Causas: lipohialinosis (engrosamiento de la pared arterial de arterias perforantes).
Principal factor de riesgo: HTA.
4. Indeterminado
Arteriopatías no ateroescleróticas (disección arterial, vasculitis), coagulopatías, trombosis venosa.
Importancia del TAC Cerebral
80% de ictus son isquémicos; 20% hemorrágicos (12% parenquimatosos, 8% subaracnoideos).
Diferenciación entre ictus isquémico y hemorrágico con TAC fundamental.
Lesiones isquémicas pueden no ser evidentes hasta el 3er día.
Estudio Cardiológico
Necesario realizar un estudio cardiológico en pacientes con síntomas como pérdidas de conciencia, dificultad para hablar o debilidad en extremidades.
Esto incluye electrocardiograma, ecocardiografía y monitorización del ritmo.
Eco-Doppler Carotídeo
Causa frecuente de ictus isquémico en el 20% de los casos es aterosclerosis de troncos supraaórticos.
Es una técnica no invasiva para evaluar lesiones carotídeas o su seguimiento.
Permite determinar la estenosis carotídea y su grado hemodinámico.
Internal Carotid Artery Stenosis: Ratio > 4 en velocidad pico sistólica (VPS) sugiere estenosis del 70% y puede requerir tratamiento quirúrgico.
Tratamiento Médico
Para estenosis carotídea moderada: tratamiento médico recomendando estabilizar placa de ateroma, incluyendo estatinas y antiagregación plaquetaria (aspirina o asp+clopidogrel).
Control óptimo: TA < 130/80 mmHg, Hb-glicosilada <7%, LDL colesterol <100 mg/dL.
Indicaciones Quirúrgicas
Endarterectomía carotídea (CEA) indicada en:
Pacientes sintomáticos con estenosis >50% (complicaciones quirúrgicas <6%).
Pacientes asintomáticos con estenosis >70% (rango de cirugía <3%).
Insuficiencia Vértebro-Basilar
Referente a isquemia en circulación posterior por hipoperfusión o embolías.
Síntomas: vértigos, dificultad a la marcha, discinesia y “drop-attacks”.
Conclusión
El ictus es una patología multifactorial que necesita un manejo integral, incluyendo diagnóstico preciso, tratamiento médico y, en algunos casos, intervención quirúrgica. Un alto grado de sospecha clínica y pruebas diagnósticas adecuadas son cruciales para mejorar el pronóstico de los pacientes afectados.