Notas del Prólogo: La Red y El Yo

PRÓLOGO: LA RED Y EL YO

Confucio define la culpostmodernas acto de "agarrar el hilo que enlaza el resto". A finales del segundo milenio de la era cristiana, una revolución tecnológica centrada en las tecnologías de la información, la interdependencia global de las economías, y el derrumbamiento del estatismo soviético han transformado el panorama social.

REESTRUCTURACIÓN DEL CAPITALISMO

El capitalismo ha experimentado una profunda reestructuración:

  • Mayor flexibilidad en la gestión.

  • Descentralización e interconexión de empresas.

  • Aumento del poder del capital frente al trabajo.

  • Individualización y diversificación de las relaciones laborales.

  • Incorporación masiva de la mujer al trabajo retribuido, a menudo en condiciones discriminatorias.

  • Intervención del Estado para desregular los mercados y desmantelar el Estado de bienestar.

  • Intensificación de la competencia económica global con diferenciación geográfica y cultural.

Esta reestructuración ha llevado a la integración global de los mercados financieros, el ascenso del Pacífico asiático, la unificación económica de Europa, el surgimiento de una economía regional norteamericana, la diversificación y desintegración del antiguo Tercer Mundo, la transformación de Rusia en una economía de mercado y la incorporación de economías de todo el mundo a un sistema interdependiente en tiempo real.

DESARROLLO DESIGUAL Y ACTIVIDADES DELICTIVAS

Se ha acentuado el desarrollo desigual entre el Norte y el Sur, así como entre los segmentos dinámicos de las sociedades y aquellos en riesgo de irrelevancia. Las actividades delictivas y organizaciones mafiosas se han globalizado e informacionalizado.

NUEVO SISTEMA DE COMUNICACIÓN

Un nuevo sistema de comunicación digital está integrando la producción y distribución de la cultura, adaptándola a las identidades individuales. Las redes informáticas interactivas crecen exponencialmente, creando nuevas formas de comunicación.

CAMBIOS SOCIALES ESPECTACULARES

Los cambios sociales incluyen:

  • Debilitamiento del patriarcado y redefinición de las relaciones de género.

  • Mayor conciencia medioambiental.

  • Crisis de legitimidad de los sistemas políticos, dependientes de los medios y el liderazgo personalizado.

  • Fragmentación de los movimientos sociales, orientados a temas específicos y efímeros.

  • Reagrupamiento en torno a identidades primarias (religiosa, étnica, territorial, nacional).

El fundamentalismo religioso emerge como una fuerza de seguridad personal y movilización colectiva en un mundo de flujos globales.

LA BÚSQUEDA DE LA IDENTIDAD

La búsqueda de la identidad, colectiva o individual, se convierte en la fuente fundamental de significado social, especialmente en un período de desestructuración organizacional, deslegitimación institucional y desaparición de movimientos sociales.

La gente organiza su significado en torno a lo que es o cree ser. Las redes globales conectan o desconectan individuos según su importancia para las metas de la red, lo que lleva a una división entre el instrumentalismo abstracto y universal, y las identidades particularistas de raíces históricas. Las sociedades se estructuran en torno a la oposición bipolar entre la red y el yo.

Cuando la comunicación se rompe, los grupos sociales se alienan y ven al otro como una amenaza, lo que extiende la fragmentación social y dificulta compartir identidades. La sociedad informacional incluye fenómenos como Aum Shinrikyo y el genocidio de hutus/tutsis.

NUEVO MILENARISMO Y NIHILISMO INTELECTUAL

La cultura y el pensamiento abrazan un nuevo milenarismo, con profetas de la tecnología que extrapolan la lógica de los ordenadores y el ADN a las tendencias sociales. La cultura y la teoría postmodernas celebran el fin de la historia y de la razón, aceptando la individualización de la conducta y la impotencia de la sociedad.

OPOSICIÓN AL NIHILISMO INTELECTUAL

El autor se opone a estas corrientes de destrucción y al nihilismo intelectual, creyendo en la racionalidad, la acción social significativa, la política transformadora y el poder liberador de la identidad. Propone que las tendencias de cambio están emparentadas y que se puede hallar sentido a su interrelación. Observar, analizar y teorizar son modos de ayudar a construir un mundo mejor mediante el planteamiento de preguntas relevantes.

