciudades europeas, sedes de la cultura y el conocimiento, y especialmente las ciudades italianas por el importante legado de la cultura clásica. A partir del S.XVIII comienzan los viajes formativos conocidos como “Grand Tour”. Su momento de mayor auge estuvo comprendido entre 1760 y 1790.
En este periodo se fue popularizando la idea de conocer otros sitios diferentes al del lugar de residencia. Cada vez cobraban más fuerza los espacios naturales de altos valores paisajísticos y de gran belleza estética. Se realiza la primera ascensión al Mont Blanc en el año 1786. Al mismo tiempo las localidades balnearias, se convierten en los S.XVIII y XIX, en centros de recreo muy frecuentados entre la alta sociedad (“tomas las aguas”). La Toja en España.
El interés por los parajes de gran valor paisajísticos, por parte de científicos, montañeros y excursionistas, se refuerza durante el S.XIX y algunos de esos lugares se protegen como Parques Nacionales. El primer Parque Nacional del mundo se creó en Yellowstone (Estados Unidos) en 1872. España fue uno de los primeros países europeos en aplicar una protección de estas características, después de Suecia, Rusia y Suiza, ya que en 1916 se aprobó la “Ley General de Parques Nacionales” y dos años más tarde (1918) se declaró como tales el de la Montaña de Covadonga en los Picos de Europa y el del Valle de Ordesa en los Pirineos.
El litoral fue otro importante atractivo para el turismo, sobre todo en algunos enclaves de la costa mediterránea francesa en torno a Niza y Cannes, refugio de la nobleza europea en invierno por su clima más templado. Se extendió por el norte de Italia, en donde surgieron centros turísticos en Portofino, Rapallo y Venecia.
A partir de 1950, el fenómeno turístico se generaliza en los países desarrollados gracias al periodo de expansión y de recuperación post-bélica (aumento de las rentas y reducciones de las jornadas de trabajo).
Los dos grandes focos emisores fueron, al igual que hoy en día, América del Norte y Europa. En la época actual, la primacía europea ha perdido peso de manera progresiva a favor de otras áreas turísticas emergentes, como Asia meridional y oriental y el Pacífico. China ha experimentado un incremento espectacular como destino internacional, solo superado por Francia y Estados Unidos y por delante de España e Italia.
- UN FENÓMENO ACTUAL DE ESCALA MUNDIAL
Tipo de flujos turísticos:
Heliotrópicos: dirigidos hacia las zonas de sol y playa.
De oro blanco: para la práctica de esquí en las montañas.
Culturales: hacia las principales ciudades.
Europa sigue siendo en la actualidad la mayor emisora de turistas del mundo, con algo más del 50% del total. Los diez primeros países por gasto en turismo internacional se localizan en Europa, América del Norte y Asia-Pacífico, ocupando las tres primeras posiciones Alemania, Estados Unidos y China. “La contribución del turismo al PIB se sitúa en torno al 5% a nivel mundial”.
Áreas Receptoras:
África: ha tenido siempre una participación reducida, influyendo en gran medida las fluctuaciones motivadas por los conflictos bélicos en el continente o epidemias. Algunos destinos insulares son los que más han crecido, tanto en el Atlántico (Cabo Verde), como en el Índico (Madagascar, Mauricio, Reunión y Seychelles).
Oriente Medio: es una región con gran riqueza cultural, pero la inestabilidad política han generado caídas importantes en la recepción de turistas. Siria (-41%), Líbano (-24%), Palestina (-15%) y Jordania (-13%). Otros destinos han mantenido un crecimiento regular, como Arabia Saudí. La Meca es un puntal fundamental que atrae flujos internacionales muy significativos desde otros países musulmanes.
América: ha mantenido una evolución de ligero crecimiento. Estados Unidos, Canadá y México apenas han experimentado cambios. América Central y Caribe presentan mejores resultados porcentuales, con incrementos importantes en Cuba, República Dominicana, Barbados y Panamá. América del Sur es la que encabeza el crecimiento, siendo sus principales destinos Brasil, Argentina y Chile.
Asia y Pacífico: han aumentado de manera espectacular su participación. Los mayores porcentajes de aumento se han registrado en Birmania, Camboya, Tailandia y Vietnam. Las islas del Pacífico siguen teniendo un índice de participación bastante bajo. Australia y Nueva Zelanda son los principales destinos.
Europa: es la primera zona turística del mundo. El mayor volumen de turistas internacionales del continente se da en Francia, que ocupa el primer puesto a nivel mundial, pero tercero en cuanto a ingresos. España es cuarta en llegadas y segunda en ingresos