Sandor
Juego de Tronos
Es el Escudo Juramentado de Joffrey Baratheon. En el camino de Invernalia a Desembarco del Rey, Sandor se gana la enemistad de Arya Stark, cumpliendo la orden de asesinar a su amigo Mycah, el hijo de un carnicero, de quien se cree ha hecho daño al príncipe Joffrey.
La primera noche del Torneo de la Mano, después del festín, un Sandor muy borracho se sincera ante Sansa Stark, explicando el por qué de su desfiguración y el odio hacia su hermano. Enojado porque ella no puede mirarle a los ojos debido a la cicatriz de su rostro, Sandor se burla de ella por sus finos modales, llamándola "Pajarito". Participando en el torneo de la Mano, se enfrenta a su hermano Gregor y evita que éste mate a Ser Loras Tyrell. Loras en agradecimiento por salvarle la vida, lo nombra campeón.
Cuando Eddard Stark intenta tomar bajo guardia a Cersei Lannister y sus hijos ilegítimos y es traicionado, Sandor participa en la masacre generalizada y se enfrenta a algunos de los hombres norteños de Ned, matando personalmente a Cayn.
Después de que Ser Barristan Selmy es destituido de la Guardia Real, Sandor es nombrado nuevo hermano juramentado para cubrir la vacante, a pesar de que se niega a ser ungido caballero. Se le asigna a menudo vigilar a Sansa.
Choque de Reyes
Sandor está presente en el Torneo del día del nombre del rey Joffrey, como guardaespaldas del rey. Se muestra desdeñoso respecto a los competidores, a los que califica de mosquitos, asegurando que sería una pérdida de tiempo para competir él mismo, e incluso Joffrey golpearlos.
Al volver del Bosque de Dioses después de reunirse con Dontos Hollard por primera vez, Sansa Stark se encuentra con un borracho Sandor. Él la ve como un "bobo pajarito que canta todas las canciones que le enseñan". Le pide a Sansa que cante "alguna canción de caballeros y doncellas", y se burla de su admiración por los respetados caballeros idealizados de Sansa. Sansa se asusta con Sandor durante este encuentro, pero es llevada ilesa de vuelta a la Fortaleza Roja. Después de la Batalla de Cruce de Bueyes, Sandor trae a Sansa ante el rey Joffrey. Ella protesta sobre no tener nada que ver en las traiciones de su hermano, a lo que Clegane responde: "Ellos os entrenaron bien, pajarito." Joffrey ordena que los tres Guardia Reales la golpeen, pero Sandor se niega a obedecer. Cuanto Tyrion Lannister interviene para cesar las humillaciones del rey, Sandor se quita la capa para cubrir a Sansa.
Durante los disturbios de Desembarco del Rey, Sandor llega para ayudar a Sansa cuando la chica estaba a punto de ser arrastrada por la multitud enfurecida, salvándola de una posible violación y asesinato.
En la Batalla del Aguasnegras, tras varias salidas de la ciudad y pelear heroicamente, se insubordina y deserta, aterrado por el fuego valyrio que Tyrion Lannister utilizó para repeler las fuerzas de Stannis Baratheon. Antes de huir, Sandor espera a Sansa Stark en sus aposentos y borracho, se ofrece a sacar a Sansa de la capital, pero en su lugar se conforma con que Sansa le cante una canción.
Tormenta de Espadas
El Cazador Loco captura a Sandor y lo lleva a Septo de Piedra, en las Tierras de los Ríos. El Perro es entregado a la Hermandad sin Estandartes, quienes también tienen a la hermana menor de Sansa, Arya Stark. En la Colina Hueca, la Hermandad acusa a Sandor de varias atrocidades cometidas por soldados de los Lannister para ser juzgado, pero en ese momento Arya testifica que el Perro es el asesino de su amigo Mycah. Dado que no hay suficiente evidencia para un juicio en la corte, el líder de la Hermandad, Lord Beric Dondarrion, decreta que se enfrentará contra él en un juicio por combate. Como seguidor de R'hllor, Beric combate con una espada llameante, y el brazo izquierdo de Sandor es alcanzado por las llamas cuando el escudo se incendia. A pesar de su pavor al fuego, Sandor logra derrotar a Beric.
La Hermandad despoja a Sandor de la mayor parte de sus posesiones, incluyendo los restos de sus ganancias en el Torneo de la Mano, y es liberado, además de permitirle que se lleve su armadura y su caballo. Cuando varios miembros de la Hermandad claman que Sandor debería ser ejecutado, Beric dice que R'hllor debe tener un propósito para el Perro. Sandor pronto vuelve a tratar de recuperar su oro por la fuerza, momento en que se topa con Arya y decide raptarla para obtener una recompensa.
Se dirige con Arya hacia Los Gemelos, donde llegan durante la Boda Roja. Allí, Sandor mata a Tytos Frey y Garse Goodbrook. Huye con Arya y se dirige hacia el Valle de Arryn, pensando en pedir un rescate a Lysa Tully, pero no pueden seguir por el camino alto, así que se quedan un tiempo en una aldea al pie de las montañas, de donde los acaban echando. Tras esto, Sandor decide llevar a Arya con Ser Brynden Tully, su tío abuelo en Aguasdulces.
Buscando refugio en la Posada de la Encrucijada, Sandor y Arya se encuentran con dos de los hombres de Ser Gregor y su escudero, quienes informan sobre el asedio de Aguasdulces por parte de la Casa Frey. Cuando los dos grupos llegan a las manos, Sandor mata a Polliver mientras es arrinconado por Cosquillas, quien termina asesinado por Arya. Durante la pelea, Sandor sufre graves heridas en el muslo, las costillas, el cuello y la cara. Aunque Arya venda sus heridas, se le acaban infectando durante su viaje a Salinas. En conflicto acerca de sus sentimientos después de que Arya retira su nombre de su lista de muertes, se niega a conceder a Sandor el don de la misericordia, a pesar de sus súplicas. De este modo, Arya abandona al Perro bajo un árbol.
Festín de Cuervos
Corren rumores de que se ha unido a la Hermandad sin Estandartes o que ha formado una cuadrilla de bandidos, ha asaltado Salinas, la ha destruido y ha violado a una niña de doce años.
Sin embargo, la versión verdadera se conoce cuando el Hermano Mayor de Isla Tranquila le dice a Brienne de Tarth que lo encontró agonizando y trató de curarle, sin éxito. Lo enterró, dejando su yelmo fuera a modo de símbolo mortuorio, pero alguien lo robó. Más tarde, se sabe que entre los que arrasan Salinas hay un hombre que usa su yelmo resultando ser Rorge quien lo había robado de la tumba.