TECNOLOGÍA, SOCIEDAD Y CAMBIO HISTÓRICO

La revolución de la tecnología de la información es el punto de entrada para analizar la complejidad de la nueva economía, sociedad y cultura. La tecnología no determina la sociedad, ni la sociedad dicta el cambio tecnológico. El determinismo tecnológico es un falso problema, ya que tecnología es sociedad.

El paradigma tecnológico surgido en los Estados Unidos en la década de 1970 materializó un modo nuevo de producir, comunicar, gestionar y vivir. El florecimiento tecnológico se relaciona con la cultura de la libertad, la innovación y el espíritu emprendedor de los campus estadounidenses de la década de 1960. La revolución de la tecnología de la información difundió el espíritu libertario de los años sesenta.

CONSECUENCIAS SOCIALES INESPERADAS DE LA TECNOLOGÍA

Internet se originó en un plan del Departamento de Defensa estadounidense para evitar la destrucción de las comunicaciones en caso de guerra nuclear. Arpanet se convirtió en la base de una red global horizontal utilizada para diversos propósitos, como la comunicación del Subcomandante Marcos y el desarrollo de Falun Gong.

CAPACIDAD DE LAS SOCIEDADES PARA DOMINAR LA TECNOLOGÍA

Las sociedades pueden sofocar o acelerar el desarrollo tecnológico. La capacidad de dominar la tecnología define en gran medida el destino de las sociedades. Hacia 1400, China era la civilización tecnológica más avanzada, pero no llegó a industrializarse, lo que cambió la historia del mundo.

Las explicaciones de este curso histórico son numerosas y polémicas. Se sugiere que el Estado chino perdió interés en la innovación tecnológica a partir de 1400, y las élites culturales se centraron en las artes y las humanidades.

El miedo de los gobernantes a los posibles impactos del cambio tecnológico sobre la estabilidad social contribuyó al conservadurismo tecnológico. Un Estado burocrático sin incentivo exterior optó por la neutralidad, deteniendo la trayectoria tecnológica de China.

JAPÓN Y LA MODERNIZACIÓN TECNOLÓGICA

Japón, tras un período de aislamiento, logró una modernización decisiva conducida por el Estado a partir de la Restauración Meiji de 1868, progresando rápidamente en tecnología avanzada. La transferencia de tecnología de Occidente se buscó mediante diversos mecanismos. Japón entró en la era de la electricidad y las comunicaciones antes de 1914.

INTERVENCIÓN ESTATAL Y DESARROLLO TECNOLÓGICO

El desarrollo tecnológico japonés contrasta con el fracaso del estatismo soviético para dominar la revolución de la tecnología de la información. El papel del Estado, ya sea deteniendo, impulsando o dirigiendo la innovación tecnológica, es un factor decisivo en el proceso general.

INFORMACIONALISMO, INDUSTRIALISMO, CAPITALISMO Y ESTATISMO

La revolución de la tecnología de la información ha sido útil para la reestructuración del sistema capitalista a partir de la década de 1980. El estatismo soviético fracasó en su intento de asimilar y utilizar el informacionalismo, mientras que el estatismo chino pareció tener éxito al pasar al capitalismo dirigido por el Estado.

MODOS DE PRODUCCIÓN Y MODOS DE DESARROLLO

Se distingue entre modos de producción (capitalismo, estatismo) y modos de desarrollo (industrialismo, informacionalismo). Las sociedades están organizadas en torno a procesos humanos estructurados por relaciones de producción, experiencia y poder.

La producción se organiza en relaciones de clase, la experiencia en torno a la relación de género/sexo, y el poder se fundamenta en el Estado. La comunicación simbólica y la relación entre humanos y naturaleza cristalizan en territorios específicos, generando culturas e identidades colectivas.

Los modos de producción determinan la apropiación y usos del excedente, mientras que los modos de desarrollo determinan la cuantía de ese excedente. En el capitalismo, la apropiación del excedente está determinada por la propiedad privada de los medios de producción, mientras que en el estatismo el control del excedente es externo a la esfera económica.

Los modos de desarrollo se definen por el elemento que es fundamental para fomentar la productividad. En el modo de desarrollo agrario, la fuente del aumento del excedente es el incremento cuantitativo de mano de obra y recursos naturales. En el modo de producción industrial, la principal fuente de productividad es la introducción de nuevas fuentes de energía. En el modo de desarrollo informacional, la fuente de la productividad estriba en la tecnología de la generación del conocimiento, el procesamiento de la información y la comunicación de símbolos.

Cada modo de desarrollo posee un principio de actuación estructuralmente determinado: el industrialismo se orienta hacia el crecimiento económico, el informacionalismo hacia el desarrollo tecnológico.

INFORMACIONALISMO Y PERESTROIKA CAPITALISTA

La interacción real de los modos de producción y los modos de desarrollo, establecidos y combatidos por los actores sociales, es crucial para comprender las sociedades. El proceso de reestructuración capitalista emprendido desde la década de 1980 aceleró y moldeó el paradigma de la tecnología de la información.

El modelo keynesiano de crecimiento capitalista alcanzó el techo de sus limitaciones a comienzos de la década de 1970. La reestructuración se orientó a profundizar en la lógica capitalista de búsqueda de beneficios, intensificar la productividad, globalizar la producción y conseguir el apoyo estatal para la productividad y competitividad.

La innovación tecnológica y el cambio organizativo fueron cruciales para la velocidad y eficacia de la reestructuración. El informacionalismo está ligado a la expansión y el rejuvenecimiento del capitalismo.

El proceso de reestructuración tuvo diferentes manifestaciones según las zonas y sociedades del mundo. La integración de los mercados financieros globales igualó los parámetros económicos básicos de los procesos de reestructuración.

Aunque la reestructuración del capitalismo y la difusión del informacionalismo fueron procesos inseparables, las sociedades actuaron/reaccionaron de forma diferente ante ellos. No obstante, se podría hablar de una sociedad informacional caracterizada por rasgos fundamentales comunes de sus sistemas socio-técnicos, pero destacando su diversidad cultural e institucional.

EL YO EN LA SOCIEDAD INFORMACIONAL

Las nuevas tecnologías de la información están integrando al mundo en redes globales de instrumentalidad. La tendencia social y política característica de la década de 1990 fue la construcción de la acción social y la política en torno a identidades primarias.

La afirmación de la identidad no significa necesariamente incapacidad para relacionarse con otras identidades o abarcar toda la sociedad en esa identidad. Las relaciones sociales se definen frente a los otros en virtud de aquellos atributos culturales que especifican la identidad.

Calhoun resalta el papel decisivo de la identidad para la definición de la política en la sociedad estadounidense contemporánea, sobre todo en el movimiento de las mujeres, en el gay y en el de los derechos civiles de los Estados Unidos.

La clave consiste en combinar las nuevas tecnologías y la memoria colectiva, la ciencia universal y las culturas comunitarias, la pasión y la razón. Se observa la tendencia opuesta, a saber, la distancia creciente entre globalización e identidad, entre la red y el yo.

Barglow señala la paradoja de que aunque los sistemas de información y la interconexión aumentan los poderes humanos de organización e integración, de forma simultánea subvierten el tradicional concepto occidental de sujeto separado e independiente.

El paso histórico de las tecnologías mecánicas a las de la información ayuda a subvertir las nociones de soberanía y autosuficiencia. De ahí la búsqueda de una nueva capacidad de conectar en torno a una identidad compartida, reconstruida.

El fundamentalismo religioso, ya sea islámico o cristiano, se ha extendido por todo el mundo en el momento histórico en que las redes globales de riqueza y poder enlazan puntos nodales e individuos valiosos por todo el planeta, mientras que desconectan y excluyen grandes segmentos de sociedades y regiones, e incluso países enteros.

Cuando la red desconecta al yo, el yo, individual o colectivo, construye su significado sin la referencia instrumental global: el proceso de desconexión se vuelve recíproco al negar los excluidos la lógica unilateral del dominio estructural y la exclusión social.

MÉTODO

El libro se basa en datos de diversos tipos y en análisis y relatos de múltiples fuentes, sin pretender exponer las teorías existentes sobre el postindustrialismo o la sociedad informacional. Se intenta construir un discurso lo más autónomo y menos redundante posible, integrando materiales y observaciones de varias fuentes.

Pese a utilizar una cantidad considerable de fuentes estadísticas y estudios empíricos, se ha intentado minimizar el procesamiento de datos para simplificar el libro. Se tiende a utilizar fuentes de datos que encuentran un amplio y aceptado consenso entre los científicos sociales.

Los datos, observaciones y referencias presentados no pretenden realmente demostrar hipótesis, sino sugerirlas, mientras se constriñen las ideas en un corpus de observación. El amplio alcance del análisis lo requiere la misma amplitud de su objeto (el informacionalismo) en todos los dominios sociales y expresiones culturales. El libro se divide en tres partes organizadas para hacer su lectura independiente.